Ciudad de Panamá, 31 mar (EFE).- El jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Francis Donovan, advirtió durante una visita esta semana a Panamá que China, Rusia e Irán tratan de establecerse en la región para "incrementar su influencia maligna", amenazando puntos estratégicos clave como el Canal interoceánico.
En una recepción ofrecida a bordo del portaaviones estadounidense de propulsión nuclear USS Nimitz, que se encuentra en aguas panameñas en el marco del ejercicio multinacional 'Mares del Sur 2026', que lo llevará por el resto del continente, Donovan llamó la atención de los "adversarios comunes" de EE.UU., Panamá y sus aliados.
"China, Rusia e Irán buscan establecerse para incrementar su influencia maligna y su acceso, amenazando terrenos clave como el Canal de Panamá para enriquecerse y sembrar inestabilidad en todo el hemisferio. Nuestra seguridad colectiva y nuestra soberanía están bajo ataque en todos los dominios", aseguró el jefe del Comando Sur, en una intervención televisada recogida este martes por medios de comunicación panameños.
Por ello, Donovan destacó las alianzas y "amistades" basadas en la "confianza", como es el caso de Panamá, para defender una paz en el hemisferio que "no está garantizada": "Debemos defenderla activamente, disuadiendo y derrotando a aquellos que buscan el caos".
Posteriormente, el jefe del Comando Sur se reunió este martes con el presidente panameño, José Raúl Mulino, con el que coincidió en la necesidad de una "estrategia" en América que combata los carteles y el crimen organizado.
Mulino y Donovan se reunieron en el Palacio de las Garzas, la sede presidencial, para dialogar sobre la "protección de los puertos, de las cadenas de suministro, y de garantizar un clima de paz, orden y prosperidad en el hemisferio", según un comunicado oficial de Panamá.
Con este mismo objetivo, el Gobierno panameño se sumó en marzo al 'Escudo de las Américas', la alianza de Donald Trump con gobiernos de la derecha latinoamericana para combatir al crimen organizado.
Esta buena sintonía contrasta con los momentos de tensión que vivieron EEUU y Panamá el año pasado, cuando Trump amenazó con recuperar el Canal por la supuesta influencia de China sobre la vía, una afirmación siempre rechazada por Mulino, que exigió a Washington no inmiscuir a su país en su lucha geopolítica con Pekín.
EE.UU. construyó a inicios del siglo XX el Canal y lo operó por más de ocho décadas, hasta su traspaso a Panamá el 31 de diciembre de 1999 en virtud de los Tratados Torrijos-Carter suscritos por ambos países el 7 de septiembre de 1977.
Trump basaba su tesis de la "influencia maligna" de China en el hecho de que dos de los cinco puertos situados en torno al Canal eran operados por una filial del conglomerado chino CK Hutchison, algo que ya no es así desde el pasado 23 de febrero a raíz de un fallo judicial inapelable que declaró nula la concesión. EFE