Nuevo caso de abuso a turistas: les cobraron $250 mil por sentarse en una playa en Cartagena

Una usuaria de Twitter compartió la fotografía de la cuenta que tuvo cancelar en Playa Blanca, Cartagena

Le cobraron $250.000 por servicios en Playa Blanca Cartagena. Foto: Febe López en Twitter
Le cobraron $250.000 por servicios en Playa Blanca Cartagena. Foto: Febe López en Twitter

Este lunes 5 de julio, se conoció un nuevo caso de abuso a turistas en las playas del Caribe colombiano, luego de que una usuaria en Twitter, identificada como Febe López, denunciara que había tenido que pagar $250.000 en “servicios” por sentarse a disfrutar de unas bebidas en una de las playas más famosas de Cartagena.

López, compartió a través de la red social, la historia de este nuevo caso de abuso contra viajeros que se ha hecho recurrente en algunos de los destinos preferidos por los turistas nacionales y extranjeros frente a las costas del Mar Caribe, al norte de Colombia.

La usuaria de Twitter contó que en su visita por Playa Blanca, una de las más reconocidas de la ciudad amurallada, había negociado, junto a su grupo de acompañantes, unas sillas y bebidas para disfrutar en la playa,

Sin embargo, se llevó una sorpresa cuando le entregaron el recibo que daba cuenta de una una piña colada, un agua de coco, un agua en botella, y las sillas por: $336.000, debido a que las personas que le estaban prestando el servicio les cobraron $250.000 por los “servicios” prestados.

López aseguró que el recargo que les estaban cobrando correspondía supuestamente a un servicio de seguridad, una especie de “vigilancia para que nadie las robara”; un monto para pagarle a la persona que se encarga de recoger la basura en la playa; y un trabajo que desconocían.

“¿Adivinen qué? Si no pagaba 250 iban a hacernos daño”, aseguró Febe López en su publicación que alcanza más de 6.740 Me Gusta, 3.083 Retweets, la cual fue respaldada en su mayoría por usuarios de esta red social que manifestaron su rechazo frente a este caso de abuso y solicitaron acompañamiento de las autoridades en estos espacios en los que se han hecho recurrentes este tipo de escenas.

Turistas denuncian ataques y abusos en el Hoyo Soplador de San Andrés

El pasado 21 de junio, se conoció la denuncia de Sofía Cañón, una turista quien dice haber sido atacada el pasado martes 8 de junio mientras visitaba el Hoyo Soplador en San Andrés.

Según contó la joven en su cuenta de Instagram, cuando llegó junto a un grupo de otros 16 viajeros al lugar en mención notó que en la entrada se ubicaron algunos hombres, quienes “dijeron que eran isleños que vivían del turismo y que podíamos colaborarles comprando cocos locos que ellos hacían y vendían a 20.000 pesos”.

Entonces, de acuerdo con su relato, “algunas personas decidieron aportar con la compra del producto (...) algunos no contábamos con el dinero para hacer la compra, pero nos dijeron que teníamos que consumir, a lo que hicimos caso omiso e igual entramos”.

Asimismo, Sofía contó que cuando ya se encontraban dentro del sitio, esperaron algunos minutos y al notar que tenían una fila de cerca de 20 personas por delante y que la hora en que el hoyo sopla ya había pasado, decidieron cancelar los cocos locos, pero fue en ese momento cuando empezaron los problemas:

“Se alteró y comenzó a decir que no podíamos irnos y que debíamos pagar (aún no estaban listas las bebidas) Cuando ya estábamos todos en los carros, la persona que manejaba el último carro empezó a decir que le habían quitado las llaves. Quienes atendían en el Hoyo Soplador nos estaban reteniendo”.

Así entonces, la turista aseguró que cuando su novio se dio cuenta de la situación agarró al hombre por el cuello, y en ese momento “comienzan a llegar muchos isleños a pegarles puños a cuatro compañeros del grupo, incluyéndome a mí y a algunas mujeres más que estaban intentando parar la pelea”.

La riña dejó a varias personas con lesiones personales graves, fisuras y fracturas faciales, pero además, según Sofía, uno de los hombres alcanzó a sacar un arma blanca mientras golpeaba a uno de los turistas.

“Al parar la riña nos comienzan a extorsionar pidiéndonos 200.000 pesos para dejarnos ir y devolvernos las llaves, aún cuando los hombres que venían con nosotros se encontraban llenos de sangre y heridos. Una compañera pagó la suma de dinero y nos devolvieron las llaves. Ella también fue golpeada por tirar un coco loco al piso”.

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