Sánchez abre la puerta a prolongar las nucleares y Sumar exige mantener su cierre: "Manténgase firme"

Mientras el jefe del Ejecutivo plantea condiciones para negociar un eventual alargamiento de la actividad de las instalaciones atómicas, desde Sumar exigen cumplir el pacto de Gobierno y acusan a la oposición de buscar retrasar la transición energética y encarecer la factura eléctrica

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Verónica Martínez Barbero, portavoz de Sumar en el Congreso, insistió en que no habrá espacio para aplazamientos en el calendario de cierre de las centrales nucleares, solicitando al presidente del Gobierno un compromiso explícito con lo pactado en el acuerdo de coalición. Ante esto, el debate sobre el futuro de la energía nuclear en España se trasladó al Congreso, donde el presidente Pedro Sánchez manifestó que el Ejecutivo valorará alargar la vida de las centrales si no representa un coste económico para los ciudadanos, siempre que se asegure el suministro y la seguridad. Según reportó el medio, la discusión quedó marcada por el choque entre las demandas de la formación Sumar y las posiciones expresadas tanto por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, como por Santiago Abascal, presidente de Vox.

De acuerdo con la información publicada, Sánchez afirmó que cualquier ampliación en la actividad de las instalaciones nucleares deberá producirse bajo condiciones muy estrictas, entre ellas que no implique rebajas fiscales para los operadores ni implique un aumento de costes para la ciudadanía. Además, remarcó que la decisión debe considerar garantías en el suministro y la seguridad de la población. Añadió que, al día de la comparecencia, estas condiciones no se estaban cumpliendo, en respuesta a los señalamientos de Feijóo, quien criticó lo que denominó “dogmatismo climático” del Gobierno.

Durante su intervención, Sánchez contrastó los resultados del modelo energético actual con los de otros países europeos y defendió el peso creciente de la energía solar y eólica en la península. Explicó que, la semana anterior, el precio de la electricidad se mantuvo en España en 35 euros el megavatio hora, frente a los 110 euros en Alemania y 150 euros en Italia. Según publicó el medio, el presidente vinculó estos resultados con la estrategia de energías renovables y con la implementación de la denominada “solución ibérica”. Además, advirtió que, en su opinión, un ejecutivo liderado por Mariano Rajoy habría supuesto que el precio actual del megavatio hora superara los 110 o incluso los 150 euros.

Sumar, por su parte, instó a Sánchez a no ceder frente a presiones para demorar el cierre de las centrales. Martínez Barbero aseguró que no valdrán excusas ni intereses electorales y defendió que la transición debe realizarse garantizando empleo e inversión en las zonas afectadas. Agregó que prolongar la vida útil de las centrales pone en riesgo la atracción de inversiones destinadas a energías renovables. En palabras de la portavoz, “el ‘no’ a la guerra es un ‘sí’ a las renovables”, y subrayó la necesidad de no autorizar ampliaciones incluso si el Consejo de Seguridad Nuclear diese luz verde, ya que “esta decisión corresponde al Gobierno” y reiteró: “Señor presidente, manténgase, por favor, firme frente al fascismo fósil”, según recogió el medio.

La postura de Sumar se manifestó también en un cuestionamiento a la oposición, a la que acusó de buscar prolongar un modelo energético que consideran costoso y concentrado. Sumar reiteró que las posiciones del PP y Vox apuntan a mantener la dependencia de fuentes energéticas controladas por pocos actores y a elevar el coste de la energía para las familias, tanto en el presente como en el futuro.

Durante el debate parlamentario, Núñez Feijóo acusó al Gobierno de ser responsable de un “apagón, como en Cuba” y exigió la continuidad de la energía nuclear para evitar un incremento de la dependencia del gas. El líder del PP instó al Ejecutivo a no utilizar la normativa actual para afianzar lo que denominó “dogmatismo climático” y reiteró que la garantía del suministro eléctrico pasa por mantener en funcionamiento las centrales nucleares.

Por otro lado, Santiago Abascal, presidente de Vox, sostuvo que la política del Ejecutivo “sacrifica a los españoles en el altar de su fanatismo climático”. Criticó tanto al Gobierno como al PP por, según su planteamiento, compartir una misma visión que—dijo—conduce a la destrucción de la riqueza nacional. Abascal preguntó cómo se explican decisiones como haber hecho “inviable Almaraz” o lo que ocurrió con Garoña, así como el cierre de numerosas centrales térmicas o la negativa a un plan hidrológico nacional. Añadió que las posturas oficiales sobre la energía nuclear contrastan con la actitud de otros estados europeos donde se impulsan estas instalaciones.

Según detalló el medio, el intercambio parlamentario dejó en evidencia la falta de consenso sobre la estrategia energética en España. Mientras el Ejecutivo considera determinadas condiciones para tratar con operadores nucleares y Sumar exige el cumplimiento del calendario de cierre, PP y Vox insisten en la necesidad de mantener estas instalaciones para asegurar el suministro y contener el precio de la energía. Los portavoces opositores achacaron al Gobierno querer estigmatizar la energía nuclear en el marco de una apuesta por renovables y vincularon esa actitud a una mayor vulnerabilidad ante el encarecimiento de los precios eléctricos.

El debate sobre las centrales nucleares se desarrolla en el contexto de las discusiones sobre la transición energética, el pacto de Gobierno entre PSOE y Sumar, y la presión social y empresarial sobre el destino de instalaciones como Almaraz o Garoña. La intervención de los distintos líderes políticos reflejó las divisiones internas y las distintas estrategias de cara a la evolución del sector eléctrico español.