Detenido un médico de un centro de Cullera acusado de agredir sexualmente al menos a dos pacientes

Un facultativo de 35 años, con nacionalidad venezolana-francesa, fue arrestado por presuntos delitos contra la libertad sexual en Valencia, tras la denuncia de dos mujeres, mientras autoridades piden a posibles afectadas que contacten con la Guardia Civil

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La Guardia Civil de Cullera solicita colaboración ciudadana para identificar a posibles nuevas víctimas de conductas similares a las denunciadas, en el marco de una investigación que involucra a un médico de 35 años, con doble nacionalidad venezolana-francesa, detenido por presuntos delitos de agresión sexual en Valencia. Según informó el Instituto Armado, este facultativo ejercía su labor en un centro de salud de la localidad de Cullera y habría sido denunciado inicialmente por una paciente. La noticia principal gira en torno a la detención del profesional, acusado formalmente de dos delitos contra la libertad sexual, luego de que dos mujeres manifestaran haber sido agredidas en contextos vinculados a la atención médica.

De acuerdo con los detalles publicados, la investigación comenzó cuando una mujer acudió al cuartel de la Guardia Civil para presentar una denuncia tras visitarse en el servicio de urgencias del centro de salud de Cullera. Según la declaración de la víctima recogida por la Guardia Civil y difundida por el propio instituto, la paciente consultó por un cuadro de malestar general. Durante el tratamiento, habría sido objeto de conductas que, según su testimonio, la hicieron sentirse violentada sexualmente, bajo la justificación de supuestas necesidades médicas.

El medio señaló que, tras la denuncia de la primera mujer, los agentes responsables de la investigación identificaron a una segunda persona que relató hechos similares. La segunda paciente expresó que, en circunstancias análogas dentro del mismo centro de salud, también vivió una situación que calificó como agresión sexual en el contexto de la atención sanitaria brindada por el facultativo.

Como resultado de estos testimonios concordantes, la Guardia Civil procedió a la detención del médico, al que se le atribuyen formalmente dos delitos de agresión sexual. Según detalló el Instituto Armado, el detenido ha sido objeto de órdenes de alejamiento dictadas por la autoridad judicial. Estas medidas le impiden acercarse tanto a las dos mujeres denunciantes como a los centros médicos del municipio de Cullera donde desarrollaba su trabajo. Además, el médico se encuentra separado del servicio de manera preventiva mientras avanzan las diligencias judiciales.

La investigación, según reportó la Guardia Civil, fue realizada por agentes adscritos al Puesto Principal de Cullera. Todas las actuaciones y documentación recabadas han sido remitidas a la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Sueca, Plaza número 1, donde correspondientemente se analizarán y judicializarán los hechos para determinar responsabilidades y la posible existencia de más víctimas.

El Instituto Armado reiteró en sus comunicados la necesidad de que cualquier mujer que considere haber padecido una situación similar relacionada con la atención médica en dicho centro de salud se ponga en contacto con la Guardia Civil de Cullera. Esta petición forma parte de un protocolo habitual en casos donde la investigación preliminar apunta a la posible existencia de más personas afectadas, aunque solo se hayan formulado dos denuncias actualmente.

Tal como publicó el medio, la situación ha tenido implicancias tanto en la prestación del servicio en el centro de salud involucrado como en la actuación disciplinaria y judicial respecto del profesional. Las órdenes de alejamiento dictadas forman parte de las medidas precautorias adoptadas mientras se esclarecen los hechos en sede judicial. Asimismo, el médico implicado permanece apartado de sus funciones y se le ha prohibido el acceso a las instalaciones donde ejercía su trabajo.

El desarrollo de este caso está siendo seguido por las autoridades competentes del ámbito sanitario y judicial para determinar el alcance y las repercusiones de los hechos denunciados. El proceso judicial continuará bajo la instrucción de la Sección de Violencia sobre la Mujer, con la colaboración de la Guardia Civil en la identificación y protección de posibles nuevas víctimas.

La investigación permanece abierta, de acuerdo con las fuentes oficiales, con la intención de ofrecer un entorno seguro para las posibles afectadas y garantizar que cualquier acción que atente contra la libertad e integridad sexual sea debidamente perseguida en el marco de la ley.