
Las profesoras Vanessa Díaz y Petra R. Rivera-Rideau, creadoras del 'Bad Bunny Syllabus', han reflexionado sobre las críticas por "machismo" que ha recibido el escenario de 'La casita' en los últimos conciertos en Madrid del artista puertorriqueño.
"Es lo que hablábamos en términos de contradicción. Es el sistema de capitalismo global que tiene todo que ver con racismo, con clasismo, con el sistema del sexismo, todo eso. Queremos culpables pero al final todos tenemos una responsabilidad (...) Todos tenemos que pensar en cómo estamos representándonos y comportándonos dentro de ese sistema que está 'fucked up' (jodido en inglés)", ha detallado Díaz en una entrevista con Europa Press.
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'La casita' --una casa inspirada en un edificio real que está ubicado en la ciudad de Humacao-- es una de las piezas centrales de todos los conciertos que Bad Bunny ha hecho en su gira 'DeBÍ TiRAR MáS FOToS'. Se trata de un escenario secundario de casi 13 metros de ancho que también sirve de tarima para otras personalidades del mundo de la cultura, deporte y artistas, o incluso para los fans que son elegidos por el equipo de Bad Bunny de entre los que están en la pista para subir y bailar en la residencia.
Tras los dos primeros conciertos del artista en Madrid, el pasado sábado 30 y domingo 31 de mayo, usuarios en redes sociales identificaban al supuesto recultador de los fans y criticaban que solo hubiese un perfil de mujeres a las que subían a 'La casita'.
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"Me imagino que si ese muchacho (el supuesto reclutador) -al que se le está diciendo que tiene la culpa porque está cogiendo a las mujeres-, si él mañana se pone enfermo, habrá otra persona que va a escoger a las mujeres y van a lucir igual. Sí, porque es un sistema de belleza", ha apuntado Rivera-Rideau.
Por otro lado, Díaz ha reflexionado sobre el "perfil" de personas que pueden pagar las entradas en pista --donde suelen ser seleccionadas las mujeres que suben a 'La casita'--. "Cuando estamos hablando de un contexto específico como en España, obviamente el público es diferente que el público de Puerto Rico, Colombia, Argentina o Australia. También tiene que ver con eso: quiénes son las personas que pueden entrar en ese espacio para ser escogido. Cuál es la gente más rica o las chicas más ricas de este país, dónde viven, cómo se visten, de qué raza son. Me parece que hay un estudio ahí de raza y clase", ha apuntado Díaz.
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Antes de que ambas expertas se asociasen en 2024 para escribir 'P FKN R. Bad Bunny y la música como acto de resistencia' (Libros Cúpula), Rivera-Rideau impartía el curso 'Bad Bunny: raza, género e imperio en el reguetón' en Wellesley College (Massachusetts), mientras que Díaz daba una clase en la Universidad Loyola Marymount (California) titulada 'Bad Bunny y la resistencia en Puerto Rico' En ese sentido, este libro desgrana la historia de la música puertorriqueña como herramienta "política" y con Bad Bunny como "gancho" y máximo representante de esta tendencia. Así, ambas han coincidido en asegurar que aunque se critiquen sus letras o el propio "perreo" -baile asociado al género musical del reguetón-, ese sistema "patriarcal" sigue existiendo.
"Podemos cambiar letra, podemos no bailar perreo, pero todavía existimos en ese sistema. A veces, cuando hacemos esta crítica, es como dar la culpa a una persona exitosa, a una persona específica, a un género o una comunidad. Un género, en ese caso, reguetón. Una comunidad -la gente que escucha reguetón-. Y así no tenemos que pensar en el sistema que tenemos", ha apuntado Rivera-Rideau.
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"ES UN ARTISTA POLÍTICO"
"Es un artista político. En parte, lo que contamos en el libro es la manera en que su conciencia política y sus actos se han desarrollado sobre toda su carrera. No puedo escuchar un disco de Bad Bunny o ver un 'performance' de Bad Bunny sin pensar en lo político", explica Rivera-Rideau.
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En el libro, ambas profesoras analizan el papel del cantante de 'Caro', 'Apagón' o 'Lo que le pasó a Hawaii' tanto en las protestas de 2019 --manifestaciones que pedían la dimisión del gobernador puertorriqueño Ricardo Rosselló a raíz de la filtración pública de conversaciones en las que se incluían comentarios homófobos, así como burlas hacia las víctimas del huracán María de 2017-- como en su defensa de los derechos de las mujeres --con canciones como 'Yo perreo sola'--.
Precisamente, esta última canción fue publicada por Bad Bunny poco después del asesinato en Puerto Rico de Neulisa 'Alexa' Ruiz, una mujer trans a la que mataron en lo que fue catalogado como un crimen de odio. Como respuesta, Bad Bunny se presentó en el programa estadounidense 'The Tonight Show Starring Jimmy Fallon' vistiendo una falda y una camiseta con el mensaje: 'Mataron a Alexa, no a un hombre con falda'.
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"La contradicción es central en todo el libro. La contradicción de P Fucking R, de ser machista y quizás feminista también", ha apuntado Díaz que ha considera que Bad Bunny es ambas, porque es una persona "compleja" como "todos".
"Creo que es complejo y son las dos cosas porque él es una persona. Él puede pretender que no es (machista) diciendo 'no voy a decir nada sobre mujeres más que soy feminista' (...) Las contradicciones es donde está la textura para ver si es real o no y como profesora le doy la importancia a que haya reflexión y él siempre está reflexionando", ha dicho.
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En ese sentido, ambas han recordado una conversación "hace mucho tiempo" en la que Bad Bunny le explicaba a Rivera-Rideau que "también está aprendiendo cómo cambiar su perspectiva en cuanto al género o la sexualidad".