Rusia pide "no expandir el conflicto" al mar Caspio y descarta ataques de Israel contra sus buques

Moscú advierte que una escalada en el mar Caspio sería vista como “extremadamente negativa” y niega informes sobre naves propias dañadas, mientras crece la inquietud regional por la intensificación de operaciones militares tras los bombardeos recientes

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La inquietud sobre un posible deterioro de la seguridad en el mar Caspio se ha incrementado en los últimos días, tras las declaraciones realizadas por Moscú y Teherán sobre la situación en la región. El medio Interfax informó que portavoces oficiales de Rusia han manifestado alarma ante la posibilidad de que la extensión del conflicto de Oriente Próximo alcance el ámbito del mar Caspio, especialmente luego de los recientes bombardeos que involucran a Estados Unidos e Israel.

De acuerdo con Interfax, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, declaró que Rusia observaría de manera "extremadamente negativa" cualquier intento de llevar el conflicto actual al mar Caspio. Durante una rueda de prensa, Peskov puntualizó que esta postura responde no solo a los intereses rusos, sino también a la preocupación manifestada por Irán respecto a la estabilidad en esa zona. Peskov aclaró que, pese a ciertas informaciones que apuntan a un ataque israelí contra buques rusos, no se dispone de evidencias ni detalles sobre daños a naves militares de su país; en sus palabras, "sobre esas informaciones específicas de que algunos barcos rusos se han visto alcanzados no tenemos detalles sobre esto. No tenemos información sobre este asunto".

El intercambio de acusaciones y declaraciones entre gobiernos siguió intensificándose tras los anuncios de autoridades de Israel sobre ataques dirigidos a barcos iraníes en el mar Caspio. Según consignó el medio Interfax, la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, expresó la semana pasada la "gran preocupación" existente en Moscú por los hechos recientes en torno a la ciudad portuaria iraní de Bandar Anzali, situada a orillas del Caspio y considerada estratégica tanto para Irán como para los países ribereños.

Al mismo tiempo, Interfax reportó que las autoridades de Irán han confirmado un recuento de más de 1.500 personas muertas debido a la ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel a finales de febrero. Esta cifra contó con una actualización desde la organización Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, que situó el número de víctimas mortales por encima de 3.000, señalando que la mayoría serían civiles.

Las discusiones sobre el transporte naval de armamento también surgieron a raíz de estas operaciones. Según detalló Interfax, Moscú desmintió de forma categórica los reportes sobre posibles ataques de Israel a buques rusos encargados supuestamente de transportar armamento a Irán. Las autoridades rusas insistieron en que no existe evidencia que respalde esas versiones y reiteraron la exigencia de no expandir la confrontación militar a nuevas áreas regionales, incluyendo rutas marítimas del Caspio.

Interfax recordó que los temores rusos respecto a una escalada en el Caspio reflejan una preocupación compartida con Teherán. El mar Caspio representa un espacio de interés estratégico para varios países, y la posibilidad de un conflicto armado en esa zona podría tener repercusiones en la dinámica de seguridad y en las relaciones en la región. Las sucesivas declaraciones de las autoridades rusas y la reacción de Irán ponen de manifiesto la sensibilidad existente en torno a las operaciones militares y su posible extensión hacia nuevas fronteras.

Por su parte, el gobierno de Irán continúa documentando el impacto humano de la ofensiva, precisó Interfax. Las cifras de fallecidos han provocado reacciones en organismos de derechos humanos y han sido motivo de presión sobre los actores internacionales para evitar un nuevo frente de hostilidades en el mar Caspio.

Las declaraciones públicas tanto de Moscú como del Ministerio de Exteriores de Rusia conforman parte de un llamado internacional a no abrir nuevas áreas de conflicto. En reiteradas ocasiones desde el inicio de las hostilidades, las autoridades rusas han exigido que los combates y las operaciones militares permanezcan restringidas al ámbito de los territorios originalmente afectados, para prevenir una mayor inestabilidad en distintas partes de Eurasia, según reportó Interfax.

La situación en la región continúa sujeta a monitoreo internacional, en un contexto donde la información sobre víctimas, operaciones navales y percepciones de amenaza se actualiza permanentemente, según las publicaciones de Interfax y otras agencias que siguen de cerca la evolución del conflicto en Oriente Próximo y sus ramificaciones en áreas como el mar Caspio.