Marset, el narco que suministraba suficiente cocaína como para drogar “a cada hombre en Europa”

Tras la primera audiencia, un juez de Estados Unidos negó la fianza ante el riesgo de fuga de quien fue definido como un narcotraficante “increíblemente prolífico”. Cómo son sus primeras horas en prisión

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Sebastián Marset es capturado en
Sebastián Marset es capturado en Bolivia el 13 de marzo de 2026, sentado en una mesa con agentes de seguridad que revisan documentos durante el operativo.

El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset está preso en la cárcel federal de la ciudad de Alexandria (Virginia), a pocos minutos de Washington en Estados Unidos. Permanece allí después de haber sido encontrado en una residencia en Santa Cruz de la Sierra y haber sido expulsado hacia suelo estadounidense.

El viernes, en su primera audiencia ante la Justicia de Estados Unidos, recibió la orden de permanecer detenido sin la posibilidad de pagar una fianza, según ordenó William B. Porter, el juez federal del estado de Virginia. De acuerdo a una reconstrucción de la audiencia realizada por Búsqueda, el magistrado coincidió con la opinión de los fiscales de que esa posibilidad representaba un riesgo de fuga.

Cuando llegó a la sede del Tribunal de Distrito para el Distrito Este de Virginia –una semana después de haber sido capturado en Bolivia–, Marset vestía un uniforme de preso color verde oscuro, con la leyenda “Alexandria inmate”, y zapatillas negras. Según el artículo periodístico, estuvo tenso antes de entrar a sala hasta que intercambió miradas con Rodrigo Da Silva, uno de sus abogados. En ese momento, el narcotraficante sonrió por primera vez.

La defensa de Sebastián Marset,
La defensa de Sebastián Marset, dando una conferencia de prensa en Montevideo (@cabezamartini)

En la audiencia, sin embargo, este abogado no participó y Marset estuvo representado por un defensor de oficio. El acusado allí anunció que iba a contratar a un abogado privado.

La próxima audiencia estaba prevista para el próximo miércoles, pero la defensora de oficio planteó que los abogados de Marset preferían aplazarla hasta el 1° de abril, para tener más tiempo para analizar el caso.

Marset, acusado de lavado de activos, se enfrenta a una pena de 20 años de prisión.

El operativo coordinado entre Bolivia
El operativo coordinado entre Bolivia y organismos internacionales acabó con la captura de Marset tras meses de fuga en la región. (Policía de Bolivia/EFE)

Los fiscales a cargo de la acusación son Anthony T. Aminoff y Catherine Rosenberg y sostienen que Marset lavó millones de dólares en ganancias globales a través de bancos de Estados Unidos y Europa junto a Federico Santoro. Él fue financista de Marset aunque luego se pelearon: el narcotraficante capturado en Bolivia lo llamaba “sapo”–lo que en la jerga narco quiere decir delator.

En julio de 2025, el tesorero fue condenado a 15 años de penitenciaría por el juez de Distrito Rossie Alston Jr, del Tribunal de Distrito Este de Virginia. La condena se dio luego de que llegara a un acuerdo con la Fiscalía por el que se declaró culpable por delitos de lavado de activos provenientes del narcotráfico internacional. La fiscalía del distrito logró evidencias para probar que Santoro movió más de once millones de dólares a través de bancos de Estados Unidos.

En la acusación contra Santoro, los fiscales definieron a Marset como un narco “increíblemente prolífico”, capaz de mover en un único cargamento unos 10.000 kilos de cocaína, según citó Búsqueda.

Federico Santoro, uruguayo perteneciente al
Federico Santoro, uruguayo perteneciente al esquema liderado por Sebastian Marset y Miguel Ángel Insfrán, al ser extraditado a Estados Unidos (Senad Paraguay)

A partir de esta cifra, estimar la cantidad de droga comercializada por Marset: si una dosis promedio tiene entre 20 y 50 miligramos, un envío promedio puede proporcionar entre 200 y 500 millones de dosis individuales de la sustancia. Y, entonces, se llegó a una conclusión: “En otras palabras, con un par de envíos, la organización de Marset suministraba suficiente cocaína como para drogar a cada hombre, mujer y niño de Europa”. Así lo sostuvo Erik S. Siebert, fiscal federal para el Distrito Este de Virginia.

Para la fiscalía estadounidense, Marset lideraba “una organización de narcotráfico a gran escala que distribuía miles de kilogramos de cocaína en Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, Bélgica, los Países Bajos, Portugal y otros lugares”.

Tras la captura de Marset, la Administración de Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés) definió al criminal como “un Pablo Escobar de la era moderna” y “uno de los presuntos narcotraficantes más notorios de Sudamérica”.