De evitar goles a cambiar vidas con el deporte: la nueva carrera de la exportera Paula Villarraga

La exarquera de Millonarios, América y Nacional se retiró de la actividad por los problemas de la Liga Femenina y ahora le apuesta a ser un motor de cambio para cientos de jóvenes talentos

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Paula Villarraga
Paula Villarraga, quien fue una recordada portera de Millonarios, ahora trabaja para el Ministerio del Deporte. Instagram @paulivillarraga

El fútbol femenino en Colombia, pese a las dificultades que enfrenta cada año, ha logrado sacar no solo talentos adentro de las canchas, sino afuera de ella y un ejemplo de ello es Paula Villarraga, exportera que pasó por conjuntos como Millonarios, Atlético Nacional y América de Cali.

Desde 2022 dejó la actividad profesional, se dedicó a trabajar para el Ministerio del Deporte y encontró la manera de mejorar la vida de jóvenes de gran talento y comenzar ese camino desde la parte administrativa y gerencial.

En entrevista con Infobae, Paula Villarraga habló de las condiciones en la Liga Femenina que le tocó vivir en carne propia, junto a sus colegas, el potencial que existe en el país en materia deportiva y aspirar a un cargo mayor para impulsar esas iniciativas que mejoren la calidad de vida de los atletas profesionales.

¿Cuál fue la razón para retirarse?

Siempre tuve la carrera de futbolista, comencé en 2017, pero también tuve constantemente mi carrera académica, estudié en la universidad Sergio Arboleda, hice una especialización en 2019, me metí con el Ministerio del Deporte, entonces siempre tuve como esas dos grandes cosas de mi vida y sentí en 2022 que ya era momento de dejar la actividad.

Hasta América, en los anteriores equipos contrataban lo que durara el torneo, entonces era muy inestable, en el cuadro rojo sí duré dos años de contrato, pero sentí que mi propósito en mi vida profesional, de mi carrera, me pedía más cosas, entonces en el Ministerio del Deporte tenía de viajar después del entrenamiento, entrenar, entonces ya no era igual y el fútbol para mí antes lo hacía con mucho amor y no quería que se convirtiera en un obstáculo.

¿Otras futbolistas les ha tocado retirarse por la corta duración de la Liga Femenina?

Sí, claro, en parte porque no hay una estructura planificada año a año. Nosotras en enero ya sabemos qué pasará en el año y eso, es algo muy constante desde que inició la Liga y eso hace que mis compañeras, sobre todo de mi generación, hayamos estudiado una carrera universitaria, sea en comunicaciones, marketing, deporte, psicología, ciencias humanas, una gran variedad, pero todas sabemos que el fútbol, aunque se veía una profesional, aún no se puede vivir de eso.

Eso parte de que no hay estructura de los equipos que contratan, muy pocos lo hacen por un año. Solo conozco el caso de América que es por dos o tres años ahora, es pionero en eso, pero el resto de los clubes es por la temporada y si clasifican a Copa Libertadores les alargan el contrato.

Eso hace que muchas estudien, trabajen, son cabeza de familia, tienen que llevar un sustento, hay personas que dependen de ellas. Entonces si tú tienes un contrato a cuatro meses en el año, necesitas algo más, así que esa inestabilidad laboral, económica y deportiva te hace caer en otro tipo de cosas.

Muchas compañeras han dicho que “no alcanzo con esto, no puedo hacer lo otro” o ya me enganché en este trabajo y hacer las dos cosas como entrenar todas las mañanas, llegar a mediodía, ir a las concentraciones, a partidos, salir de la ciudad, no todos los trabajos lo aceptan, entonces es bastante complicado la situación de todas las jugadoras.

¿Qué diferencia al América que hagan contratos de más de un año con otros equipos?

Creo que el factor determinante es el proyecto que tiene América, no depende del torneo, sino que lo sacan y van mirando el sistema de competencia de la Dimayor, que sale en este torneo, pero apuntan a algo mucho más allá si depende de la estructura. Es arriesgado y toma bastantes cosas de moverse con patrocinadores, y tienen dolientes del fútbol femenino que creen en el potencial en el país, el talento y que le apuestan.

