
El alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, llega este martes a Ucrania para mostrar el “fuerte apoyo” a la integridad territorial del país, en medio de la creciente tensión por el aumento de tropas rusas en la frontera.
Según pudo saber la agencia EFE, Borrell llegará al país eslavo esta noche y se reunirá mañana con el ministro de Exteriores local, Dmytro Kuleba, tras lo que viajará a la “línea de contacto” entre el Ejército ucraniano y los separatistas prorrusos en el este de Ucrania.
La visita del jefe de la diplomacia europea durará tres días y concluirá el 6 de enero. Borrell efectuará la visita al este de Ucrania acompañado por Kuleba, de acuerdo a lo indicado por la Cancillería ucraniana.
Se trata de la tercera vez que el alto diplomático visita Ucrania y la primera que viaja al este del país tras “el comienzo de la agresión rusa”.
Posteriormente, el diplomático español se trasladará a Kiev, donde ofrecerá una rueda de prensa y se reunirá con diversas autoridades ucranianas.
Se trata del primer viaje internacional del alto representante este año, lo que prueba el “fuerte apoyo” de los Veintisiete a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania en medio de nuevas tensiones por el aumento de la presencia rusa cerca de la frontera con Ucrania, remarcó, a su vez, la Comisión Europea en un comunicado.

Los temas clave de las conversaciones entre Borrell y Kuleba, según Kiev, serán la “disuasión de Rusia de una mayor agresión” contra Ucrania, en referencia a una eventual invasión que podría producirse este invierno, según diversas fuentes.
La Unión Europea, en colaboración con sus aliados, ya ha advertido a Moscú con severas sanciones en caso de una invasión.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, había pedido por su parte a Bruselas que aplique sanciones a Rusia antes del estallido de un eventual conflicto armado y no después. Según el mandatario ucraniano, si las sanciones se adoptan una vez que se produzca la invasión, “no tendrían ningún significado”.
La visita de Borrell a Ucrania se produce a pocos días de un encuentro de los ministro de Exteriores de la OTAN para abordar la situación en Ucrania.
Los ministros de la Alianza Atlántica se reunirán el próximo viernes por videoconferencia en una reunión extraordinaria convocada por el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, para discutir sobre la presencia de tropas rusas en la frontera con Ucrania y sobre la seguridad en Europa.

El encuentro, según señalaron fuentes de la organización a EFE “es parte de la coordinación continua entre los aliados de la OTAN en materia de seguridad en Europa”, así como “una oportunidad para abordar la próxima secuencia de compromisos con Rusia, incluido el Consejo OTAN-Rusia del próximo 12 de enero”.
La reunión se celebrará tres días antes de que Estados Unidos y Rusia se reúnan en Ginebra para abordar la cuestión y las demandas de Moscú para pactar un nuevo marco sobre la seguridad en Europa.
Moscú ha demandado, en particular, a la OTAN que Ucrania y Georgia -dos antiguas repúblicas soviéticas fronterizas con Rusia- no se integren en la organización militar.
En este contexto, el presidente estadounidense, Joe Biden, y el ruso, Vladimir Putin, mantuvieron el pasado jueves su segunda conversación telefónica en menos de un mes, en la que quedaron patentes las diferencias entre ambos, acerca de la situación en la frontera.
Biden urgió a Putin a rebajar la tensión y reiteró la advertencia de que sus aliados responderán “decisivamente” ante una posible invasión de Ucrania, según la versión de la conversación que ofreció la Casa Blanca.

En base a esa misma versión, ambos líderes reconocieron también que “hay áreas donde se pueden hacer progresos significativos” y que también existen otros ámbitos donde los acuerdos “pueden ser imposibles”.
Según las informaciones procedentes de Moscú, Putin advirtió a Biden de que una nueva ronda de sanciones contra Rusia por las tensiones con Ucrania podría llevar a la “total” ruptura de relaciones.
Borrell pidió a finales de diciembre que cualquier diálogo sobre la seguridad en Europa entre Rusia, Estados Unidos o la OTAN, tenga en cuenta los intereses europeos.
Este martes, el alto representante conversó con Stoltenberg por teléfono para hablar sobre las tensiones con Moscú antes de su viaje a Ucrania.
Ambos abordaron la escalada militar de Rusia en su frontera con Ucrania, así como la propuesta de Moscú para pactar un nuevo marco sobre la seguridad en Europa.
En este sentido, Borrell reafirmó el apoyo de la UE a Ucrania y subrayó que cualquier agresión militar contra el país tendría un “alto coste”, según recoge sus palabras el Servicio Europeo de Acción Exterior.
(Con información de EFE)
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