Fallece Ismael Laguna, gloria del boxeo panameño e inspiración de 'Manos de Piedra' Durán

Guardar

Ciudad de Panamá, 8 sep (EFE).- El boxeo panameño perdió este martes al legendario Ismael Laguna, 'el Tigre de Colón', una de sus figuras más emblemáticas y referente de la generación que abrió el camino a ídolos como Roberto 'Manos de Piedra' Durán.

Laguna, nacido en la provincia de Colón el 28 de junio de 1943, será recordado como un púgil aguerrido que dejó como legado dos títulos mundiales del peso ligero, conquistas con las que se convirtió en uno de los principales referentes deportivos de su país durante las décadas de 1960 y 1970.

PUBLICIDAD

El 10 de abril de 1965 se ciñó su primer cinturón de campeón del mundo al derrotar por decisión mayoritaria al puertorriqueño Carlos Ortiz. Esta victoria lo convirtió en el segundo campeón mundial panameño de la historia, después de Alfonso 'Panamá' Al Brown, y elevó su nombre al primer plano del pugilismo internacional.

Aunque Ortiz recuperó la corona en la revancha, Laguna volvió a conquistarla el 3 de marzo de 1970. En esa ocasión, se impuso por nocaut técnico al estadounidense Mando Ramos en Los Ángeles (EE.UU.) para proclamarse de nuevo campeón del peso ligero.

PUBLICIDAD

El peleador, oriundo de la provincia caribeña de Colón, mantuvo también una intensa rivalidad con el escocés Ken Buchanan, ante quien perdió el cinturón y con quien se enfrentó de nuevo en una revancha en el Madison Square Garden de Nueva York. Ese combate, disputado el 13 de septiembre de 1971, marcó el final de su carrera profesional.

Laguna concluyó su trayectoria con un récord de sesenta y cinco victorias (treinta y siete por nocaut), nueve derrotas y un empate, sin haber sido noqueado nunca. Su estilo, caracterizado por la velocidad, el desplazamiento y la precisión, le valió la admiración de la afición panameña.

La prensa especializada lo describe como “un púgil de gran rapidez, precisión y movilidad sobre el cuadrilátero”.

Su influencia alcanzó también a Roberto Durán, quien siempre reconoció a Laguna como uno de sus grandes ídolos. Ambos forman parte del Salón Internacional de la Fama del Boxeo en Canastota (Nueva York).

La muerte de Laguna cierra la trayectoria de un campeón que trascendió los títulos y se convirtió en símbolo de la época dorada del boxeo panameño. Su figura se mantuvo vinculada a las nuevas generaciones: en 2025, a los ochenta y dos años, recibió en su residencia un último homenaje de entrenadores y boxeadores de su país. EFE