Barcelona (España), 16 sep (EFE).- Corría el año 2019 y con las novelas 'Historia de Shuggie Bain' y 'Un lugar para Mungo' acabadas, aunque no publicadas, el escritor escocés Douglas Stuart decidió conocer el archipiélago de las Hébridas, diez islas únicas, de las que surgió su nuevo título, 'John, hijo de John'.
En un encuentro con periodistas, el novelista rememoró este miércoles que fue un niño pobre de Glasgow, hijo de madre soltera, limpiadora de centros comerciales y hospitales, que nunca tuvo medios para llevar a sus hijos a descubrir otras partes de Escocia.
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Douglas Stuart, que pudo estudiar y licenciarse en el Royal Collage of Art de Londres, trasladándose, posteriormente, a Nueva York, donde sigue viviendo y se dedicó veinte años al mundo de la moda, comentó que hace siete años, cuando todavía no era conocido ni había ganado el Booker, decidió establecerse doce semanas en las Hébridas.
Gracias a un amigo contactó primero con tres personas y, más tarde, llegó a tener cien horas de grabaciones de lugareños que, en las cocinas de sus casas, se abrieron a él y le contaron sobre sus trabajos con las ovejas, la pesca o sobre el peso de la iglesia.
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Publicada por Random House, en 'John, hijo de John' el lector conocerá la relación que mantiene John-Calum Macleod con su padre, John Macleod, cuando regresa a la rocosa isla de Harris, donde nació, una vez acabados los estudios de bellas artes en Edimburgo, y donde reprenderá una vida marcada por el trabajo y la oración, en la que también tendrá su peso su abuela Ella.
Como en las anteriores novelas de Stuart, la homosexualidad está muy presente en la historia y determina la peripecia vital de algunos personajes.
"Cuando perteneces a la clase trabajadora y estás en un entorno muy limitado, es muy difícil encontrarte a ti mismo y saber a dónde perteneces", sostuvo.
La primera idea que tuvo, tras ver que a lo largo del siglo XX estas islas perdieron un 45 % de su población, fue crear un protagonista joven, gay, que regresa a Harris para cuidar de su abuela, pero entonces también se dio cuenta de que en todo el archipiélago había muchos "solterones".
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Cuando en sus charlas preguntó a qué era debido, la respuesta mayoritaria era que "se les había pasado el momento", pero él pensó que "quizá, sencillamente, eran gays y era difícil ubicarse en aquel espacio".
"Hablando con una señora mayor sobre ello -en un lugar en el que la religión es omnipresente- dijo que eso era imposible. Para ella la homosexualidad estaba tan lejos de las escrituras que no podía darse. Y, pensé, ya está, la historia no será tanto del hijo que vuelve sino de los que se han quedado aquí", resolvió.
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El título de la novela alude al hecho de que tanto John padre como John hijo, en realidad son uno mismo, el primero tiene un pasado que dejó perder para cuidar la tierra y la casa en bien de su hijo, mientras que el joven parece que está a punto de perder su futuro por la herencia que su padre le impone.
"En realidad, la peor herencia puede ser no tanto la de la tierra, sino heredar a un padre o una madre que tiene una vida no vivida", afirmó.
A su juicio, la familia "puede bloquearte, detenerte en un tiempo y en un espacio y, haciendo lo que crees que toca, al final te encuentras en un callejón sin salida".
Con algunos personajes que hablan gaélico escocés, también son protagonistas de esta historia los silencios entre los protagonistas.
A pesar de ello, Stuart sostiene que este silencio entre los hombres "nunca engaña a las mujeres, que siempre saben lo que está pasando, aunque no lo puedan manifestar".
La abuela Ella es su personaje preferido, quien cuidó a John-Calum y, a la vez, a la gente, a todo lo que tiene que ver con la desolada granja familiar.
Para el novelista, "los cuidados son la forma más clara de amor, de estima".
Otra cuestión que llama la atención de la obra es que hay hombres en estas islas muy aficionados a la lectura a quienes les gustan Proust, Virginia Woolf o 'Cumbres borrascosas', aunque hay partes que no pueden comentar públicamente en sus clubes de lectura porque "son pecado".
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Preguntado sobre nuevos proyectos, Douglas Stuart ha indicado que tras el tríptico que forman 'Historia de Shuggie Bain', 'Un lugar para Mungo' y 'John, hijo de John', llegó el momento de armar una nueva historia, posiblemente, ambientada en Nueva York. EFE
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