El bloque de izquierdas de la primera ministra danesa gana las elecciones pero necesitará pactar

El grupo encabezado por Mette Frederiksen obtiene más escaños que los conservadores en el Parlamento danés, pero la fragmentación política obliga a buscar alianzas y negociaciones, ya que ningún sector alcanza por sí solo el respaldo suficiente para administrar

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Lars Lokke Rasmussen, líder de Los Moderados, advirtió que el resultado electoral plantea un escenario de complejidad para la formación de gobierno en Dinamarca, ya que no se vislumbra una mayoría suficiente ni en el bloque de izquierdas ni en el de derechas. De acuerdo con sus declaraciones recogidas por la cadena estatal DR, Rasmussen instó tanto a Troels Lund Poulsen, dirigente del Partido Liberal, como a Mette Frederiksen, primera ministra, a buscar un punto de encuentro en el centro político, argumentando: "No se trata de alguien sino de algo, por eso quiero decirles a Troels y a Mette que traten de bajar de los árboles ahora para acercarse al medio y empezar a jugar". Este llamado refleja la fragmentación del nuevo Parlamento tras los comicios legislativos, en los que, según informó DR, el bloque liderado por Frederiksen obtuvo la mayoría de escaños sin alcanzar los apoyos numéricos necesarios para gobernar en solitario.

Según publicó la cadena estatal DR, el bloque de izquierdas que encabeza Mette Frederiksen, actual primera ministra, logró 84 escaños en el Parlamento danés, quedando a seis diputados de la mayoría absoluta de 90 que requiere la conformación de gobierno. Estos escaños suman el respaldo del Partido Socialdemócrata, el Partido Social Liberal (Radikale Venstre), Izquierda Verde (socialdemócrata-verde), la Alianza Roja-Verde (ecosocialistas) y el partido Alternativa, de corte europeísta. En palabras de Frederiksen tras conocerse los resultados: "Me hubiera gustado que el Partido Socialdemócrata obtuviera resultados diferentes, pero este está bien". El resultado refleja una reducción del respaldo al Partido Socialdemócrata, que obtuvo el 21,9% de los votos, perdiendo 5,6 puntos porcentuales respecto a los comicios previos y retrocediendo en 12 escaños.

El bloque de la derecha contará con 77 representantes, según los datos difundidos por DR. Dentro de este grupo se encuentran el Partido Liberal (Venstre), la Alianza Liberal, los Conservadores y otras tres fuerzas. Resalta el crecimiento del Partido Popular Danés, que elevó su representación hasta los 16 escaños, 11 más que en la elección de 2022, tras lograr un incremento del 6,5% en su caudal de votos. A pesar de estos avances, la suma alcanzada por las formaciones de derecha resulta insuficiente para asegurar el control del Ejecutivo.

En este contexto, el papel de Los Moderados se vuelve determinante para el futuro inmediato de la política danesa. Esta fuerza centrista, liderada por Lars Lokke Rasmussen –quien ocupa también la cartera de Exteriores– consiguió 14 escaños, producto de un 7,7% del sufragio total. Según reportó DR, Los Moderados poseen la capacidad de orientar sus apoyos hacia la izquierda o la derecha, contribuyendo decisivamente a la formación de mayorías estables. Rasmussen remarcó el carácter inédito de la fragmentación parlamentaria, indicando que los equilibrios tradicionales ya no se mantienen y que la colaboración transversal se vuelve una necesidad.

Por parte del Partido Liberal, Troels Lund Poulsen descartó la continuidad del gobierno de amplia coalición que había vinculado a su partido con los socialdemócratas. Declaró que no considera posible mantener esa fórmula y planteó dos alternativas: promover un Ejecutivo de "centro-derecha" o asumir el papel de la oposición. Estas declaraciones, recogidas por DR, anticipan procesos de negociación que pondrán a prueba la capacidad de los partidos para superar las diferencias ideológicas en favor de la gobernabilidad.

En cuanto a los territorios de ultramar, la representación en la cámara baja se mantendrá repartida de manera pareja entre los principales bloques. En las Islas Feroe, los dos escaños fueron renovados por Sjúrour Skaale, del Partido Socialdemócrata de Islas Feroe, y Anna Falkenberg, del Partido de la Unión. Así, cada bloque sumó un diputado proveniente del archipiélago, sin variar el balance general.

Groenlandia envió dos representantes: Naaja Nathanielsen, perteneciente al independentista y de izquierda Comunidad Inuit (IA), y Qarsoq Hoegh-Dam, del partido socialdemócrata Siumut, quien reemplaza en este periodo a su hermana Aki-Matilda Hoegh-Dam. Tanto Nathanielsen como Hoegh-Dam evitaron pronunciarse acerca del bloque al que respaldarán, según consignó DR, lo que añade un factor de incertidumbre respecto a la futura correlación de fuerzas en el Legislativo. La celebración anticipada de las elecciones en Groenlandia estuvo motivada por las tensiones surgidas a raíz de las reclamaciones soberanistas del expresidente estadounidense Donald Trump, que pusieron en cuestión la estabilidad política local.

Tal como detalló DR, la caída en respaldo del Partido Socialdemócrata representa un elemento relevante en el nuevo panorama, pues implica la necesidad de construir alianzas más amplias. El desglose de votos destaca la transición de segmentos del electorado hacia Los Moderados y el Partido Popular Danés, variación que altera la composición habitual y demanda nuevas formas de diálogo.

La conformación final del Parlamento refleja una fragmentación política inédita, que obliga a todos los actores a buscar acercamientos si desean impulsar acuerdos de gobierno. DR señaló que Los Moderados, por su posición central y el número de diputados obtenidos, tendrán en sus manos la posibilidad de inclinar la balanza. La expectativa se mantiene en torno a las conversaciones que mantendrán en los próximos días las principales formaciones, siendo determinante la postura que asuman los partidos de los territorios de ultramar para definir la estabilidad de la próxima administración.