Mil hectáreas quemadas en Fontainebleau, a las puertas de que el calor remita en Francia

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París, 13 jul (EFE).- Cerca de mil hectáreas del bosque de Fontainebleau, lo que supone un 5 % de este pulmón verde a las afueras de París que fue lugar histórico de caza de la Corona francesa, han sido arrasadas por un fuego presuntamente provocado y aún no estabilizado, mientras Francia espera a que la ola de calor comience a remitir a partir de mañana.

Los datos de la superficie quemada en el macizo forestal de Fontainebleau -una localidad con mucho turismo por su famoso palacio- fueron confirmados este lunes por el director general de Seguridad Civil, Julien Marion, en una rueda de prensa en la que advirtió de que el tamaño del área quemada es ya "evidentemente muy significativo".

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En total, este macizo forestal cuenta con unas 20.000 hectáreas y las primeras investigaciones apuntan a que este incendio, que se originó el domingo sobre las 17.00 hora local (15.00 GMT), fue intencionado.

Las llamas no están estabilizadas, aunque tampoco fuera de control, pero las labores de extinción se ven dificultadas por las fuertes rachas de viento cambiantes, superiores a los 50 kilómetros por hora.

En esta jornada, además apareció un nuevo foco en el sector conocido como La Faisanderie, lo que obligó a redistribuir efectivos y medios aéreos para intentar frenarlo en sus primeras fases, según explicó en declaraciones a los medios Pierre Ory, el prefecto (delegado del Gobierno) del departamento de Sena y Marne, que se encuentra a las afueras de París.

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En total, solo en la jornada del domingo hubo 250 focos de incendios declarados por todo el territorio metropolitano, de acuerdo al recuento de la Dirección de Seguridad Civil.

El nivel de alerta por el riesgo de fuego se mantuvo este lunes elevado en todo el territorio, pero era especialmente alto en el centro (incluido el departamento de Isla de Francia, donde están París y Fontainebleau) y el centro-este del país, debido a un tiempo muy cálido y al viento seco.

Son zonas que normalmente "se salvan más" del peligro de incendio, detalló la directora de Météo-France, Virginie Schwarz, en la misma rueda de prensa que Marion, organizada tras una reunión en el Ministerio del Interior para hacer balance de la situación en torno a la tercera ola de calor de 2026.

Este lunes, del centenar de departamentos de la Francia metropolitana, 37 se mantenían en vigilancia roja (el más alto) por las elevadas temperaturas y 39 en nivel naranja.

Gracias a un frente de tormentas, las máximas comenzarán a bajar por el oeste y eso permitirá que esta noche 11 departamentos salgan de la alerta roja, aunque de cara a mañana aún habrá 26 en el máximo nivel de vigilancia y en varios puntos del país, como el valle del Ródano y el área en torno a Toulouse, los termómetros seguirán ascendiendo hasta los 40 grados.

El rojo abandonará el mapa de Météo-France el miércoles por la mañana y la tendencia de descenso de las temperaturas proseguirá el jueves, aunque las máximas "continuarán por encima de lo normal" para estas fechas, según Schwarz.

A la preocupación por los incendios y la persistencia de las altas temperaturas -esta tercera ola de calor comenzó sin apenas tregua desde la histórica canícula de finales de junio, que batió varios récords históricos- se suma la inquietud por los recursos hídricos.

De acuerdo a los datos del Ministerio de Transición Ecológica, el país acumula una triple sequía encadenada.

La primera es la de los suelos en general, que están mucho más secos de lo que es normal para esta época del año por las altas temperaturas desde la primera ola de calor, registrada a finales de mayo.

Eso se traduce en más evaporación y una mayor demanda de las aguas superficiales, lo que implica una segunda sequía que se deja notar en los cursos de agua por todo el país, con niveles en bajada generalizada en el conjunto del territorio.

La tercera sequía afecta a las aguas subterráneas, en situación ya de tensión en el centro, sur y este del país, y eso a pesar de que las abundantes lluvias del invierno y la primavera permitieron recargar las capas freáticas.

Esto ha llevado a que ya haya 42 departamentos en situación de crisis, lo que implica restricciones del uso del agua. EFE

(foto) (vídeo)