España vive el duelo por las víctimas del choque de tren mientras investiga lo que pasó

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El martes, las autoridades se esforzaban por identificar a los fallecidos en la colisión ocurrida cerca de la ciudad de Córdoba, en la que murieron al menos 41 personas.

El martes, las autoridades españolas se esforzaban por identificar a las víctimas mortales de una colisión entre dos trenes de alta velocidad que dejó al menos 41 personas muertas el domingo, mientras los investigadores se enfocaban en determinar si la causa pudo ser un problema en las vías.

El choque, la peor catástrofe ferroviaria en España desde 2013, ha provocado días de luto nacional y un inusual llamamiento a la unidad política. Pero también ha conmocionado a un país que depende y se enorgullece de su sistema ferroviario de alta velocidad, el mayor de Europa y el segundo del mundo, después del de China.

Más de un día después de la colisión de Adamuz, localidad del sur de España cercana a la ciudad de Córdoba, se habían completado 23 autopsias, sin embargo, solo se habían identificado definitivamente cinco cadáveres con coincidencias de huellas dactilares, según datos coordinados por el Ministerio del Interior de España. La policía española dijo que había recibido informes de desaparición de 40 personas.

El accidente se produjo cuando un tren privado con destino a Madrid se descarriló parcialmente y dos de sus vagones cayeron a la vía opuesta, donde fueron golpeados por un tren que venía en sentido contrario. El martes, muchos reportes informativos españoles se centraron en una fotografía, difundida por la Guardia Civil, de los investigadores examinando un tramo concreto de vía cerca del lugar de la catástrofe. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios ha dicho que está examinando el estado general de la vía como posible causa del accidente.

Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, dijo el martes en una entrevista radiofónica que se había producido "una rotura inicial" en la vía, pero añadió que "ningún técnico es capaz de asegurarlo ni de afirmarlo siquiera. Hay que asegurar que esa rotura es causa o es consecuencia" del descarrilamiento. "Si fuera primero la rotura de carril, también habría que averiguar por qué, por qué rompe un carril de acero macizo", dijo.

Mientras tanto, empezaron a aparecer en la prensa española detalles más vívidos del accidente aportados por los pasajeros.

Los pasajeros del tren con destino a Madrid relataron que, durante el descarrilamiento inicial, los vagones vibraban de forma extraña, los vagones se tambaleaban, las maletas se caían y los vasos se deslizaban de las mesas al suelo. Unos 20 segundos después, hacia las 7:45 p. m., el otro tren, operado por la compañía ferroviaria nacional Renfe, se precipitó sobre los vagones descarrilados. Sus dos primeros vagones cayeron por un terraplén de unos 3,6 metros, según un informe preliminar.

El tren con destino a Madrid, en el que viajaban alrededor de 300 personas, continuó su marcha cientos de metros antes de detenerse. Los pasajeros sobrevivientes describieron cómo deambulaban en la oscuridad y el frío por una escena llena de cuerpos sin vida, mientras los residentes locales se apresuraban a ayudarles.

"Utilicé mi quad de un lado a otro para transportar a los heridos", dijo un residente, Gonzalo Sánchez, en referencia al vehículo todoterreno que conducía por el terreno escarpado y resbaladizo. "Era la mejor forma de ayudar". Pasó horas llevando a los rescatistas a los trenes y a los pasajeros lejos del siniestro.

Una sobreviviente, una niña de 6 años, deambulaba por la oscuridad mientras sus padres, su hermano y su primo yacían muertos entre los restos del tren de Renfe en dirección sur.

El alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, quien fue uno de los primeros en llegar al lugar de los hechos, habló con emoción de una solidaridad abrumadora en su pueblo de unos 4100 habitantes. A pesar del convulso panorama político español, esa unidad pareció extenderse por todo el país el martes.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, del gobernante Partido Socialista, hizo una aparición conjunta en Adamuz con Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, del conservador Partido Popular. "Toda tragedia exige por parte de la sociedad a sus instituciones, dos cosas, que se han señalado: la primera, unidad en el dolor, y la segunda, unidad en la respuesta", dijo Sánchez.

El líder del partido de extrema derecha Vox, Santiago Abascal, ha culpado al gobierno de Sánchez del choque, y escribió en las redes sociales: "Nada funciona bajo la corrupción y la mentira". Pero el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, también ha ido a Adamuz, desde donde recordó que era presidente de la Xunta de Galicia cuando un accidente ferroviario allí causo la muerte de 80 personas en 2013.

"Hemos acreditado que España, cuando tiene un gran problema, España se une", dijo Feijóo, y añadió: "Tenemos un gran país".

Jason Horowitz es el jefe del buró en Roma; cubre Italia, el Vaticano, Grecia y otros sitios del sur de Europa.