Ucrania golpeó tres instalaciones petroleras en Rusia en una nueva escalada de su campaña energética

Los ataques impactaron dos refinerías de Lukoil y un oleoducto en las regiones de Nizhni Nóvgorod y Leningrado. Los aliados de Kiev piden suspender los ataques a infraestructuras petrolíferas por el alza global del precio del crudo

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Incendios iluminan el cielo nocturno de Kstovo, en la región rusa de Nizhni Nóvgorod, tras el ataque a la refinería de Lukoil. La instalación tiene capacidad para procesar hasta 17 millones de toneladas de petróleo por año. (Exilenova/Telegram)
Incendios iluminan el cielo nocturno de Kstovo, en la región rusa de Nizhni Nóvgorod, tras el ataque a la refinería de Lukoil. La instalación tiene capacidad para procesar hasta 17 millones de toneladas de petróleo por año. (Exilenova/Telegram)

Drones ucranianos atacaron esta madrugada tres infraestructuras petrolíferas en territorio ruso, entre ellas dos refinerías en la región de Nizhni Nóvgorod y un oleoducto en la región de Leningrado, en una nueva escalada de la campaña de Kiev contra las instalaciones energéticas del Kremlin.

El gobernador de Nizhni Nóvgorod, Gleb Nikitin, informó que los restos de un dron derribado dañaron dos instalaciones de la petrolera Lukoil y provocaron incendios que fueron controlados. Las autoridades señalaron que rechazaron 30 drones ucranianos que apuntaban al distrito industrial donde se ubican las refinerías.

Se trata de una de las mayores refinerías de Rusia, con una capacidad de procesamiento de hasta 17 millones de toneladas de crudo por año. Según datos de fuentes abiertas, se registraron más de 20 explosiones, actividad de defensa aérea y un incendio de gran escala en las inmediaciones de la instalación.

La ubicación de la planta atacada, a 800 kilómetros de Ucrania. (Fuerzas de Sistemas No Tripulados de las Fuerzas Armadas de Ucrania)
La ubicación de la planta atacada, a 800 kilómetros de Ucrania. (Fuerzas de Sistemas No Tripulados de las Fuerzas Armadas de Ucrania)

Además, en la misma región resultaron dañadas una central termoeléctrica y varios edificios residenciales.

En la región de Leningrado, a orillas del mar Báltico, el gobernador Alexandr Drozdenko informó que un dron abatido cayó sobre un oleoducto cerca de la ciudad de Primorsk. “Esta mañana, las fuerzas de defensa aérea derribaron 19 drones sobre la región de Leningrado”, añadió.

La planta atacada en Primorsk, en la región de Leningrado. (Fuerzas de Sistemas No Tripulados de las Fuerzas Armadas de Ucrania)
La planta atacada en Primorsk, en la región de Leningrado. (Fuerzas de Sistemas No Tripulados de las Fuerzas Armadas de Ucrania)

El Ministerio de Defensa ruso comunicó que durante la noche derribó un total de 87 drones ucranianos en catorce regiones del país, incluida la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014.

Heridos civiles y ataque ruso

Trabajadores reparan ventanas en un edificio residencial dañado por un dron ruso en Odesa. El ataque nocturno dejó tres heridos en la región ucraniana. (Reuters/Nina Liashonok)
Trabajadores reparan ventanas en un edificio residencial dañado por un dron ruso en Odesa. El ataque nocturno dejó tres heridos en la región ucraniana. (Reuters/Nina Liashonok)

Los ataques no se limitaron a infraestructuras. El gobernador de Bélgorod, Viacheslav Gladkov, informó que un dron ucraniano impactó contra un minibús blindado utilizado para transportar civiles al trabajo en la aldea de Zamostye, en el distrito de Graivoron, dejando siete heridos.

En paralelo, Rusia lanzó su propio ataque nocturno contra Ucrania con casi cien drones. Según el parte diario de la Fuerza Aérea ucraniana, Moscú empleó 93 drones suicidas de los tipos Shahed, Gerbera e Italmas, lanzados desde territorio ruso y desde Crimea. La defensa antiaérea derribó o neutralizó 76 de ellos, pero 17 lograron impactar en diez ubicaciones distintas. Entre los lugares alcanzados estuvo la región de Odesa, donde edificios residenciales del distrito de Jadzhibei resultaron dañados y tres personas resultaron heridas.

Una campaña que incomoda a los aliados

El presidente ucraniano Volodímir Zelenski, en Kiev. Su jefe de gabinete confirmó que aliados pidieron a Kiev suspender los ataques a refinerías rusas por el alza del precio del crudo. (Reuters/Valentyn Ogirenko/archivo)
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski, en Kiev. Su jefe de gabinete confirmó que aliados pidieron a Kiev suspender los ataques a refinerías rusas por el alza del precio del crudo. (Reuters/Valentyn Ogirenko/archivo)

Los ataques del domingo se producen en un contexto de creciente tensión dentro del bloque occidental. Aliados de Ucrania han pedido a Kiev que suspenda su campaña de drones contra refinerías rusas, preocupados por el impacto sobre los precios globales del crudo en un momento en que la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha bloqueado el estrecho de Ormuz, por el que transitaba el 20% del petróleo mundial.

Kirilo Budánov, jefe de gabinete del presidente Volodímir Zelensky, confirmó a la agencia Bloomberg que Kiev ha recibido esas solicitudes. “Respondamos a esto de forma diplomática. Estamos recibiendo ciertas señales al respecto”, afirmó, sin revelar qué países han pedido la pausa.

Kiev considera las instalaciones energéticas rusas objetivos militares legítimos porque abastecen a las tropas del Kremlin y financian la maquinaria bélica. En las últimas semanas, además de los ataques del domingo, Ucrania golpeó una refinería en Sarátov y la tercera más grande del país, en Kirishi, también en la región de Leningrado.

El petróleo, un factor clave en la guerra

El debate sobre los ataques a refinerías tiene un trasfondo económico de peso. Según el Instituto KSE, el aumento repentino de los precios mundiales del combustible podría impulsar significativamente las finanzas rusas, después de que los ingresos petroleros del Kremlin se redujeran a la mitad en los dos primeros meses de 2026. En el escenario menos favorable para Ucrania, Rusia podría obtener hasta 252.000 millones de dólares en ingresos adicionales este año.

Estados Unidos, en tanto, relajó temporalmente las sanciones a las ventas de petróleo ruso debido a las interrupciones en el estrecho de Ormuz, lo que añade complejidad a los cálculos estratégicos de Kiev sobre si continuar o no con su campaña energética.