(Foto: Archivo)
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Beber agua cruda o 'raw water',  es como se le conoce a la nueva moda  que se ha hecho muy popular entre los habitantes adinerados de Silicon Valley, en el estado de California.

Esta tendencia consiste en tomar agua que procede directamente de manantiales, luego se envasa, se etiqueta y se vende. El liquido no pasa por ningún tipo filtración, no es analizada ni recibe algún tratamiento de purificación.

El agua mineral también se extrae de manantiales y se embotella, pero al contrario del "agua cruda", ésta si se analiza y pasa por controles de calidad para saber si es potable o no.

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Según los defensores de "raw water", este liquido en su forma totalmente natural proporciona  muchos beneficios para quien la consume, como mayor hidratación, más cantidad de minerales y la presencia de microbios que pueden resultar benéficos para la salud, además que aseguran que se evitan los daños que causa la fluorización por los químicos con los que es tratada.

Sin embargo, esta nueva práctica a alarmado a los especialistas en la salud, pues entre los peligros que puede causar están la poliomielitis, meningitis, cólera, fiebre tifoidea, disentería y hepatitis A y B.

Los expertos también explican que en el agua sin analizar ni tratar puede haber presencia de productos químicos utilizados en la agricultura, microorganismos, gérmenes y restos fisiológicos de animales muertos, lo que puede ocasionar fuertes infecciones para quien la ingiere.

A partir de la popularización de esta nueva moda surgieron empresas que se han convertido en negocios millonarios por vender agua tal y como sale del suelo, pues 10 litros de "agua cruda" embotellada pueden llegar a costar unos 50 euros, por eso, esta cuestionada prácticas solo está de moda entre la clase alta de Silicon Valley.

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Según información de The New York Times, la empresa Zero Mass Watter ha ingresado a sus arcas más de 20 millones de euros por  la venta de cisternas que  instalan en las cocinas por 4.500 dólares, dichas cisternas permiten la recolección de agua de lluvia que luego es consumida por las personas, así , sin ningún tipo de filtración.

Además ya existen marcas que embotellan este tipo de agua, como Tourmaline Spring en Maine y Live Water en Oregón, que no han dudado en promocionar las supuestas bondades de esta agua, haciendo caso omiso a los argumentos de los expertos.

Haber conseguido agua potable y segura es uno de los logros sanitarios más importantes de la humanidad, pues enfermedades como  el cólera, fiebre tifoidea o disentería, generalmente se contraen por tomar agua contaminada.

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