La revelación de un ex futbolista del Barcelona: “No me importó ser un ‘calientabanquillos’ por el dinero que ganaba”

Alex Song estuvo dos temporadas en el club culé, por el cual firmó sabiendo que iba a ser suplente, pero su objetivo era ser millonario

Alex Song marcó un gol con la camiseta del Barcelona (Getty Images)
Alex Song marcó un gol con la camiseta del Barcelona (Getty Images)

Este fin de semana se viralizaron declaraciones que el futbolista Alex Song tuvo durante un diálogo de Instagram con el jugador de la NBA Pascal Siakam hace algún tiempo. El camerunés de 34 años, que ahora juega para Arta/Solar 7 de Yibuti, supo destacarse en el Arsenal de la Premier League durante cinco temporadas antes de recalar en el Barcelona a mediados de 2012. A casi 10 años de aquella transferencia, el jugador recordó cómo era su mentalidad en aquel entonces.

“La mayoría de los futbolistas viven por encima de sus posibilidades. Estuve en el Arsenal durante ocho años, pero solo comencé a ganarme bien la vida en los últimos cuatro. Eso fue porque mi salario subió mucho, pero también porque me di cuenta de lo malgastador que era. Cuando me uní a ellos por primera vez, ganaba 15.000 euros a la semana. Era un muchacho joven y estaba extasiado”, reconoció.

El mediocampista se había asentado en la Premier League pero su preocupación siempre estaba vinculada al dinero, sobre todo porque disfrutaba de compararse con algunos de sus compañeros: “Quería codearme con los grandes. Podría comprar donde quisiera y pasar noches locas. Iba al entrenamiento y veía a Thierry Henry, el Rey, aparecer en con una auténtica joya de coche. Me dije a mí mismo que quería el mismo automóvil a toda costa. Fui al concesionario, firmé los papeles y el préstamo, y así tuve el mismo auto que The King”. Claro, lo que no tuvo en cuenta es que el francés tenía un salario más alto que el suyo: “Pero te juro que lo tuve que devolver dos meses después. Todo mi dinero se estaba gastando en llenarlo de gasolina. Les dije: ‘Denme un Toyota, este coche es demasiado para mí’”.

“Al día siguiente que fui a entrenar, Thierry me preguntó: ‘¿Dónde está tu coche, hijo?’ Le dije que está en un nivel más alto que yo. Durante todo mi tiempo en el Arsenal, ni siquiera pude ahorrar 100.000 euros, mientras que la gente pensaba que debía ser millonario”.

A mediados de 2012 fue contactado por el Barcelona, uno de los mejor equipos del mundo en esos años. Mientras que muchos jugadores aspiraban con llegar allí para poder ser parte de aquel plantel, él aceptó el reto, pero para poder ampliar los ceros en su cuenta bancaria: “Cuando el Barcelona me ofreció un contrato y vi cuánto ganaría, no lo pensé dos veces. Sentí que mi esposa y mis hijos deberían tener vidas cómodas una vez que termine mi carrera. Conocí al director deportivo del Barça y me dijo que no jugaría muchos partidos, pero no me importó, sabía que ahora me convertiría en millonario. No me importaba una mierda ser un calientabanquillos en el Camp Nou por el dinero que ganaba”.

En el cuadro culé estuvo hasta 2014 y disputó varios encuentros, 63 en total, llegó a marcar un tanto y levantó el trofeo de La Liga y la Supercopa de España, los únicos dos que tenía en su vitrina hasta el año pasado, cuando conquistó la liga de Yibuti con el Arta/Solar 7.

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