
En los Juegos Olímpicos de Invierno abundan los famosos. Para los fans de Sunghoon, del grupo coreano Enhypen, llegar a ver a su ídolo en Milán es toda una prueba de resistencia.
Al amanecer de cada mañana en Milán, un grupo de entusiastas aspirantes se forma para una de las actividades más agotadoras de estos Juegos Olímpicos de Invierno.
La sede es un hotel cercano al centro de la ciudad, y el campo de juego un trozo de acera frente a sus puertas giratorias.
La competencia ha llegado a durar horas, con un objetivo: ver a Sunghoon, un cantante de k-pop que está en la ciudad para los Juegos.
"Aquí nunca dan conciertos", dijo Maressa Pacheco, quien desde hace mucho tiempo es fanática de su grupo, Enhypen. "Así que es nuestra única oportunidad de verlo".
Resulta que el esquí de fondo no es el único deporte de resistencia que se celebra este mes en el norte de Italia.
Una fría tarde de esta semana, Pacheco, de 24 años, una empleada del servicio postal de Milán, se mecía suavemente sobre sus talones y flexionaba las piernas fuera del hotel. Llevaba de pie desde la mañana. Reconoció sentirse algo cansada --"un poco cansada, un poco hambrienta"-- y soltó un profundo suspiro.
Un par de decenas de personas se encontraban cerca, parte de un flujo constante de fans que se ha reunido allí prácticamente todo el día, todos los días desde la semana pasada, cuando Sunghoon llegó como portador honorario de la antorcha olímpica y embajador del equipo surcoreano.
En todas las Olimpiadas aparece una galaxia de celebridades en torno a la ciudad anfitriona, cada una con su propia fuerza de atracción, pero este nivel de entrega parece poco frecuente.
La multitud que acude a ver a Sunghoon se ha congregado alrededor de las 7 a. m., organizándose en ordenadas filas paralelas junto a las puertas del hotel. Algunas personas se han quedado hasta después de la medianoche.
Para estos fans, el simple hecho de estar presentes mientras Sunghoon pasaba era un logro más o menos similar a ganar una medalla de bronce. Conseguir un autógrafo era como asegurarse la plata. Y tomarse una selfi --un resultado posible solo con la alineación perfecta de los astros-- parecía tan raro como ganar la medalla de oro.
Beatrice Tanzini, una contadora de Milán de 34 años, fue una de las afortunadas que recibió un autógrafo de Sunghoon el viernes por la tarde. Aparentemente insatisfecha, pasó otras seis horas fuera del hotel el sábado.
"Hace frío estos días, algunos llueve, así que fue duro", dijo Tanzini. "Pero es muy amable con la gente, con los fans, así que vale la pena esperar tanto".
Antes de convertirse en una sensación del k-pop con Enhypen, un grupo de siete miembros con más de 21 millones de seguidores en Instagram, Sunghoon pasó una década entrenando como patinador artístico. Sus fans aún lo llaman "Príncipe del Hielo". Ha atraído a multitudes en Milán dondequiera que ha estado, incluido el centro olímpico de medios de comunicación, donde el domingo un grupo de jóvenes voluntarios observó, con la boca abierta, cómo ofrecía una breve rueda de prensa.
"Tanto en el deporte como en la música, creo que existimos solo con el apoyo de los fans", dijo Sunghoon en coreano. "Siempre quiero que mis fans sean felices cuando me ven".
Verlo, sin embargo, puede ser una tarea olímpica.
Siendo así, los fanáticos necesitan un plan de juego. Intercambian notas por internet y averiguan cuál es la agenda pública de Sunghoon en las redes sociales y en las noticias coreanas. Necesitan un equipo adecuado, que incluya artículos promocionales, cámaras y taburetes plegables. Y hay horas de trabajo que no se ven; Pacheco, quien habla portugués, italiano e inglés, está tomando clases de coreano.
Pacheco dijo que a veces los fans pueden ser despiadados entre ellos; durante la Semana de la Moda de Milán, otro evento que ahora atrae regularmente a cantantes de K-pop, acapararon información sobre el paradero de las estrellas. También luchó contra la percepción de algunos de que estaba acechando a estas estrellas.
"Soy muy respetuosa, nunca sobrepaso los límites", dijo. "Siempre mantengo la distancia".
El ambiente en la acera esta semana ha sido ciertamente cordial. Siyu Mao, de 19 años, estudiante de diseño en Turín, Italia, quien es originaria de Shanghái, quedó encantada cuando otra fan le dio una foto de Sunghoon para un posible autógrafo, tras darse cuenta de que solo había traído un papel en blanco.
Aquella tarde, hacia la 1 p. m., los fanáticos guardaron silencio de repente. Un hombre corpulento, fácilmente reconocible como el guardaespaldas de Sunghoon, observaba desde la puerta. Apretaron con fuerza sus celulares, la versión de los aficionados de la posición de salida de un atleta.
Poco después, una pareja de británicos, Chris y Claire Marwood, salieron del hotel con pasos vacilantes, sorprendidos por los jóvenes que miraban expectantes en su dirección. Marwood, de 64 años, se recuperó y se metió en su personaje, enderezando la espalda y saludando al grupo.
"No tengo ni idea de qué se trata", dijo. "Creía que me estaban tomando una foto a mí, un inglés canoso, y no sabía por qué".
Entonces, media hora más tarde, llegó la hora de la jugada: Sunghoon salía para ver algunos eventos.
Salió flotando por las puertas giratorias. Los aficionados, formados en columnas rectas, saludaron y tomaron fotos y sacaron parafernalia de Enhypen.
Él devolvió el saludo y sonrió, pero no interrumpió su marcha hacia el Mercedes-Benz Sprinter que esperaba cerca del bordillo.
La adrenalina era palpable mientras el coche se alejaba. Pero también había una sensación de desánimo. Habían esperado tanto. Había sucedido tan deprisa. Ahora había terminado.
En la acera estaba SM Kim, de 28 años, quien había tomado un descanso de su trabajo en Seúl para visitar Milán. Le pregunté si había venido para ver las Olimpiadas.
"Vine a ver a Sunghoon", dijo.
Sin embargo, aquí estaba, con algo de tiempo libre. Era de esperarse que pasarían horas antes del regreso de Sunghoon. Tal vez, dijo, podría ir a ver el patinaje de velocidad.
Andrew Keh cubre la ciudad de Nueva York y sus alrededores para el Times.
Últimas Noticias
A los atletas olímpicos les encanta la pasta. Están en el lugar adecuado
Reportajes Especiales - Lifestyle

Hamás conservaría algunas armas en Gaza, según una propuesta
Reportajes Especiales - News

Rusia podría tomar ciudades clave de Ucrania
Reportajes Especiales - News

Guatemala anuncia la salida de médicos cubanos ante la presión de EE. UU.
Reportajes Especiales - News

Hay una poderosa razón por la que los universitarios ya no leen
La disminución en la disposición de los estudiantes para leer plantea un desafío profundo al modelo educativo, mientras las universidades priorizan la empleabilidad y la cultura de la inmediatez por encima del aprendizaje reflexivo y humanístico



