Las acciones caen. Las ventas se enfrían. ¿Qué pasa en el mercado chino de vehículos eléctricos?

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Los inversionistas están perdiendo el entusiasmo por las empresas chinas de vehículos eléctricos, ante la preocupación de que los años de crecimiento fácil hayan llegado a su fin.

Según casi todos los criterios, el fabricante chino de automóviles BYD parece imparable.

Luego de una década luchando por establecerse en la industria automovilística BYD ha superado a Tesla, convirtiéndose en el fabricante de vehículos eléctricos más grande del mundo. Las ventas de la empresa se están expandiendo rápidamente en Europa y Latinoamérica, y es posible que pronto puedan acceder a nuevos mercados potencialmente lucrativos, como Canadá.

Pero los inversionistas están perdiendo entusiasmo por el ascenso de BYD, que pasó de ser un fabricante de baterías poco conocido al liderazgo en el segmento de más rápido crecimiento del mundo automotriz. Las acciones de la empresa han caído aproximadamente un 40 por ciento desde el máximo alcanzado el pasado mayo, lo que la convierte en una de las firmas más golpeadas por una venta general de acciones chinas de vehículos eléctricos que se aceleró la semana pasada tras el reporte de cifras de ventas débiles en enero.

[El gráfico a continuación muestra el desempeño del precio de las acciones de BYD partir de febrero de 2023, alcanzando su máximo en mayo de 2025, para luego caer]

La intensa competencia está disminuyendo los márgenes de ganancia, los subsidios gubernamentales están desapareciendo y, debido a la aceleración de los ciclos de producción, ninguna empresa puede mantener el liderazgo por mucho tiempo.

BYD es emblemática de cómo las empresas chinas de vehículos eléctricos se están convirtiendo en víctimas de su propio éxito. El mercado nacional, impulsado en parte por los subsidios del gobierno, ha crecido de manera rápida, pero las empresas chinas están "llegando al límite de la cantidad de personas para las que tiene sentido" adquirir uno, señaló John Paul MacDuffie, profesor de la Wharton School de la Universidad de Pensilvania.

Las ventas se concentran en las grandes ciudades, donde la infraestructura de recarga está más desarrollada; en gran parte del resto del país tener un vehículo eléctrico simplemente no es práctico. Ahora, BYD y otros fabricantes de automóviles deben convertir a los compradores esporádicos en clientes habituales, construyendo el tipo de relaciones de marca a largo plazo de las que han dependido los fabricantes de automóviles más consolidados.

"BYD ha crecido tan rápido que se está quedando sin clientes nacionales nuevos", dijo MacDuffie.

Las dificultades del mercado chino de vehículos eléctricos se evidenciaron el mes pasado. Luego de crecer un 28 por ciento el año pasado, en enero las entregas de vehículos eléctricos de BYD cayeron cerca de un 33 por ciento respecto al año anterior. Las ventas totales de vehículos eléctricos nuevos cayeron casi un 20 por ciento, según la Asociación China de Fabricantes de Automóviles.

BYD no respondió a una solicitud de comentarios. La empresa atribuyó el declive a una débil demanda nacional, según un comunicado publicado en WeChat.

La desaceleración del crecimiento coincide con una reducción de los subsidios del gobierno chino. Durante años, Pekín renunció al impuesto del 10 por ciento sobre la compra de coches nuevos, pero este año volvió a imponerlo, a la mitad de la tasa original. Se espera que el impuesto completo regrese después de 2027.

Otro factor es la constante aparición de competencia nueva. En 2025 hubo casi 400 modelos de vehículos eléctricos a la venta en China, más del doble que en 2019, según JATO, una empresa de investigación del mercado automovilístico. Más de 100 de ellos salieron a la venta en los dos últimos años.

Scott Kennedy, asesor principal del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, un grupo de reflexión de Washington, afirmó que el sector estaba entrando en un periodo de guerra. Kennedy sostiene que, para que la industria sea sostenible a largo plazo, el número de empresas automovilísticas tendrá que reducirse de cientos a solo unas pocas.

La intensa competencia entre los fabricantes de automóviles ha llevado los precios a una espiral descendente conocida en China como "involución", en la que las empresas constantemente recortan costos y añaden funciones solo para sobrevivir, aunque eso perjudique los resultados de todos. Los fabricantes de automóviles se dedicaron a construir fábricas enormes y lanzar un modelo nuevo tras otro, apostando a que el volumen terminaría por compensar la disminución de las ganancias.

El país está construyendo un nuevo tipo de industria automovilística que se parece más a Silicon Valley que a Detroit, dijo Tu Le, analista de transporte y tecnología.

Ahora los ciclos de la industria automotriz se parecen a los de la electrónica de consumo, con el lanzamiento de nuevos modelos y funciones cada año. Mientras que la camioneta F-series de Ford Motor es el vehículo más vendido en Estados Unidos desde hace 40 años, en China el primer puesto lo han ocupado en años recientes BYD, Geely o Tesla. Cuando las preferencias cambian tan rápido, las fábricas construidas para tiempos de auge no reducen su ritmo con la misma velocidad, lo que deja capacidad excedente.

Mike Smitka, experto en la industria del automóvil y profesor emérito de la Universidad Washington and Lee, calculó que el 40 por ciento de la capacidad de producción de automóviles de China no estaba siendo utilizado.

Esas fábricas improductivas han contribuido aún más a la saturación de nuevos modelos. Las empresas pueden encargar la construcción de sus automóviles a fábricas existentes en lugar de montar sus propias plantas. Huawei, el gigante chino de las telecomunicaciones, vende numerosos vehículos eléctricos, pero no los fabrica.

No obstante, incluso bajo presión, los fabricantes de automóviles chinos representan una amenaza para las empresas automotrices estadounidenses, que están redoblando su apuesta por las camionetas y los vehículos utilitarios deportivos de gasolina en lugar de seguir gastando en vehículos eléctricos. Ford y Stellantis registraron pérdidas multimillonarias después de reducir sus planes en el segmento de vehículos eléctricos este año. Incluso Tesla perdió su ventaja inicial en vehículos eléctricos ante BYD el año pasado.

[El gráfico a continuación compara las ventas de vehículos eléctricos de BYD y Tesla a partir de 2018, mostrando cómo BYD supera a Tesla en 2025]

Hasta ahora, los aranceles del 100 por ciento han mantenido a los vehículos eléctricos chinos fuera de Estados Unidos.

Sin embargo, Le dijo que era cuestión de tiempo. El resto del mundo ya inició la transición a lo eléctrico, pero "Estados Unidos aún no se ha enterado".

Joy Dong colaboró con investigación.

Joy Dong colaboró con investigación.