La Noche de Rábanos, la tradicional fiesta en Oaxaca que no se realizó por la pandemia

Tradición de 123 años de antigüedad se interrumpió este año por Covid-19

Debido a la pandemia de Covid-19 se han roto muchas continuidades. Ciertas tradiciones que llevaban décadas, e incluso siglos, celebrándose con anual periodicidad fueron canceladas por primera vez. (Foto: Twitter@JuanCRiveraC)
Debido a la pandemia de Covid-19 se han roto muchas continuidades. Ciertas tradiciones que llevaban décadas, e incluso siglos, celebrándose con anual periodicidad fueron canceladas por primera vez. (Foto: Twitter@JuanCRiveraC)

Debido a la pandemia de Covid-19 se han roto muchas continuidades. Ciertas tradiciones que llevaban décadas, e incluso siglos, celebrándose con anual periodicidad fueron canceladas por primera vez. La Noche de Rábanos, desgraciadamente, es una de ellas.

La Noche de Rábanos es una celebración tradicional en la Ciudad de Oaxaca de origen zapoteca. Se lleva a cabo los 23 de diciembre en el Centro Histórico de la ciudad y consiste en un concurso de figuras talladas en rábanos, los concursantes usualmente son hortelanos y floricultores.

El evento atraía a multitudes de personas ávidas por ver la creatividad e imaginación de los horticultores materializada en los rábanos. Debido a la pandemia, la tradicional celebración tuvo que ser interrumpida en este año.

La Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Pesca y Acuacultura (Sedapa) del estado de Oaxaca informó: “Tras el anuncio oficial de suspender todos los eventos públicos, con el fin de reducir el número de contagios y evitar la concentración de personas, la Sedapa determinó suspender la cosecha, esto con la única intención de proteger la salud de los hortelanos que cada 18 de diciembre se daban cita en el vivero para cosechar el tubérculo que los artesanos trasformaban en creaciones artísticas que se podían apreciar la noche del 23 de diciembre”.

Hasta el año pasado turistas y originarios de la ciudad se reúnen a ver las ingeniosas figuras artísticas talladas en los rábanos. (Foto: Twitter@JuanCRiveraC)
Hasta el año pasado turistas y originarios de la ciudad se reúnen a ver las ingeniosas figuras artísticas talladas en los rábanos. (Foto: Twitter@JuanCRiveraC)

El origen de la celebración no está del todo claro, pero distintas fuentes coinciden en que los horticultores y vendedores de rábanos de finales del siglo XIX tallaban figuras en las hortalizas para atraer vendedores en el Mercado de la vigilia de Navidad. El 23 de diciembre de 1897 el entonces presidente municipal Francisco Vasconcelos organizó el primer concurso entre los artistas horticultores.

Hasta el año pasado turistas y originarios de la ciudad se reúnen a ver las ingeniosas figuras artísticas talladas en los rábanos. La exposición de este inusual arte dura solo unas horas, pues las raíces no tardan mucho en empezar a descomponerse.

Los artistas concursan en diversas categorías, algunas de ellas son: tradicional, en esta se busca recrear escenas relacionadas con fiestas, tradiciones y personajes emblemáticos del estado, por ejemplo, la Guelaguetza. Libre, en esta categoría los horticultores tienen mayor libertar artísticas y las temáticas pueden variar.

Generalmente las diversas técnicas necesarias para poder tallas estas obras de arte son heredadas de madres y padres a hijas e hijos. Muchos de quienes exponen sus figuras de rábanos en la Noche de Rábanos afirman que fueron las generaciones pasadas de sus familias quienes los iniciaron en esta inusual práctica artística.

Los rábanos utilizados en este concurso anteriormente eran producidos por agricultores del Valle en el que se encuentra la capital oaxaqueña. (Foto: Twitter@JuanCRiveraC)
Los rábanos utilizados en este concurso anteriormente eran producidos por agricultores del Valle en el que se encuentra la capital oaxaqueña. (Foto: Twitter@JuanCRiveraC)

Los rábanos utilizados en este concurso anteriormente eran producidos por agricultores del Valle en el que se encuentra la capital oaxaqueña, no obstante, conforme la ciudad y la demanda de rábanos para el concurso fueron creciendo; la producción de esta rica raíz comenzó a ser insuficiente para la demanda. Por lo cual el gobierno municipal designó un área de cultivo, en las inmediaciones del Parque Tequio, específicamente para la producción de los rábanos utilizados en este concurso.

La tierra utilizada para este propósito es fertilizada y tratada químicamente para que los rábanos se desarrollen en condiciones más optimas que la media. Algunas de estas raíces pueden llegar a medir más de 50 centímetros y pesar 3 kilos.

Esperemos que la cancelación de la Noche de Rábanos sea sólo una interrupción y que en los años que vienen las condiciones de salud permitan que esta tradicional e inusual celebración de la creatividad pueda volver a ser celebrada.

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