Mercados de predicción vs. gurús del Oscar: quién acierta más

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Las apuestas en línea están de moda. Pero los datos obtenidos en masa no suelen interesar a los expertos que se han forjado una marca prediciendo las carreras de los Premios de la Academia.

En la década de 1940, el publicista Henry C. Rogers decidió difundir una mentira.

Dijo a quien quisiera escucharle que las casas de apuestas de Las Vegas habían convertido a Joan Crawford en la favorita para ganar el Oscar a la mejor actriz por su papel en El suplicio de una madre.

Resultó que el rumor era "autocumplido pero falso", escribiría más tarde The New York Times en su obituario. Pero Rogers, que construiría una máquina de relaciones públicas en Hollywood, había aprovechado algo: la gente quería proyectar quién ganaría en los Premios de la Academia, y muchos querían apostar por eso.

Este año, más de 120 millones de dólares han cambiado de manos en apuestas relacionadas con los Oscar en los mercados de predicción, el método de moda para apostar sobre casi cualquier cosa, incluidos los deportes, la política, la economía y la existencia de extraterrestres.

Antes del fin de semana, Kalshi daba a "Golden" de Las guerreras k-pop un 86 por ciento de posibilidades de ganar el premio a la mejor canción original. Polymarket, cuyas probabilidades se promocionaron en pantalla durante los Globos de Oro de este año, pronosticó que Amy Madigan (La hora de la desaparición, 47 por ciento) superaría a Teyana Taylor (Una batalla tras otra, 31 por ciento) y a Wunmi Mosaku (Pecadores, 17 por ciento) en una reñida carrera por el premio a la mejor actriz secundaria.

Alguien que intente llenar una quiniela de oficina en el último minuto antes de la ceremonia del domingo podría agradecer estos datos recopilados de manera colaborativa, especialmente en categorías poco claras como la de mejor cortometraje documental. Pero la sabiduría de las multitudes no ha convencido a los expertos profesionales que analizan las 24 candidaturas a los Oscar.

"Son algo horribles", afirmó Glenn Whipp, columnista de The Envelope en Los Angeles Times, sobre los mercados de predicción, a los que calificó de plaga que mancha la temporada de premios y facilita la adicción.

"No los utilices", dijo Nate Jones, quien escribe la columna Oscar Futures en Vulture. "Probablemente nunca lo haré".

"No creo que sean correctos", dijo Anne Thompson, redactora jefe de IndieWire y veterana experta en premios. "No me los tomo en serio, igual que no me tomo en serio las predicciones online o las reacciones instantáneas de Twitter".

Los expertos en premios --The New York Times también tiene un redactor dedicado a la cobertura de los premios-- hicieron hincapié en que la experiencia humana acumulada a lo largo de muchos años distingue lo que ellos hacen de los mercados de predicción. ¿Saben los apostadores de sillón cómo ha cambiado la demografía de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas? ¿Conocen la reticencia del cuerpo de votantes a coronar a un joven como mejor actor (por ejemplo: Timothée Chalamet, de 30 años, nominado por Marty Supremo)? ¿Se han molestado siquiera en ver las películas?

"No creo que haya nadie en estos mercados de predicción que esté viendo tantas películas o hablando con tantos votantes o que sea tan consciente de la relevancia de unas estadísticas sobre otras como nosotros", dijo Scott Feinberg, que dirige la cobertura de los premios de The Hollywood Reporter. "Creo que estos mercados extraen muchas de sus clasificaciones de nosotros".

Quienes apoyan los mercados de predicción no están de acuerdo. Como la gente se juega dinero apostando a que se producirá un resultado concreto, dicen sus partidarios, la información colectiva produce una visión real.

Tras los Globos de Oro, Shayne Coplan, director ejecutivo de Polymarket, publicó en las redes sociales que sus mercados habían acertado 26 de los 28 ganadores de la noche.

"Tenemos un largo camino para educar al público sobre el valor de las previsiones basadas en el mercado, pero no se puede negar su exactitud", escribió. "La gente tiene más claridad sobre el mundo porque existe Polymarket".

Al igual que los aficionados al deporte, que apuestan por el color del Gatorade vertido sobre el entrenador ganador del Super Bowl, los cinéfilos pueden incluso predecir qué palabras se pronunciarán durante la transmisión de los Oscar. Antes del fin de semana, las apuestas de Polymarket daban a "Netflix" un 89 por ciento, a "Epstein" un 45 por ciento y a "Polymarket" un 19 por ciento. (Aunque la plataforma tiene licencia para operar en Estados Unidos, de momento solo ofrece apuestas deportivas a nivel nacional).

