
La licitación PEG-5-2025, impulsada por el Ministerio de Energía y Minas (MEM) junto a la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE), ha marcado un precedente en la historia eléctrica guatemalteca al poner en juego el mayor contrato nacional destinado al suministro energético para consumidores de distribución final. Dentro de este proceso, según reportó MASPV, la empresa ha obtenido un contrato superior a 100 millones de dólares, equivalentes a cerca de 87 millones de euros, focalizado en el desarrollo de la que será la instalación solar con almacenamiento más grande de Centroamérica.
Según confirmó MASPV y tal como consignó el medio especializado, el proyecto adjudicado lleva por nombre Estranzuela. Esta iniciativa comprende la construcción de una central híbrida integrada por 130 megavatios pico (MWp) fotovoltaicos junto con una capacidad de almacenamiento estimada en 100 megavatios-hora (MWh), un hito en materia de infraestructura energética regional. De acuerdo con la información facilitada por la compañía, la planta está diseñada para ajustarse a las demandas específicas del sistema eléctrico de Guatemala, tomando como referencia tanto el análisis contractual como los datos sobre el consumo y rendimiento del sistema eléctrico nacional.
El medio detalló que la propuesta de MASPV no se limitó a maximizar la entrega de energía solar durante las horas de mayor radiación; la empresa incorporó criterios operativos destinados a asegurar la estabilidad de potencia principalmente en los periodos más exigentes, con el objetivo de garantizar la estabilidad y fiabilidad del suministro. Esta concepción estratégica, según informó la compañía, busca responder a los momentos críticos donde se determina verdaderamente la eficacia de un activo energético en el contexto guatemalteco.
El desarrollo del proyecto Estranzuela cubrirá todas las fases, desde el diseño inicial hasta la ejecución. MASPV, según su propia declaración, reúne en este contrato tanto su capacidad técnica como su respaldo financiero para asumir el reto integral de implantar la nueva infraestructura. Según MASPV, esta adjudicación resulta coherente con su plan de expansión en la región centroamericana, focalizándose en proyectos que aseguren operatividad en contextos de mercado complejos y variables.
La empresa enfatizó que su propuesta se centra en el desarrollo de activos preparados para adaptarse a escenarios altamente competitivos, dotando a cada instalación de mecanismos que permitan controlar la energía producida y entregada, para así competir en igualdad de condiciones frente a otros tipos de generación energética. De acuerdo con la información publicada, Estranzuela está concebida como una planta híbrida que combina la producción de energía limpia a partir de la radiación solar con un sistema de almacenamiento capaz de sostener y modular el flujo eléctrico acorde a la demanda y a los requerimientos de la red.
Estas características hacen que la planta no solo optimice la generación durante las horas de insolación máxima, sino que también refuerce el sistema eléctrico nacional en aquellos lapsos donde la demanda supera la oferta convencional, incrementando la estabilidad general y reduciendo el riesgo de interrupciones. Conforme a lo informado por MASPV y reforzado por los datos oficiales, el desarrollo de esta infraestructura plantea una respuesta innovadora a los desafíos del sector eléctrico guatemalteco, especialmente en busca de soluciones que aumenten tanto la seguridad como la eficiencia del suministro energético local.
El contrato ganado por MASPV se inscribe en uno de los procesos de licitación más relevantes para la transición energética de Guatemala. Según datos aportados por la compañía y reportados por el medio, la participación en el concurso PEG-5-2025 se dio en un entorno de alta competencia y exigencia técnica, donde los criterios de evaluación incluyeron factores económicos y la capacidad de aportar soluciones efectivas a los perfiles de consumo identificados por el MEM y la CNEE.
Con este proyecto de gran escala, MASPV proyecta consolidar su presencia en Centroamérica y reforzar su posición como operador clave en el ámbito de la energía renovable y los sistemas híbridos. Las autoridades energéticas guatemaltecas han mostrado interés en este tipo de desarrollos, al considerarles fundamentales para garantizar el crecimiento sostenido del sector y la diversificación de la matriz energética del país.
El anuncio de MASPV subraya la importancia de la innovación y la adaptabilidad en los nuevos esquemas de producción y gestión eléctrica en Latinoamérica. Estranzuela representa, según explicó la empresa, la materialización de un modelo capaz de integrar la generación fotovoltaica con el almacenamiento para optimizar la disponibilidad y la confiabilidad de la oferta eléctrica, adecuándose a los retos que impone la demanda variable y la necesidad de fortalecer la resiliencia del sistema nacional.
De acuerdo con lo destacado en el comunicado oficial y lo amplificado por los medios, el proyecto Estranzuela abre una etapa en la que la energía solar, aliada con la tecnología de almacenaje, asoma como componente esencial en la arquitectura energética centroamericana, con metas de cobertura, eficiencia y equilibrio orientadas al crecimiento futuro.
Esta adjudicación, de acuerdo con MASPV, representa tanto una oportunidad de expansión como un compromiso para responder a las expectativas de los actores públicos y privados involucrados en el sistema energético guatemalteco. La planta, al incorporar soluciones híbridas y almacenamiento en gran escala, aspira a servir de referente en la ejecución de proyectos con altas exigencias de adaptabilidad técnica y comercial, en línea con las transformaciones del sector y la búsqueda de mayor seguridad en el abastecimiento eléctrico.