
Los síntomas neurológicos y psiquiátricos manifestados tras padecer la fase aguda del COVID-19, como el agotamiento y la depresión, no solo aparecen en los pacientes graves, sino que también en casos leves y son cada vez más frecuentes, alerta un nuevo estudio que revisó más de 215 investigaciones y publicado en la revista científica The British Medical Journal
Según advierte un grupo de científicos encabezados por Jonathan Rogers, investigador del University College de Londres, existe una evidencia acumulada de las características neurológicas y neuropsiquiátricas de la infección por SARS-CoV-2. “En esta revisión sistemática y metaanálisis, nuestro objetivo fue describir las características de la literatura temprana y estimar las prevalencias puntuales para las manifestaciones neurológicas y neuropsiquiátricas”, describen en el paper científico.
“Los estudios que informaron prevalencias de síntomas neurológicos o neuropsiquiátricos se sintetizaron en metanálisis para estimar la prevalencia combinada”, puntualizan.

Así fue como encontraron que la anosmia o pérdida de olfato, el dolor de cabeza, la ansiedad, la depresión y otros sintomas psicológicos y neurológicos son cada vez más comunes y frecuentes entre las personas que cursan la enfermedad pandémica.
“Fue de hecho algo que nos sorprendió. Uno esperaría que estos síntomas apareciesen en los casos más graves, pero no fue lo que encontramos, e incluso vimos lo opuesto en el caso de algunos de estos síntomas”, precisó Rogers, investigador del University College de Londres y principal autor de la investigación.
Los síntomas con mayor prevalencia fueron anosmia (43,1%), debilidad (40,0%), fatiga (37,8%), disgeusia (37,2%), mialgia o dolor muscular (25,1%), depresión (23,0%), dolor de cabeza (20,7%), ansiedad (15,9%) y estado mental alterado (8,2 %). “La heterogeneidad para la mayoría de las manifestaciones clínicas fue alta”, resaltaron los investigadores.
Estos cuadros neurológicos y neuropsiquiátricos del COVID-19 en la fase inicial de la pandemia son variados y frecuentes. Las comunidades académicas neurológicas y psiquiátricas deben desarrollar sistemas para facilitar metodologías de alta calidad, incluido un examen más rápido del curso longitudinal de las complicaciones neuropsiquiátricas de las enfermedades emergentes y su relación con la neuroimagen y los biomarcadores inflamatorios.

Prevalencia de manifestaciones neuropsiquiátricas y neurológicas
Al menos tres estudios estimaron veinte manifestaciones neurológicas o neuropsiquiátricas, de modo que se incluyeron 147 estudios (que informaron sobre 99.905 pacientes infectados) en el metaanálisis. Los síntomas más estudiados fueron dolor de cabeza (examinado en 84 estudios), mialgia (76 estudios), fatiga (67 estudios), anosmia (63 estudios) y disgeusia (52 estudios). El más prevalente de los síntomas fue la anosmia (43,1%), debilidad general (40,0%), fatiga (37,8%), disgeusia (37,2%) y mialgia (25,1%). El trastorno del sueño fue un término amplio que se utilizó en varios estudios; de los ocho estudios que informaron un problema de sueño, dos insomnio especificado, uno alteración del sueño y el resto un trastorno del sueño no especificado.
Los científicos creen que una explicación posible a que síntomas como el dolor de cabeza o la anosmia se den en mayor medida en los casos leves es que es muy probable que un paciente al que “están trasladando a una unidad de cuidados intensivos porque no puede respirar, no reporte algo como dolor de cabeza”.
Incluso creen que en algunos casos, los síntomas neurológicos o psiquiátricos pueden aparecer primero o incluso ser la única manifestación de la enfermedad.

Rogers amplió: “Investigaciones sobre delirios, sobre todo en ancianos, muestran que este puede ser el primer signo de COVID-19, antes incluso de que aparezcan síntomas respiratorios”.
Si bien algunos de los síntomas aparecen asociados también a otras infecciones respiratorias —como la anosmia o la mialgia— otros como la ansiedad o la depresión son más comunes en el nuevo coronavirus que por ejemplo en la gripe.
De acuerdo al flamante estudio, que recopila diversas investigaciones, también se advierten otras afecciones neurológicas más graves, aunque sean más raras; entre otras, accidente cerebrovascular isquémico (1,9%), accidente cerebral hemorrágico (0,4%) y convulsiones (0,06%).
Esta es la revisión sistemática más grande y completa de las manifestaciones neurológicas y neuropsiquiátricas del COVID-19 ya que identificó 215 estudios, publicados entre enero y julio de 2020, con una población total de participantes que ronda los 105 638 pacientes, y que contienen una gran variación en el tamaño de los estudios.
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