La Fiscalía pide para el acusado 25 años de cárcel por asesinato, y 18 meses por amenazas a la madre de la víctima (Foto: Archivo/EFE)
La Fiscalía pide para el acusado 25 años de cárcel por asesinato, y 18 meses por amenazas a la madre de la víctima (Foto: Archivo/EFE)

Un hombre acusado en Alicante, España, de matar el año pasado , la hija de su vecina tras asestarle 68 puñaladas por causar molestias de ruido y no dejarle dormir ha declarado hoy que no recordaba nada sobre lo sucedido y que "oía voces".

En la primera sesión del juicio con jurado sobre esta causa que se celebra en la Audiencia de Alicante, el procesado ha sostenido que no podía explicar lo ocurrido y que sólo recordaba que “oía voces” y que “se encontró ante una encerrona” en la que creía que le “perseguían” y le “hacían seguimientos constantes”.También ha señalado que el mismo día de los hechos había consumido cocaína, marihuana, alcohol y varios medicamentos.
En relación con los ruidos atribuidos a su vecina, residente en el piso superior, el acusado ha manifestado que los “escuchaba” y que, para él, “eran risas y susurros que se burlaban” de él, además ha asegurado que “veía sombras” y que creía que su vida corría peligro.
Así, ha señalado que ahora, después de varios meses en prisión preventiva, se ha dado cuenta “de lo que ha pasado”, de que había “matado a una persona inocente que no tenía nada que ver” con su mundo, y ha pedido perdón “a toda su familia”.
En esta línea, ha sostenido que él nunca había amenazado a su vecina, ni a la hija de ella, aunque sí ha admitido que tuvo una pelea con el marido de esta última relacionada con su coche, por la que él resultó condenado por lesiones, tras darle un cabezazo.
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El acusado aseguró ante la Audiencia Provincial de Alicante que cuando cometió el delito no era consciente de lo que hacía, y que no fue hasta meses después que entendió lo que había ocurrido (Foto: especial)
Respecto al suceso, el acusado ha insistido una y otra vez en que “no recordaba nada” y en que “se quedó en estado de shock”.También ha alegado que se encontraba en una mala situación personal, después de que su madre falleciera hacía un año y que, por eso, había solicitado ser ingresado.
Los hechos se produjeron el 28 de marzo de 2018 en la calle doctor Jiménez Díaz de la ciudad de Alicante. De acuerdo con el escrito de calificación del Ministerio Público, el ahora procesado esperó a que su vecina, María Pilar, de 92 años, y su hija, África, de 58, saliesen del ascensor de la finca en la que residían para cogerla a esta ultima por el cuello, arrojarla al suelo y asestarle hasta 68 puñaladas con la navaja de 10 centímetros de hoja que portaba.
Según el fiscal, a María Pilar le dijo que “no le hacía nada porque era muy mayor”. La Fiscalía solicita al procesado una pena de 25 años de prisión por un delito de asesinato y otros 18 meses de cárcel por amenazas, además del pago de una indemnización de 150.000 euros al marido de la víctima, de 100.000 a cada uno de sus hijos y de 75.000 a su madre.
El padre del supuesto autor del asesinato también se sienta en el banquillo de los acusados por un presunto delito de amenazas. Según el escrito de la Fiscalía, después de que su hijo le alertase de lo que había sucedido, bajó al rellano de la finca, en la que se encontraba María Pilar, tras personase la Policía, y se dirigió a ella para advertirle de que “hacía tiempo que tenían que haberlo hecho”.
Los responsables de la investigación valorará el estado mental del detenido, que tendría antecedentes penales (Foto: EFE)
El padre del autor de los hechos también está acusado por amenazar a la madre de la víctima, una mujer de 92 años (Foto: EFE)
Para el padre del principal acusado, el fiscal solicita una pena de 18 meses de prisión por supuestas amenazas. La acusación particular mantiene para el presunto autor de la muerte la misma petición de prisión por el delito de asesinato, pero eleva a 2 años su solicitud por lo que respecta a las amenazas.
Además, aumenta las cuantías de la indemnización hasta los 200.000 euros para el marido de la fallecida y de 150.000 para cada uno de sus dos hijos. Respecto a su padre, también eleva a 2 años la pena solicitada por las amenazas.
La defensa, por su parte, ha pedido la libre absolución para ambos al considerar que no existió ninguno de los dos delitos. En primer lugar, por lo que respecta al asesinato, el letrado defensor ha argumentado que debe considerarse la eximente legal prevista para los casos de trastorno mental como el que, según ha expuesto, concurre en el caso del acusado.
Así, ha incidido en que el principal acusado es consumidor de drogas desde los 14 años y que padece una enfermedad mental como consecuencia de su adicción que le impedía ser consciente de sus actos. Además, ha abundado en que tanto él como su padre habían pedido de manera reiterada su ingreso en un centro especializado para recibir tratamiento, sin que se llegase a responder a sus solicitudes.
Respecto a su padre, también ha señalado que no amenazó a la madre de la fallecida, María Pilar, y que fue ella quien pudo haber cambiado su relato de los hechos, tras su primera declaración en comisaría. Está previsto que el juicio continúe mañana, jueves, y el próximo viernes.