Pekín rechaza protestas de Tokio por maniobras militares de la Armada china en el Pacífico

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Pekín, 21 jul (EFE).- El Gobierno chino rechazó este martes las protestas de Japón por las maniobras con fuego real realizadas por un buque de la Armada china cerca de Okinotori, un territorio del Pacífico que Tokio considera capaz de ser zona económica exclusiva pero que Pekín describe como un arrecife sin ese derecho.

En una rueda de prensa, el portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, afirmó que las "supuestas preocupaciones" de Japón "no tienen fundamento" y que China las "rechaza firmemente".

"De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, Okinotori es un arrecife, no una isla", agregó el portavoz, al tiempo que sostuvo que ese territorio "no puede tener zona económica exclusiva ni plataforma continental".

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El portavoz afirmó que la reclamación japonesa de una zona económica exclusiva en torno a Okinotori "viola el derecho internacional" y aseguró que las actividades de China en "las aguas internacionales pertinentes" se ajustan al derecho y las prácticas internacionales.

Lin acusó además a Japón de "desacreditar y exagerar" las acciones "legítimas y legales" de otros países y de "agitar la amenaza externa" para buscar excusas a su "remilitarización" y a su "desafío al orden internacional de posguerra".

"La comunidad internacional debe mantenerse muy alerta y resistir conjuntamente esta peligrosa tendencia", señaló el portavoz.

El Ministerio de Defensa japonés informó el lunes de que un destructor de misiles guiados de la Armada china realizó un ejercicio de tiro dentro de la zona económica exclusiva que Japón reclama cerca de Okinotori, en el marco de una patrulla naval conjunta china y rusa formada por cuatro embarcaciones.

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El portavoz del Gobierno japonés, Minoru Kihara, afirmó que Tokio presentó una protesta ante Pekín al considerar que la acción ponía en riesgo la seguridad de la navegación de los buques que transitan por la zona.

Las relaciones entre ambos países continúan tirantes desde que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, afirmara a finales de 2025 que un eventual ataque chino contra Taiwán podría constituir una amenaza a la supervivencia de Japón y justificar la intervención de sus Fuerzas de Autodefensa, palabras que enfurecieron a Pekín. EFE