El activista propalestino Thiago Ávila llega a Brasil tras ser deportado por Israel

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São Paulo, 11 may (EFE).- El activista brasileño Thiago Ávila, integrante de la flotilla humanitaria propalestina que intentaba llegar a Gaza, aterrizó este lunes en São Paulo tras ser deportado por Israel.

Ávila, que fue encarcelado junto al español Saif Abukeshek y pasó 11 días en una prisión israelí, fue recibido en el aeropuerto internacional de la ciudad brasileña por un grupo de activistas que coreaban lemas a favor de Palestina.

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El brasileño afirmó a los medios de comunicación presentes que fue "secuestrado" y "torturado" por el Gobierno israelí y rechazó haber sido interrogado con "métodos sofisticados".

Además, Ávila defendió la legalidad de las flotillas que han buscado, en varias ocasiones y de forma infructuosa, superar el bloqueo naval israelí en torno a Gaza para llevar asistencia humanitaria.

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En ese sentido, acusó al Gobierno del Estado israelí de practicar "crímenes de guerra" y advirtió que más de 50 barcos está preparados para zarpar de nuevo desde Turquía en dirección al territorio palestino.

"Participaré en todas las misiones que sean necesarias, siempre y cuando nuestro colectivo comprenda que mi presencia es relevante", declaró.

La más reciente flotilla, cuyos barcos salieron de España, Francia e Italia, fue interceptada en alta mar por la Marina israelí, tras lo cual los activistas fueron deportados.

El brasileño ya había sido preso en otras dos ocasiones. La primera fue en junio de 2025 cuando navegaba junto a la sueca Greta Thunberg y otros activistas hacia Gaza, en pleno conflicto entre Israel y Hamás.

Durante el segundo arresto, en octubre del año pasado, Ávila pasó poco más de una semana en prisión antes de ser expulsado del país.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha condenado repetidamente las acciones de Israel en Gaza y llegó a acusar al Ejecutivo de cometer un genocidio contra el pueblo palestino, palabras que lo llevaron a ser designado 'persona non grata'.

Por otro lado, los activistas reclaman a Lula que dé un paso más y que Brasil rompa relaciones diplomáticas con Israel.