George Clooney apadrina en Venecia el relato de un Líbano al borde del abismo económico

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Marta Garde

Venecia (Italia), 4 sep (EFE).- George Clooney ha llegado al Festival de Venecia con un triple rol: el de galardonado con el León de Oro honorífico por su trayectoria, el de protagonista de una clase magistral y el de productor ejecutivo de 'Furies', ópera prima de Rami Kodeih que muestra cómo la inestabilidad del Líbano empuja a sus ciudadanos al abismo.

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El estadounidense, cuya mujer es la activista y abogada libanesa Amal Clooney, describió esa obra como una suerte de 'Thelma & Louise'. En pleno "corralito", dos hermanas no pueden acceder a sus ahorros para pagar la operación de una de ellas y la necesidad de salir adelante las lleva a concebir un plan aparentemente bien atado: robar el banco.

Kodeih y su pareja y guionista de la cinta, Nora Mariana, se enfrentaron a una situación parecida porque ella necesitaba una intervención médica.

En su caso lo solventaron con la venta de una casa familiar, pero escribir 'Furies', según contaron este viernes en una entrevista con EFE, fue un proceso "catártico": "Nos gustaría haber hecho eso", apuntó el director.

El Líbano, según el cineasta, atraviesa una crisis constante: "Lo que llevó a la crisis económica fue una serie de problemas y casos de corrupción que se fueron acumulando. Los libaneses están realmente hartos y cansados de esa constante. La gente nace en medio del conflicto y vive toda su vida en medio del conflicto".

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La cinta, una coproducción de Brasil y el Líbano, arranca en la primavera de 2022, tres años después del inicio del bloqueo de las finanzas de la ciudadanía.

"La gente quiere sobrevivir. Quiere ver sobrevivir a la gente que quiere. La película plantea al público si son héroes o delincuentes. La pregunta es: '¿Quién es el delincuente?'", recalca Mariana, según la cual "lo bonito de los libaneses es que son gente con muchos recursos y muy anclados a la comunidad".

'Furies' se presenta en Spotlight, sección del festival que selecciona a largometrajes por su originalidad creativa pero en la que no se compite por el León de Oro.

El título del filme, que podría traducirse como 'Furias', hace referencia, según la guionista, al estado emocional no solo de las protagonistas, sino de la sociedad libanesa en su conjunto, por la rabia que genera la injusticia, Es también un homenaje a las figuras mitológicas homónimas "que perseguían a hombres corruptos y luchaban por la justicia".

En su película se empiezan a sentir los efectos del conflicto ucraniano en la economía libanesa, pero todavía no había empezado la guerra en Irán que ha agravado posteriormente la situación.

"El Líbano es un lugar muy marcado por la política. Lo que queríamos señalar es que, a veces, la población se deja distraer por la política, pero lo más importante, algo que la gente puede pasar por alto o de lo que no necesariamente es consciente, es que todos pueden estar unidos frente a lo que la política puede hacerles. Porque la política, especialmente en el Líbano, es muy divisiva", recalcó Kodeih.

Pese a todo, en el frenesí de un robo cuya ejecución refleja el amateurismo de sus perpetradoras, o en un día a día en el que hay que recurrir al ingenio para no dejarse caer, hay espacio para el humor.

"La vida real tiene mucho humor y humor negro. La gente normal, la gente corriente, afronta circunstancias muy difíciles recurriendo a veces al sarcasmo", concluye el director, que en este proyecto estuvo apoyado por la productora brasileña RT Features, de Rodrigo Teixeira y Berta Marchiori. EFE