Abás ve como una "escalada peligrosa" la entrada de miles de colonos en mezquita Al Aqsa

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Jerusalén, 23 jul (EFE).- El presidente palestino, Mahmud Abás, denunció este jueves como una "escalada peligrosa" la entrada de más de 3.200 colonos israelíes a la Explanada de las Mezquitas, lugar sagrado de culto para los musulmanes situado en la ocupada Ciudad Vieja de Jerusalén.

Con motivo de la festividad judía de Tisha B'Av, que conmemora la destrucción del Primer y Segundo Templo, miles de colonos israelíes -custodiados por la Policía israelí- entraron en la Explanada, donde se ubicaron ambos templos.

"Lo que está ocurriendo en la Mezquita de Al Aqsa representa una escalada peligrosa que se enmarca dentro de una política sistemática destinada a imponer nuevas realidades en la zona e intentar dividirla temporal y espacialmente", dijo Abás, según un comunicado compartido por la agencia oficial palestina Wafa.

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Waqf Islámico, la fundación benéfica jordana que gestiona la Explanada de las Mezquitas, reportó primero la entrada de alrededor de 2.500 colonos al lugar sagrado de culto para los musulmanes para rezar con motivo de la Tisha B'Av, pero luego elevó la cifra a 3.200.

Abás añadió que la entrada de miles de colonos supone una "flagrante violación del 'statu quo' histórico y legal vigente", y enfatizó que la Mezquita de Al Aqsa "es un lugar de culto exclusivo para los musulmanes" en territorio ocupado militarmente por Israel.

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Según el 'statu quo' vigente desde 1967 -cuando Israel ocupó la parte este de Jerusalén, donde se encuentra la Explanada-, este recinto está reservado exclusivamente al culto de musulmanes, mientras que los judíos solo pueden entrar como visitantes ya que las leyes judías prohíben a sus fieles orar en el lugar más sagrado para ellos, algo solo permitido a algunos rabinos.

La Presidencia palestina hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que adopte una postura firme que obligue a Israel a "cesar todas sus violaciones y acciones unilaterales" tanto en Jerusalén como en el resto de los territorios palestinos ocupados.

El rezo judío se practica en el Muro de las Lamentaciones, ubicado en uno de los laterales de la Explanada de las Mezquitas, y así lo aconseja el Gran Rabinato de Israel, aunque en los últimos años algunos rabinos alineados con el movimiento del sionismo religioso han cambiado esa recomendación y abogan por el rezo donde se erigía el Segundo Templo.

Para los palestinos e incluso para Jordania, país que custodia el lugar desde 1967, ese cambio es más político que religioso, un intento de judaización e israelización de todo Jerusalén; algo que tampoco agrada a muchos judíos ultraortodoxos.

En el año 2000, la visita del entonces líder de la oposición israelí, Ariel Sharon, a la Explanada de las Mezquitas fue el desencadenante del levantamiento palestino conocido como Segunda Intifada.

Este jueves, como hace de forma habitual cada pocos meses, también visitó Al Aqsa el ministro de Seguridad Nacional israelí, el ex convicto por terrorismo y colono Itamar Ben Gvir, quien reclamó "el control" judío de este lugar sagrado.

En los últimos tres años, desde que Benjamín Netanyahu gobierna en coalición con partidos supremacistas religiosos judíos, la entrada a la Explanada de judíos se ha convertido en algo diario, mientras que el acceso de fieles musulmanes está cada vez más restringido. EFE

(Foto)(Vídeo)