
El piloto Lance Stroll manifestó su preocupación sobre la posibilidad real de que los vehículos de Aston Martin solo logren completar la mitad del recorrido en el Gran Premio de Japón, señalando que la principal preocupación del equipo se centra en los persistentes problemas de vibraciones y fiabilidad. En palabras del canadiense, tal como recogió el medio, asegurar que ambos monoplazas crucen la línea de meta ya se consideraría un progreso para la escudería este fin de semana en Suzuka.
Según publicó la fuente, Stroll explicó durante la rueda de prensa oficial previa al evento que ni los pilotos ni el personal técnico están satisfechos con los resultados alcanzados hasta ahora. “Ninguno de nosotros está contento con dónde estamos. No es el comienzo de temporada que esperábamos, pero es lo que hay y simplemente estamos trabajando tan duro como podemos para mejorar la situación”, declaró el piloto refiriéndose al estado actual del equipo Aston Martin tras las dificultades experimentadas en carreras recientes.
Durante su intervención, el canadiense recordó los “grandes problemas de vibraciones y de fiabilidad” que afectaron a la escudería en el Gran Premio de China, disputado dos semanas atrás. Insistió en que el objetivo inmediato pasa por conseguir que ambos coches finalicen la prueba japonesa, enfatizando que dicho logro ya supondría un avance considerable para la formación de Silverstone. Stroll destacó que las vibraciones detectadas en el propulsor Honda limitan significativamente la capacidad del equipo para completar la distancia total de carrera: “Podríamos completar más o menos la mitad de la carrera”, afirmó, subrayando también lo incómodo que resulta para los pilotos.
El medio informó que, a pesar de los trabajos para mitigar las vibraciones y mejorar la fiabilidad, Stroll identificó varias áreas pendientes de optimización. El piloto detalló que, inclusive cuando los coches logran dar vueltas consistentes, sus tiempos de vuelta siguen mostrándose entre tres y tres segundos y medio más lentos respecto a los líderes de la clasificación. Además de resolver los problemas técnicos actuales, indicó que será necesario incrementar tanto la potencia del motor como la carga aerodinámica del monoplaza para reducir esa distancia competitiva.
En su comparecencia, el canadiense sostuvo que la carencia de competitividad afecta de manera significativa al ánimo de todo el personal relacionado con el equipo. Expresó que tanto los integrantes de la escudería como los pilotos tienen el objetivo claro de volver a disputar los puestos de cabeza. Stroll remarcó que el esfuerzo colectivo se encamina hacia ese propósito y que buscan alcanzar ese nivel lo antes posible para situarse nuevamente entre los principales contendientes del campeonato.
Aston Martin, según reportó el medio, aguarda algún tipo de mejora para la carrera en Japón, aunque Stroll reconoció que el motor representa una de las áreas con mayores desafíos pendientes. También identificó que el coche necesita evolucionar, haciendo hincapié en la dificultad que experimentan las unidades de Silverstone al trazar curvas de alta velocidad, punto que describe como la principal debilidad actual del monoplaza.
“Sabemos que tenemos problemas con el motor. Hay aspectos del coche en los que tenemos que trabajar. Creo que las curvas de alta velocidad siguen siendo nuestro punto débil. Así que sí, simplemente estamos intentando mejorar en todas las áreas que lo necesitan y se trata de mejorar el rendimiento lo antes posible”, aclaró Stroll, conforme detalló el medio en relación a la situación técnica del equipo.
Durante la charla con los medios, también surgieron preguntas sobre el puesto de jefe de equipo y las responsabilidades asumidas por Adrian Newey. El canadiense respondió que, aunque desconoce todos los pormenores internos, tiene certeza de que Newey dirige el equipo en la actualidad y que la atención de todos se mantiene enfocada en perfeccionar tanto el motor como el monoplaza para mejorar el desempeño en pista.
El medio resaltó que Aston Martin enfrenta un contexto exigente al afrontar la prueba nipona, ya que la incidencia de fallos mecánicos y carencias de rendimiento limita sus opciones de competir por las posiciones de vanguardia. La escudería, consciente de los factores que influyen en su bajo desempeño, ha consolidado esfuerzos en intentar revertir la situación, pero reconoce que solo completar la carrera con ambos coches ya constituiría una señal de avance dentro del complicado inicio de temporada para la formación británica.