Praga, 23 abr (EFE).- Las autoridades checas ordenaron este jueves la retirada de 120 lotes de 44 productos lácteos para bebés de doce fabricantes de la Unión Europea (UE), entre ellos Nestlé, Lactalis y Danone, por contener la toxina cereulida, que puede provocar náuseas, dolor de estómago y vómitos, así como producir deshidratación en los niños.
En un comunicado, la Autoridad Veterinaria Estatal (SVS) informa de la prohibición impuesta hoy a "la comercialización en la República Checa de más de cuarenta fórmulas infantiles de doce fabricantes de la UE debido a la presencia de la peligrosa toxina cereulida".
Entre las marcas afectadas está Nestle, con productos fabricados en Alemania, Francia, Países Bajos, Suiza y España -concretamente en la planta de Sebares (Asturias)-, así como Lactalis (Francia), y Danone (Irlanda).
La orden, publicada en la web de la SVS, implica que los operadores que tengan almacenados estos productos deben eliminarlos de forma segura o devolverlos al fabricante.
El incumplimiento de esta prohibición de distribución podrá ser castigado con una multa de hasta 80.000 euros.
La SVS insta a las personas que los hayan adquirido a no dar a bebés estos productos, y a devolverlos al lugar donde los compraron.
La cereulida es una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, susceptible de provocar problemas digestivos como vómitos y diarreas.
Con anterioridad a esta prohibición, la Autoridad Checa de Inspección Agrícola y Alimentaria (CAFIA) ya había prohibido la comercialización de tres tipos de productos lácteos para bebés por la presencia de esta misma toxina.
En ese caso se trató de productos del fabricante estonio Dana Europe y de Danone, que a pesar de la prohibición se pusieron en circulación, lo que generó protestas de asociaciones de consumidores.
Esto y la información compartida por los demás Estados miembros del sistema de alerta rápida para alimentos y piensos ha llevado a una nueva nueva intervención de la autoridad veterinaria estatal, que ha aumentado la lista de referencias prohibidas. EFE