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Un colgante de diente humano reveló un adorno único de hace 6.500 años

Un equipo de arqueólogos logró identificar en la región de Jablanica una pieza elaborada a partir de un canino extraído tras la muerte de un adulto durante el Neolítico tardío. El objeto, hallado en la superficie de un antiguo asentamiento, permaneció casi dos décadas sin ser reconocido

Unas manos manchadas de tierra sostienen un diente perforado en un yacimiento con recipientes y herramientas al fondo.
Un estudio reevalúa un diente perforado hallado en Jablanica y lo identifica como humano (Imagen Ilustrativa Infobae)
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En Serbia, un pequeño diente perforado, hallado hace casi dos décadas en un campo de la región de Jablanica, cerca de Belgrado, acaba de revelar una historia sorprendente. Este hallazgo fue publicado recientemente en el International Journal of Osteoarchaeology.

Durante años, se pensó que este objeto era simplemente una cuenta hecha a partir de un diente animal, pero un nuevo estudio ha demostrado que se trata de un colgante fabricado con un diente humano hace unos 6.500 años, durante el Neolítico tardío.

El descubrimiento sitúa el objeto alrededor del año 4700 a. C. y lo convierte en un adorno sumamente raro, ya que no existen otras piezas similares confirmadas en los Balcanes centrales para esa época.

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El colgante fue encontrado en un asentamiento de la cultura Vinča, una de las sociedades prehistóricas más grandes de Europa. Desde su descubrimiento a finales del siglo XIX, Jablanica ha sido fuente de cerámicas, figurillas y herramientas de hueso tallado.

Infografía con ilustraciones de una excavación arqueológica, un diente con lupa, cerámicas, un mapa de Serbia y textos informativos.
La pieza se fecha hacia 4700 a. C. y se vincula con el Neolítico tardío en Serbia (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sin embargo, los adornos personales hallados en el sitio son muy escasos: hasta ahora solo se habían descubierto dos, ambos hechos de concha.

El objeto en cuestión mide apenas 23 milímetros, menos de una pulgada. Fue hallado en la superficie de un campo, lo que dificultó obtener información precisa sobre el contexto arqueológico.

La pieza llegó dañada al Museo de Mladenovac: la corona del diente estaba partida en dos fragmentos, pero ambos fueron preservados y almacenados. Allí permaneció durante casi 20 años, catalogado como una simple cuenta, hasta que un grupo de arqueólogos decidió revisarlo en detalle.

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Nemanja Marković, del Instituto de Arqueología de Belgrado, y Ana Maričić fueron los encargados de analizar el diente. Gracias a herramientas como la microscopía y los rayos X, y mediante una inspección visual minuciosa, los especialistas pronto advirtieron que no estaban ante un diente animal, sino humano. Marković relató que, al reconocer la forma de un canino humano, entendió que se trataba de un hallazgo inusual.

Canino humano probablemente utilizado como pieza de joyería hallada en Jablanica (N. Marković)
Canino humano probablemente utilizado como pieza de joyería hallada en Jablanica (N. Marković)

El análisis reveló que el diente perteneció a un adulto de mediana edad. Además, la raíz del diente, suave y sin daños, indicó que fue extraído después de la muerte de la persona, probablemente de un esqueleto ya descompuesto.

Este detalle resulta clave, ya que demuestra que el colgante no fue fabricado a partir de un diente arrancado violentamente a alguien vivo. Para determinar la antigüedad de la pieza, los investigadores la compararon con otros adornos hallados en el mismo sitio, especialmente un brazalete de concha datado en torno a 4700 a. C.

Analizaron las marcas de perforación de ambos objetos para ver si se usaron técnicas similares, lo que permitió situar el colgante en el mismo período.

Uno de los aspectos que más sorprendió a los arqueólogos fue la destreza técnica con la que se fabricó el colgante. Bajo el microscopio, observaron una precisión notable en la perforación, lo que sugiere que se trataba de un objeto elaborado con cuidado y que requirió habilidades especializadas.

Una mujer observa una pieza en un microscopio y un hombre escribe junto a ella frente a una pared con radiografías y diagramas.
El objeto se interpreta como un colgante personal raro en los Balcanes centrales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, las marcas de uso indican que el colgante fue utilizado durante mucho tiempo antes de ser depositado o perdido.

El hecho de transformar un diente humano en un adorno personal abre nuevas preguntas sobre las creencias y costumbres de la cultura Vinča. El estudio plantea la posibilidad de que estos objetos sirvieran para recordar a los muertos, afirmar la identidad de un grupo o establecer lazos entre los vivos y sus antepasados.

El colgante permaneció casi dos décadas clasificado incorrectamente, hasta que una revisión permitió identificarlo correctamente y comprender su importancia. Este caso ilustra cómo la tecnología y una nueva mirada pueden cambiar totalmente el significado de los hallazgos arqueológicos.

Marković espera que este ejemplo anime a otros investigadores a revisar piezas antiguas en los museos, ya que todavía podrían ocultar secretos sobre el pasado humano.

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