
La llamada "flor cadáver" apesta y es genial al mismo tiempo.
Recientemente, Amazon presentó sus nuevas biosferas arquitectónicas en Seattle. Con su arquitectura le da a sus trabajadores un ambiente agradable para la realización de sus labores, además de ser funcional y representativa para la empresa. Aparte de las tres biosferas, el conjunto también está conformado por cinco rascacielos medianos. Con este proyecto, Amazon busca revitalizar la ciudad y crear un nuevo ambiente que preserve y cuide de miles de especies, sin detener el crecimiento urbano.

Las tres esferas están unidas y la principal de ellas cuenta con un tamaño mayor a las otras dos que la flanquean. Las biosferas están interconectadas para crear un gran espacio con mucha vegetación y luz natural. Este espacio no está planeado para ser visitado por un público externo, aunque sí aceptan las visitas. En realidad, todo el diseño del lugar busca inspirar la creatividad de sus trabajadores y mejorar su funcionamiento con los distintos sonidos y aromas que el agua y las plantas generan.
Dentro de las biosferas hay alrededor de 40,000 plantas de 400 especies que se encuentran alrededor del mundo. Además de mantener una temperatura adecuada para los trabajadores y las plantas que se encuentran dentro, también se han enfrentado a desafíos como la transportación y la transplantación de uno de los árboles que se encuentran dentro. Pero lo que está generando curiosidad es la cultivación de la "Amorphophallus titanum" o como se le conoce comúnmente: flor cadáver.
Lo que hace interesante a esta planta, no es sólo su nombre. Es originaria de las selvas de Sumatra, Indonesia, donde la gente la conoce como "bunga bangkai". Su nombre popular proviene del olor que transpira esta planta, muy parecido al hedor de carne putrefacta, el cual funge como su mecanismo de defensa. El periodo de crecimiento es de aproximadamente diez años y sólo sucede cuatro veces en su vida. Es considerada la flor más grande del mundo, cuando comienza su periodo de crecimiento, lo hace a un ritmo de diez centímetros diarios hasta finalizar su periodo. Cuando alcanza su tamaño final, puede llegar a vivir cuarenta años, medir tres metros de altura y pesar 75 kilos.
La razón por la que Amazon decidió cultivar a la flor cadáver fue que son pocos los invernaderos que se dedican a su preservación, además de que se trata de una planta rara. Dentro de diez o quince años se podrá ver a esta flor apestosa y se llevará un registro de su crecimiento.
Publicado originalmente en VICE.com
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