Tokio, 11 jul (EFE).- El tifón Bavi cruzó este sábado junto a las islas de Okinawa, la prefectura más al sur de Japón, dejando más de un centenar de vuelos cancelados, además de cinco heridos leves, mientras las autoridades alertan sobre posibles inundaciones y corrimientos.
En algunas zonas del sur y el centro de Okinawa, la Agencia Meteorológica de Japón mantenía en la mañana de este sábado una alerta de nivel 4 por tempestad, que requiere la evacuación de las zonas peligrosas, por la alta posibilidad de inundaciones.
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Durante la mañana se registraron vientos de hasta 140 kilómetros por hora en algunos puntos de la prefectura, y se espera que las islas Sakishima, las más cercanas al paso del tifón, acumulen hasta 250 milímetros de lluvia entre este sábado y el domingo, según datos recogidos por la cadena pública de televisión japonesa NHK.
Además, se esperan fuertes olas junto a Okinawa, de hasta 12 metros de altura, a lo largo de este sábado.
Al menos cinco personas han sufrido heridas leves hasta la mañana de este sábado por causas relacionadas con el tifón, según las autoridades japonesas.
Además, más de un centenar de vuelos fueron cancelados este sábado ante el avance del tifón, incluidos 54 de la aerolínea Japan Airlines y 73 de All Nippon Airways, la mayoría en la zona de Okinawa.
Bavi, que llegó a tocar tierra el pasado 6 de julio como 'supertifón' en la isla de Rota, en las Marianas del Norte, se debilitó este viernes de tifón fuerte a tifón, según el Centro Meteorológico Nacional de China, donde se dirige.
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Según la previsión oficial china, el tifón avanzará hacia el noroeste a entre 20 y 25 kilómetros por hora y tocará tierra entre la noche del sábado y la madrugada del domingo en la costa comprendida entre Xiapu, en Fujian, y Wenling, en Zhejiang.
En China, las autoridades mantienen la alerta naranja por tifón, mientras que el Centro Nacional de Previsión Oceánica emitió una alerta roja por oleaje y naranja por marejada, con olas previstas de entre 9 y 14 metros en el sur del mar de China Oriental, cancelaciones de vuelos, suspensiones ferroviarias, cierres turísticos y avisos de retrasos en servicios de paquetería.
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Bavi llega después de una semana de desastres naturales en China, marcada por las lluvias asociadas al tifón Maysak, que dejaron al menos 39 muertos en Guangxi; un deslizamiento en Gansu, con 21 fallecidos; y tormentas y tornados en Hubei, con once muertos.EFE