Moscú, 8 abr (EFE).- Efectivos de la unidad rusa de lucha contra el extremismo interrumpieron y clausuraron la celebración de un festival cultural que una iniciativa ciudadana había organizado en la región de Tiumén (Siberia) con el objetivo de fomentar el diálogo social y propuestas para mejorar la ciudad, informaron este miércoles medios opositores.
"En estos tiempos difíciles e inciertos, es importante mostrar solidaridad entre nosotros y hablar sobre un mundo mejor", comunicó la asociación Al futuro serán llevados todos.
El programa estaba centrado principalmente en debates sobre planificación urbana e iniciativas regionales y la asociación justificó su cancelación por "acontecimientos ajenos al control de la organización".
El festival, según destacó, era "un punto de encuentro para iniciativas locales", con charlas sobre cambio climático, arte urbano y feminismo.
Testigos citados por la plataforma 7x7 alegaron que hombres armados y enmascarados irrumpieron de pronto en el recinto apenas una hora después de su comienzo el pasado 4 de abril.
Ese mismo día, también en Tiumén, los antidisturbios, junto con miembros de la comunidad ultranacionalista Comunidad Rusa, interrumpieron un concierto de rock celebrado en el marco del festival.
Según los expertos, para mantener el control de la opinión pública y desmotivar la politización de la sociedad, las autoridades rusas han reprimido a la gran mayoría de agrupaciones ciudadanas que han fomentado el diálogo social y no se han adscrito demostrativamente a los eslóganes patrióticos promovidos por la propaganda.
Anteriormente, además de movimientos políticos opositores, las fuerzas de seguridad han reprimido y desarticulado incluso asociaciones contra la violencia de género y refugios para animales.
De este modo, las organizaciones de derechos humanos subrayan la ausencia de libertad de asociación en Rusia, donde se han creado registros que califican como extremistas a determinados movimientos, como el LGTBI. EFE