El próximo gobierno húngaro establecerá relaciones con Rusia en base a "intereses mutuos"

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La próxima ministra de Asuntos Exteriores de Hungría, Anita Orbán, ha adelantado este lunes que la futura relación con el Gobierno ruso "no puede basarse en la dependencia unilateral" que han venido caracterizando estos últimos años, sino en "intereses mutuos" que se esforzarán por establecer.

"Rusia sigue siendo un socio importante debido a su papel regional, pero la relación con ella no puede basarse en la dependencia unilateral", ha apuntado Orbán durante su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Europeos, en el Parlamento húngaro, a pocos días de que el nuevo gobierno de Péter Magyar tome posesión.

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"Con respecto a Rusia, Hungría se esforzará por establecer un sistema transparente de relaciones entre dos Estados soberanos, basado en intereses mutuos", ha explicado Orbán, según recoge el diario húngaro 'Magyar Hirlap'.

NUEVA POSTURA EUROPEA

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Así, ha remarcado que la primera tarea del nuevo gabinete será restablecer la confianza en política exterior y reconstruir la posición de Hungría en la UE, marcada estos años por la constante oposición del ex primer ministro Viktor Orbán a ciertas política de Bruselas, sobre todo en lo que respecta a Ucrania.

En ese sentido, Orbán ha subrayado que recuperar los fondos de la UE "es una prioridad absoluta" y ha lamentado que fuera muy recurrente aquellos años el recurso del veto, asegurando que el nuevo gobierno solo apelara al mismo cuando los intereses del país estén verdaderamente en juego.

"Podemos defender con mayor eficacia nuestros valores e intereses nacionales preservando nuestra soberanía en la cooperación europea", ha dicho la futura ministra de Exteriores, que ha recordado que los húngaros apostaron en estas elecciones "por Europa en lugar de una política exterior hacia el este".

"Hungría sitúa a Europa en el centro y defiende sus intereses dentro del sistema de alianzas occidentales", ha remarcado ante la comisión, a la que ha señalado que no se trata de "frustrar a los aliados ni cuestionar valores comunes", sino "diversificar" las relaciones y mantener "una cooperación predecible".

En un panorama internacional en constante movimiento, Orbán considera fundamental "una Europa más fuerte" capaz de coordinarse de mejor manera con Estados Unidos. "Mantener sistemas de alianzas estables es una prioridad absoluta para Hungría", ha dicho.

ALIANZAS REGIONALES

Por otro lado, ha establecido también como uno de los pilares básicos de la nueva política exterior el reforzar las relaciones con el Grupo de Visegrado, una alianza regional formada por Eslovaquia, Hungría, Polonia y República Checa, desde 1991, y que ha transitado por diferentes estados de ánimo en los últimos años.

La invasión rusa de Ucrania en 2022 evidenció las mayores discrepancias entre sus miembros, en especial por la postura adoptada por la Hungría de Viktor Orbán, reforzada por la victoria electoral en 2023 de Robert Fico en Eslovaquia.

En este caso, Orbán ha apostado por normalizar las relaciones con Polonia y como muestra de ello el futuro primer ministro Péter Magyar realizará su primer viaje oficial a Varsovia la próxima semana.

No obstante, la relación con Eslovaquia sigue en punto muerto, después de que el Gobierno de Fico sacara adelante una legislación que ponen en riesgo los derechos de la minoría húngara, siguiendo la estela de los controvertidos Decretos de Benes.

"No es posible estrechar las relaciones con un país donde la minoría húngara es juzgada por la culpa colectiva. Esto no solo impide las buenas relaciones de vecindad, sino que también contraviene por completo el derecho y los valores de la UE, así como los Derechos Humanos universales fundamentales", ha advertido.