París, 25 mar (EFE).- El antiguo dirigente etarra José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, quiere que la justicia francesa consulte a España en qué condiciones estaría si fuera entregado como pide la Audiencia Nacional de Madrid, y si eventualmente fuera condenado, teniendo en cuenta su edad y su estado de salud.
Sus abogados reclamaron este miércoles ante la sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París que esa cuestión se plantee en un complemento de información a la Audiencia Nacional por la última euroorden dictada contra él, que se le comunicó el pasado mes de diciembre, por su presunta responsabilidad como dirigente de ETA entre 2002 y 2019.
Los letrados insistieron en que "su estado de salud no es brillante" y en que las condiciones en las que tendría que estar en España, en particular si finalmente fuera condenado, deben ser tenidas en cuentas por el Tribunal de Apelación de París antes de decidir si acepta esa euroorden.
Urrutikoetxea, que tiene 75 años y reside en el País Vasco francés en libertad bajo control judicial, está en espera de ser juzgado en París el 9 y 10 de abril en un proceso que se aplazó en otoño porque no se presentó alegando en particular problemas de hipertensión. También se estaba tratando de un cáncer cuando fue capturado en los Alpes franceses en 2019.
La fiscal de la sala de instrucción, aunque coincidió en que hay que solicitar un complemento de información para que se aclaren algunos elementos de la euroorden cursada a finales del pasado año por el juez de la Audiencia Nacional de Madrid Santiago Pedraz, rechazó que se incluyan peticiones sobre las posibles condiciones en las que tendría que estar.
Dirigiéndose al tribunal, la representante del Ministerio Público señaló que "están pidiendo que soliciten a las autoridades españolas cuestiones que no vienen al caso".
Insistió en que los magistrados franceses no tienen que entrar a valorar la justicia de otro país, sino que ante una euroorden deben limitarse a las condiciones de ejecución.
La defensa también se quejó de que esta última cursada por Santiago Pedraz se solapa en buena medida con otra que ya fue aceptada por el mismo Tribunal de Apelación de París en 2020, que se pronunció entonces por la entrega diferida de Josu Ternera, una vez que haya saldado todas las cuentas que aún tiene pendientes con la justicia francesa.
En particular, los abogados criticaron que la acusación sea en la práctica la misma, aunque con un cargo más grave, el de haber sido dirigente de una organización terrorista, y por un periodo más largo, desde su huida de España en 2002 hasta su captura en Francia en 2019.
La consecuencia de la inclusión de ese delito de dirigente de una organización terrorista es que la pena a la que podría ser condenado es de 15 años, frente al máximo de 12 años con la euroorden aceptada por Francia en 2020.
La fiscal dio a entender que en caso de que el Tribunal de Apelación de París dé su visto bueno a este nuevo procedimiento, la Audiencia Nacional de Madrid invalidaría el anterior.
El dictamen sobre el complemento de información se conocerá el próximo 13 de mayo.
La justicia francesa ya ha dado su visto bueno a dos euroórdenes contra Urrutikoetxea, pero en los dos casos su ejecución está a expensas de la causa francesa de abril.
Esas dos solicitudes de entrega a España tienen que ver con el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, en 1987, en el que fueron asesinadas once personas, y con la financiación de ETA a través de las 'herriko tabernas'.
Últimas Noticias
Irán lanza cinco andanadas de misiles a Israel en poco más de dos horas
Irán advierte de un plan de EEUU e Israel para ocupar una isla iraní "con apoyo de un país de la región"
