La NASA enviará un globo tres horas antes de la misión Artemis II para confirmar que la meteorología es favorable

Especialistas monitorean en directo los vientos, formaciones nubosas y potenciales lluvias con globos y sondas adicionales, evaluando hasta el último momento los riesgos meteorológicos que podrían alterar el calendario de la histórica travesía lunar de Orion

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Al enfocarse en el monitoreo constante de los cúmulos y su posible desplazamiento, los equipos meteorológicos de la NASA han ajustado los protocolos para anticipar cualquier alteración en la planificación de la misión Artemis II. Según explicó Mark Burger, oficial meteorológico del lanzamiento, la posibilidad de lluvias asociadas a estas formaciones nubosas representa la principal preocupación para el primer intento de despegue de la nave Orión, programado para este 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, Florida. De acuerdo con Europa Press, los técnicos han enfatizado la importancia de definir ventanas de tiempo que permitan decidir si es posible realizar el lanzamiento, aun cuando pasen episodios de nubosidad intensa.

Para mejorar la precisión en la evaluación del clima, la NASA confirmó que enviará un globo sonda tres horas antes del lanzamiento previsto, lo que permitirá obtener datos en tiempo real sobre dirección y velocidad del viento. Europa Press detalló que este procedimiento forma parte de una serie de medidas destinadas a definir si las condiciones meteorológicas cumplen con los umbrales requeridos para la seguridad de la misión Artemis II. Mark Burger señaló que el análisis de estos datos será fundamental para determinar si se encuentra dentro del umbral permitido o si es necesario abortar la ventana de lanzamiento propuesta.

La variabilidad en la dirección de los vientos constituye otro parámetro clave en la toma de decisiones. Según comentó Burger en la rueda de prensa, en caso de detectar un cambio en la orientación del viento, desde el sureste hacia el noreste, el área de impacto podría incrementarse, lo que modificaría sustancialmente el nivel de riesgo para el despegue. Europa Press reportó que, ante la necesidad de información adicional, la NASA no descarta desplegar más globos-sonda junto con otras sondas que aportan datos meteorológicos en directo sobre la dirección del viento.

En cuanto a la previsión para los próximos días, los modelos meteorológicos de la NASA estiman un escenario de humedad persistente y brisa constante, acompañado de lloviznas dispersas. No obstante, se espera que la probabilidad de tormenta eléctrica resulte baja, situándose entre un 5 y un 10 por ciento, según concretó Europa Press citando a Burger. Según la planificación comunicada, el primer intento de lanzamiento está previsto para el 1 de abril a las 18:24 hora local de Florida, que corresponderá a las 00:24 del 2 de abril en horario peninsular español. En caso de aplazamiento, las siguientes oportunidades están programadas para el 3 de abril a la 01:22, el 4 de abril a las 02:00, el 5 de abril a las 02:53, el 6 de abril a las 03:40 y el 7 de abril a las 04:36, siempre en horario de verano centroeuropeo.

Además de las condiciones atmosféricas inmediatas, la actividad solar figura como un factor adicional en las evaluaciones diarias previas al lanzamiento. Los pronósticos difundidos por Europa Press advierten de una mayor intensidad de la actividad solar para el miércoles, aunque los especialistas consideran que el impacto será bajo por la posición actual del sol. "El tiempo cambia. Es una entidad variable y normalmente tiende a optar a una opción menos favorable", expresó Burger durante la comparecencia.

El seguimiento de las nubes y la posibilidad de lluvias breves han sido catalogadas por los responsables meteorológicos como elementos que podrían determinar si la misión aprovecha la ventana de lanzamiento prevista o se ve obligada a esperar la siguiente. Según la valoración compartida por Burger, en caso de cúmulos densos, la duración máxima prevista sería de 30 minutos, proporcionando un margen para ajustar las decisiones y analizar si aún es posible proceder dentro de la ventana abierta.

El operativo de monitoreo incluye, además de globos sonda, una variedad de instrumentos y sondas que aportan datos meteorológicos en tiempo real. Europa Press informó que este despliegue tecnológico pretende maximizar la disponibilidad de información inmediata y reducir las incertidumbres en la toma de decisiones. Jeff Spaulding, director de pruebas de la NASA, acompañó al responsable meteorológico en la rueda de prensa y confirmó la importancia del trabajo conjunto para asegurar tanto el éxito de la misión como la seguridad de los astronautas y del personal de tierra.

Artemis II representa el próximo gran paso de la NASA en el programa de exploración lunar, planeando una travesía de aproximadamente diez días en órbita alrededor de la Luna. Europa Press ha confirmado que la rigurosidad en la vigilancia de las condiciones meteorológicas responde no solo a la magnitud de la misión, sino también al aprendizaje acumulado en lanzamientos anteriores y a la evolución de los sistemas de predicción y alerta temprana.

La coordinación entre distintas áreas técnicas, la utilización de sondas y globos meteorológicos, y el ajuste permanente de las estrategias aseguran que cada decisión en el cronograma de Artemis II se toma con base en la información más actualizada posible. Europa Press consignó que los esfuerzos conjuntos de meteorólogos, ingenieros y directivos mantienen el proceso dinámico hasta el último momento, evidenciando el nivel de preparación requerido para misiones de este tipo.