Se intenta que haya mejores condiciones, un torneo largo e intereses de pasar a Libertadores, ganadores a nivel local y latinoamericano, pero no dependen de lo que pase en el año, sino de su proyecto.

¿Cuál cree que sea la razón para que la Liga Femenina no sea más amplia?

Me parece que estamos en un ciclo vicioso porque los equipos se quejan de que no hay plata, no hay cómo sustentar a las jugadoras, que los patrocinios son difíciles, entonces le tiran la pelota a Dimayor que dice que tiene la voluntad, que quiere hacer el proyecto, se compromete a hacer un torneo más largo y cuando llega enero, a la final quien decide el sistema de competencia son los presidentes de los clubes.

Desconozco los detalles de la votación de 2023, pero decidieron un sistema de todos contra todos, eso está perfecto, pero sabían desde 2022 que había un mundial femenino, entonces hacemos una para de un mes, pero las jugadoras tienen contrato sin hacer nada en ese tiempo, entonces no es bueno, y lo acaban antes, pero no hacen otro por la Libertadores.

Se benefician que son tres equipos en Libertadores, pero ahora son 17 equipos en Colombia, más de 400 jugadoras y el 30% de ellas se detiene y deben meterse a esos torneos regionales o departamentales.

Lo que ha faltado es voluntad institucional tanto de los clubes, Dimayor, la Federación, pues como es un deporte federado entonces por más que el Ministerio del Deporte quiera hacer muchas cosas, esto es de todos como jugadoras, entrenadores, equipos, patrocinadores, periodistas.

¿Se podría decir que Dimayor le ha cumplido a la Liga Femenina en lo mínimo con las transmisiones de TV?

El Campeonato Nacional sub-20 tiene mejor transmisión que el fútbol femenino profesional, y es que no lo pueda tener, pero si le apuestas a la verdad se podría hacer mejores cosas. Ahora hay muchos periodistas que le quieren apostar a eso y nunca ha faltado talento y resultados, pero no se hace algún convenio.

Paula Villarraga
Paula Villarraga junto a los atletas de paranatación que compitieron en los Juegos Parapanamericanos de 2023 en Bogotá. Instagram @paulivillarraga

¿Qué tal ha sido trabajar con el Ministerio del Deporte?

Desde 2019, con Ernesto Lucena, iniciamos algunas cosas, entré para apoyar la postulación de Colombia para el Mundial Femenino 2023, la ganó Australia-Nueva Zelanda, desde ahí me metí más y tuve las dos miradas desde lo institucional, lo amateur, esos proyectos de formación, entonces me moví por diferentes áreas y ha sido una experiencia enriquecedora.

Ahora con el Ministerio puede seguir trabajando para el deporte femenino desde la parte administrativa…

El Ministerio del Deporte, con cada uno de sus ministros, han coincidido en apostarle al fútbol femenino. Intento desde donde más puedo, sobre todo en los primeros años íbamos a reuniones con Dimayor, Federación, pero en 2023 va apuntando al deporte social comunitario en esa Colombia profunda y atender a esa población.

¿Qué ha podido encontrar en esa Colombia profunda?

Este año no solo he estado con el Ministerio sino con la Organización de Juegos Parapanamericanos y el talento para explotar en muchos deportes es abrumador. Uno ve el fútbol y hace parte de mi vida, pero estuve en paranatación y te hace pensar en muchas facilidades que uno tenía y en otros deportes les falta ese apoyo.

Colombia es un país con demasiado talento, mírese el deporte de donde se mire, donde las mujeres han sacado la cara por el deporte de alto rendimiento, la mayoría de las medallas olímpicas son de mujeres.

¿Se ve en el futuro con un cargo directivo en la Federación Colombiana de Fútbol, Dimayor o Ministerio del Deporte?

Es un camino que quiero recorrer, estoy convencida de que el deporte cambia vidas y da oportunidades que en otros contextos sociales no se encuentra, es algo a lo que me quiero dedicar y, aunque amo el fútbol y estoy agradecida por mi carrera, decidí hacerme un lado para darle oportunidad a miles de niños y niñas que ven en el deporte como una oportunidad para salir adelante, transformar muchas dinámicas sociales que nos cuestan bastantes a nivel nacional e internacional.