Unilever acuerda la fusión con McCormick de su negocio de alimentación, valorado en 39.000 millones

La operación entre ambas multinacionales, con cierre previsto para 2027, incluye pago en efectivo, intercambio accionarial y beneficios fiscales en EE UU, además de sinergias estimadas en 522 millones de euros y liderazgo estadounidense en la nueva compañía

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McCormick y Unilever planean que la compañía fusionada conserve su sede principal en Hunt Valley, Maryland (Estados Unidos), y establezca una sede internacional en los Países Bajos, donde McCormick se propone mantener una presencia relevante. Según publicó el medio, la operación implicará la cotización secundaria de la nueva entidad en Europa, lo que responde a la base de accionistas internacionales de Unilever. Así, la noticia central gira en torno al acuerdo alcanzado entre Unilever y McCormick & Company para combinar sus negocios globales de alimentación, exceptuando la presencia india, en una transacción que valora la división alimentaria de Unilever en 44.800 millones de dólares, equivalentes a 39.000 millones de euros.

Tal como detalló el medio, la operación, que prevé su cierre a mediados de 2027, estructura el acuerdo en efectivo y mediante acciones. Unilever recibirá un pago de 15.700 millones de dólares (13.670 millones de euros) y se le entregarán títulos equivalentes al 65% del capital de la sociedad fusionada, con un valor estimado de 29.100 millones de dólares (25.330 millones de euros). El resultado será que los accionistas de Unilever concentrarán el 55,1% de la nueva compañía, mientras los accionistas de McCormick dispondrán de un 35%. Unilever mantendrá además una participación directa del 9,9% y ha asumido el compromiso de desprenderse de manera ordenada, y de forma gradual, de esa tenencia accionarial a futuro.

El medio informó que la segregación de Unilever Foods respecto de la matriz se diseñó bajo el esquema conocido como 'Reverse Morris Trust'. Este mecanismo apunta a evitar el pago de impuestos federales sobre la renta en Estados Unidos, tanto para Unilever como para sus accionistas europeos.

Las empresas calcularon que la fusión propiciará sinergias anuales valoradas en 600 millones de dólares (522 millones de euros). De ese monto, los gastos únicos para alcanzar esas eficiencias llegarán, según las previsiones de ambas compañías, a 300 millones de dólares (261 millones de euros). Además, Unilever reportó que la separación de su negocio de alimentación le ocasionará costes de entre 400 y 500 millones de euros.

El acuerdo recibió el respaldo unánime de los consejos de administración de Unilever y McCormick. Según expuso el medio, una vez ejecutada la fusión, Brendan Foley, hasta ahora presidente y consejero delegado de McCormick, continuará en sus funciones, al igual que Marcos Gabriel, actual director financiero. Unilever nombrará a cuatro de los doce miembros del consejo de administración de la nueva compañía. Uno de estos consejeros, designado por Unilever, formará parte del órgano directivo durante dos años, un periodo pensado para facilitar la integración entre ambas empresas.

El medio consignó que la estructura de la compañía fusionada atenderá a la relevancia global de las marcas que aporta Unilever, entre las que se cuentan Hellmann’s y Knorr, y a la experiencia de McCormick en el segmento de condimentos y salsas. McCormick busca acelerar así el crecimiento en segmentos considerados estratégicos. Brendan Foley afirmó: “Esta fusión transformadora acelera la estrategia de McCormick y refuerza nuestro enfoque constante en el sabor”, y subrayó la necesidad de una “ejecución rigurosa” para concretar la integración de dos empresas globales de estas características.

Por su parte, Fernando Fernández, consejero delegado de Unilever, expresó que la operación permite optimizar el portafolio de la compañía, con el objetivo de aumentar la exposición a categorías de alto crecimiento y liberar valor para los accionistas. Según expresó Fernández, “estamos liberando valor oculto mediante una separación de la división de Alimentación orientada al crecimiento, creando una potencia global en el sector del sabor”.

De acuerdo con lo detallado por el medio, la operación comprende además la exclusión del negocio de alimentación de Unilever en India, que permanecerá fuera del acuerdo. La compañía resultante incorporará una cotización secundaria en Europa, con el propósito de reflejar la diversidad global de los tenedores accionarios actuales de Unilever.

Según el desglose de la transacción realizado por el medio, el paso dado por ambas corporaciones encamina la creación de un líder global en el sector de alimentación y condimentos, manteniendo una parte relevante de la administración y la estrategia bajo dominio estadounidense, al centralizar las funciones directivas en Maryland.

La compañía formada por la fusión condensa bajo una sola estructura una selección de marcas consolidadas en el mercado internacional y habilita a McCormick a expandirse en segmentos con fuerte presencia de Unilever, lo que ambas partes consideran favorable para la velocidad de crecimiento futuro y la optimización de costes, según información del propio medio.