Gold Derby, un destacado sitio web de premios fundado en 2000, también agrega datos antes de escupir el porcentaje de probabilidades de que gane un determinado candidato. Pero se basa, en parte, en las predicciones de los expertos.

Algunos expertos en premios, especialmente los de Los Ángeles, sacan sus conclusiones hablando directamente con los miembros de la Academia. Otros se basan en datos históricos y en las galas de premios anteriores, construyendo modelos para sacar conclusiones. Y un tercer grupo, según Jones, evalúa el espíritu de la época y elige basándose en las vibraciones.

"Todos nos fijamos en lo mismo", dijo Jones, señalando que los mercados de predicciones no son especialmente útiles para su trabajo en Vulture. "No creo que me digan nada que yo no sepa".

Al fin y al cabo, dijo, "toda la erudición sobre los Oscar es una pseudociencia".

Días antes de los Oscar, los mercados estaban muy en línea con la sabiduría convencional en categorías como mejor película, mejor actriz y mejor guión original. ¿Pero mejor cortometraje de acción real? Gold Derby tenía a A Friend of Dorothy como favorito en un 47 por ciento, mientras que Kalshi y Polymarket preferían Two People Exchanging Saliva.

Es ese delta inusual en una categoría oscura lo que despierta la curiosidad de algunos expertos.

Poco antes de los Premios de Cine de la Academia Británica del mes pasado, Pete Hammond, columnista de premios y crítico de cine jefe de Deadline, vio que un agregador de probabilidades de apuestas sugería que Robert Aramayo tenía un 25 por ciento de posibilidades de ganar el premio al mejor actor por I Swear. La proyección era tan sorprendente --Aramayo aventajaba a Leonardo DiCaprio y a todos los demás nominados, salvo Chalamet-- que Hammond lo señaló en una columna. Entonces se produjo la sorpresa.

Esa experiencia de aprovechar los datos de una fuente no tradicional, dijo Hammond, le hizo dar a los mercados de predicción "un poco más de credibilidad". Era imposible escapar de ellos, señalaron él y otros, mientras veían los Globos de Oro, en cuya pantalla aparecían las probabilidades de Polymarket antes de varios premios.

Polymarket no respondió a la solicitud de comentarios. En un comunicado de prensa, Craig Perreault, presidente de Penske Media Corporation, copropietaria de los Globos --y propietaria de Gold Derby, IndieWire, The Hollywood Reporter y Deadline-- dijo que la asociación "abre una nueva frontera innovadora, que redefine la forma en que el público se relaciona y conecta con los contenidos que ama".

Algunos lo veían de otra manera. Whipp comparó la transmisión de los Globos de este año con "un anuncio continuo de apuestas" que le pareció "espantoso". Otros se preguntaban si era realmente necesario que los nominados se enteraran mientras revisaban sus teléfonos que tenían un 96 por ciento de posibilidades de irse a casa con las manos vacías. "Estas personas, que van a perder de todos modos, están perdiendo dos veces", dijo Hammond.

Al igual que la proliferación de las apuestas deportivas legalizadas, la mayor atención prestada a los mercados de predicciones ha aumentado la preocupación por el uso de información privilegiada.

Todas las rondas de votaciones de los Oscar se realizan mediante votación secreta en línea tabulada por una empresa de contabilidad independiente, dice la academia. Solo tres socios de la empresa, PricewaterhouseCoopers, conocen los resultados antes de que se abran los sobres.

Aunque el código de conducta de los miembros de la academia no se refiere específicamente a las apuestas, sus responsables afirman que se espera de ellos que actúen con profesionalidad e integridad. La Academia no quiso hablar de las medidas que adopta para evitar filtraciones.

Debra Birnbaum, editora de Gold Derby, dijo que no consideraba los mercados de pronósticos como competencia. Como las plataformas presentan información que a menudo imita las previsiones de Gold Derby, dijo, son algo que "refuerza nuestra autoridad".

A todo el mundo le encanta hablar del descenso de audiencia de los programas de premios, dijo Birnbaum, así que todo lo que pueda conseguir que más gente participe es positivo.

"Si esta es otra forma de hacerlo", dijo, "bienvenida a la fiesta".

Matt Stevens es un periodista del Times que escribe sobre arte y cultura desde Los Ángeles.