Tiger Woods no renuncia a jugar el Masters: "Ha significado mucho para mí, seguiré intentando mejorar"

A pesar de las recientes lesiones y su última cirugía de espalda, el experimentado campeón estadounidense confirma que hará todo lo posible por estar presente en Augusta, destacando la relevancia especial del certamen en su trayectoria profesional y personal

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Las recientes complicaciones físicas de Tiger Woods han puesto a prueba su tenacidad en el tramo final de su carrera, especialmente tras someterse en octubre pasado a una cirugía de espalda, luego de haber permanecido alejado de las competencias desde el Abierto Británico de 2024. En ese contexto, Woods reapareció la noche del martes en la final de la liga de golf TGL, cuando Jupiter Links, el equipo que comparte con Kevin Kisner y del cual es cofundador junto con Rory McIlroy, perdió ante Los Angeles Golf Club. A pesar del resultado adverso y de las lesiones previas, el estadounidense declaró que insiste en llegar al Masters de Augusta, destacando la relación especial que mantiene con este certamen tanto en el plano personal como profesional.

De acuerdo con lo publicado por distintos medios, entre ellos la declaración directa del propio Woods, el golfista estadounidense, campeón de 15 torneos mayores, afirmó que no renuncia a disputar el Masters, programado del 9 al 12 de abril en Augusta National, Georgia. Insistió en la importancia que tiene el torneo para su trayectoria, señalando que “ha significado mucho” para su carrera, y reconoció las dificultades que enfrenta para llegar en condiciones físicas adecuadas, luego de varias lesiones, incluyendo una rotura en el tendón de Aquiles durante la primavera pasada.

Woods, quien tiene 50 años, se incorporó al equipo Jupiter Links como reemplazo de Kisner para el segundo partido de la serie final ante Los Angeles Golf Club, tras la victoria del equipo angelino en el partido inaugural celebrado el lunes. Durante el enfrentamiento, Woods mostró signos de una recuperación física relevante al ejecutar drives de más de 270 metros (300 yardas), aunque reconoció que no logró evitar la derrota por 9-2. Entre los rivales se encontraban los ingleses Tommy Fleetwood y Justin Rose, quienes aseguraron la victoria en la serie al mejor de tres partidos.

“Físicamente me sentí bien. Tuve que dar un par de golpes de salida y un par de putts... fue muy divertido formar parte de esto. Nos dieron una paliza al final. Tres 'eagles' seguidos, y no respondimos. Fallé uno corto que podría haber dado pie a la remontada y les dio impulso, y nunca lo recuperamos”, explicó Woods ante los medios, según consignó la cobertura oficial posterior al evento.

En cuanto a sus posibilidades de competir en Augusta dentro de dos semanas, Woods manifestó su optimismo cauteloso, aunque fue claro al admitir que su organismo ya no responde como antes. “Lo he estado intentando, pero este cuerpo ya no se recupera como lo hacía cuando tenía 24 o 25 años. Eso no significa que no lo esté intentando; llevo un tiempo intentándolo. El año pasado sufrí un par de lesiones graves con las que he tenido que lidiar y me ha llevado algún tiempo. Sigo intentándolo, yo quiero jugar”, enfatizó el californiano, según reportó la prensa estadounidense.

El vínculo de Woods con el Masters se remonta a su primera participación en el evento a los 19 años. Se trata del 'major' que más veces ha ganado, sumando cinco victorias, la más reciente en 2019. El golfista relató que este torneo ha sido importante tanto para él como para su familia, más allá de los éxitos deportivos. “Me encanta estar allí desde que tenía 19 años, así que ha significado mucho para mí y para mi familia a lo largo de los años y voy a estar allí de todos modos, con 'The Loop' (un nuevo campo corto de 9 hoyos que ha diseñado) que se va a instalar allí, así como con la Cena de Campeones”, afirmó Woods durante la entrevista, de acuerdo con lo registrado por los medios especializados.

Tiger Woods también detalló aspectos de su proceso de rehabilitación y entrenamiento, señalando que mantiene la rutina para poder competir, aunque sabe que el resultado no siempre depende únicamente de su voluntad debido a su condición física actual. “Ya veremos cómo va. Entrenaré, jugaré y seguiré intentando mejorar, me siento bien al volver, pero me hubiera gustado que las circunstancias fueran mejores. Así es el deporte, te expones y a veces ganas, a veces pierdes y hay que aceptarlo”, comentó el golfista.

Según lo publicado en medios relevantes, la participación de Woods en la TGL constituyó su regreso a la acción tras la intervención quirúrgica y su ausencia prolongada en torneos oficiales. Su presencia, aún en un escenario no tradicional, reflejó tanto su empeño por continuar en competencia como la evolución de su estado físico, un aspecto clave ante la proximidad del Masters.

La presencia de Tiger Woods en el Masters sigue siendo uno de los enfoques principales en el golf mundial, debido a la relevancia histórica del jugador y a la expectativa generada respecto a su capacidad de superar los contratiempos físicos. Sus declaraciones reiteran su intención indeclinable de estar presente en la cita de Augusta, apelando a la importancia que el certamen tiene en el desarrollo de su carrera y a la tradición propia del torneo, que lo ha visto vencedor en cinco ocasiones.

La comunidad golfística y quienes siguen la trayectoria de Woods observan con atención este proceso de recuperación, en un contexto donde la longevidad deportiva y la administración de lesiones han cobrado protagonismo en la agenda de los atletas veteranos. Woods enfrenta el reto de recuperar su mejor forma física en un periodo corto, mientras permanece en el centro de la atención pública por su historia en Augusta y las expectativas sobre una posible nueva hazaña.