Migrantes en España aplazan la maternidad por precariedad: "Sería irresponsable ser madre"

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Brenda Guadalupe Hernández

Madrid, 10 jul (EFE).- Mientras el debate global sobre población suele centrarse en las tasas de natalidad, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) recuerda que la clave no está en los números, sino en la capacidad de decidir cuándo y cómo ejercer la maternidad; y en este sentido, las migrantes tienen un impedimento claro: la precariedad.

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La ONU hace su reflexión en el marco del Día Mundial de la Población, que se conmemora este 11 de julio.

El tema elegido este año es "Hacer realidad las esperanzas y aspiraciones de los jóvenes: hoy y en el futuro", inspirado en el último informe del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) 'Vidas, elecciones y futuros'.

Esa es una de las mayores encuestas globales que recoge la opinión de más de 108.000 jóvenes de 73 países para descubrir qué es lo que quieren los jóvenes y lo que influye en sus decisiones sobre las relaciones y la reproducción.

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El estudio revela que pese a la caída de la natalidad en países europeos, la mayoría de los jóvenes aspiran a formar una familia, sin embargo, las limitaciones económicas y de vivienda representan el principal obstáculo para lograrlo.

España atraviesa por un invierno demográfico, lo que significa que cada año mueren más personas de las que nacen, lo que tiene consecuencias importantes en la economía nacional.

Según el Instituto Nacional de Estadística de España (INE), este fenómeno podría compensarse gracias a la migración internacional. Sin embargo, este grupo es uno de los que enfrenta mayor precariedad laboral y habitacional por lo que muchas personas en edad reproductiva posponen o descartan la maternidad.

"Elegir la maternidad sigue siendo algo sumamente difícil, en especial para un migrante que debe volver a comenzar de cero en otro país", explica a EFE Ana, colombiana de 29 años, quien vive en España desde 2025.

Para esta joven, la edad ideal para convertirse en madre sería entre los 33 y 35 años, "si fuera el caso", pues considera que se debe contar con las condiciones óptimas antes de tomar esa decisión, de otra forma "sería irresponsable ser madre", asegura.

"No solo está el factor económico, que ya es determinante, sino el no contar con una red de apoyo cercana que nos sostenga cuando haya que salir a trabajar", explica.

"No contar con una pareja estable con la que tomar esta decisión, no contar con medios económicos suficientes, incluso con el tiempo para las tareas de cuidado que se requieren", son algunos de los obstáculos en lo que piensa cuando se plantea convertirse en madre.

"Me gustaría ser madre a los treinta", dice Tamara, argentina de 25 años, que lleva dos años residiendo en Madrid. "Quiero seguir disfrutando un poco más de mi libertad para hacer lo que deseo en general de mi vida. Un hijo es una responsabilidad grande y creo que hay que darle el lugar que se merece", explica en entrevista para EFE.

La bonaerense es oficinista y vive en un piso compartido con otros seis jóvenes, por lo que aún si deseara tener un hijo en este momento "no lo tendría porque económicamente no sería nada fácil". En su experiencia "el costo de vida es muy caro y a veces a uno le puede costar algunas cosas propias, más aún con un hijo", sostiene.

Lejos de ofrecer una conclusión definitiva, la UNFPA asegura que este informe es una invitación a prestar atención e inspirar futuras investigaciones para generar un cambio significativo tanto en el diseño de políticas como en el debate público.EFE