Pentágono afirma que las conversaciones con Irán "son reales" y "ganan fuerza" y pide "sensatez" para un acuerdo

Washington subraya que el diálogo con Teherán es ahora su prioridad, mientras enfatiza la importancia de alcanzar un pacto y advierte sobre un posible aumento de acciones bélicas si no se logra un avance en el proceso negociador

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Mientras Pakistán expresó su disposición a acoger futuras reuniones entre las partes implicadas, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, remarcó que las conversaciones con Irán avanzan y constituyen el principal esfuerzo diplomático de Washington para poner fin a la guerra. Según informó el medio, durante una rueda de prensa Hegseth subrayó que ese diálogo está en marcha y ha ganado dinamismo, al tiempo que reiteró el interés estadounidense en alcanzar un acuerdo para frenar el conflicto.

De acuerdo con la publicación, el jefe del Pentágono calificó el proceso de negociaciones como real y activo, y explicó que Estados Unidos valora su impulso actual. Hegseth insistió en que el objetivo prioritario es lograr un acuerdo lo antes posible, y mencionó que la preferencia de Washington es superar la guerra mediante la diplomacia antes que prolongar las hostilidades. No obstante, recordó que para lograr ese desenlace Irán debería abandonar su arsenal nuclear y renunciar a cualquier aspiración vinculada a ese tipo de armamento.

En su comparecencia, Hegseth detalló que durante el fin de semana visitó a diferentes unidades estadounidenses que participan en la operación "Furia Épica". En este contexto, el secretario de Defensa volvió a enviar mensajes mixtos al gobierno de Teherán, manifestando la disposición al diálogo pero también lanzando advertencias sobre una posible escalada militar si no se concreta un avance en las conversaciones. El Pentágono, según publicó el medio, sostiene que no busca incrementar de forma innecesaria su involucramiento militar, aunque matizó, en palabras de Hegseth, que la negociación se realiza “con bombas". Aseguró que su tarea consiste en forzar que Irán tome una decisión que ponga fin al enfrentamiento.

Junto al jefe del Estado Mayor, Dan Caine, Hegseth afirmó que los continuos ataques estadounidenses están afectando la moral de las Fuerzas Armadas iraníes, causando deserciones, escasez de personal esencial y una creciente frustración entre los mandos. Además, el responsable de Defensa estadounidense destacó la ejecución de 200 ataques dinámicos, los cuales se caracterizan porque los pilotos reciben los objetivos durante el vuelo, basándose en información de inteligencia obtenida en tiempo real.

Hegseth hizo un llamamiento a la "sensatez" por parte de Irán y volvió a incidir en la necesidad de alcanzar un acuerdo. Al referirse a la actual dirigencia iraní, el secretario de Defensa solicitó que "sea más sensata" que el gobierno anterior. En ese sentido, advirtió que, de no prosperar el diálogo, la ofensiva militar estadounidense podría intensificarse.

El medio consignó que Hegseth declinó informar sobre un plazo específico para el final de las operaciones militares, recordando que, si bien en un principio se habló de un margen de entre cuatro y seis semanas para alcanzar los objetivos en Irán, ahora evitaría toda mención a fechas límite. El secretario de Defensa afirmó que no se debe adelantar información estratégica al adversario y que la determinación sobre la duración de la ofensiva y la eventual firma de un acuerdo corresponderán únicamente al presidente de Estados Unidos.

El artículo indica que Washington sigue avanzando hacia metas militares definidas, que son evaluadas de manera interna. Hegseth remarcó que la administración no revelará públicamente los plazos o detalles concretos de la estrategia, ya que el objetivo es cumplir sus propios intereses nacionales y preservar la seguridad de su personal militar.

Por otro lado, la publicación del medio detalló que la Guardia Revolucionaria de Irán emitió una respuesta este martes, afirmando que se prepara para un conflicto prolongado con Estados Unidos e Israel. El cuerpo militar iraní informó que continúa su labor con una visión de largo plazo, buscando desgastar las capacidades militares estadounidenses y preparando el terreno para enfrentamientos futuros en la región. La Guardia Revolucionaria también aludió a la expansión del frente de guerra y al avance hacia lo que describieron como una meta estratégica: la progresión de la nación islámica hacia Jerusalén. Este comunicado se presenta como reacción directa a la operación "Furia Épica" que Estados Unidos lanzó contra Irán.

En la rueda de prensa recogida por el medio, Hegseth enfatizó que el presidente Trump no realiza amenazas vacías ni retrocede, indicando que su administración continúa decidida a aplicar presión sobre la dirigencia iraní. Recordó la eliminación del líder supremo iraní al inicio de la guerra y dirigió sus palabras a la cúpula actual, instándola a optar de forma diferente a sus predecesores.

A lo largo de la información difundida por la fuente, queda reflejada la postura dual del gobierno estadounidense, que combina los llamamientos a la diplomacia con la advertencia de una posible intensificación de las operaciones armadas. Esta estrategia busca, según el Pentágono, forzar a Teherán a considerar un acuerdo que limite las ambiciones nucleares y reduzca las hostilidades en la región. La incertidumbre con respecto a los plazos y la ausencia de compromisos concretos sobre el calendario militar subrayan, según consignó el medio, el carácter abierto y condicionado del proceso negociador. Por otra parte, la retórica de la Guardia Revolucionaria muestra que el gobierno iraní, lejos de amainar, contempla una campaña de resistencia sostenida contra la intervención estadounidense.

De acuerdo con lo publicado, la presencia militar de Estados Unidos en la zona se mantiene, el desarrollo de ataques dinámicos continúa y la presión diplomática se combina con acciones militares en un escenario donde las posibilidades de una resolución negociada permanecen sujetas a la evolución de las conversaciones y las decisiones que adopten ambas partes.