Rusia frustra una serie de ataques terroristas presuntamente vinculados a Ucrania en territorio ruso

Las autoridades han comunicado la detención en Moscú de un extranjero con cientos de explosivos ocultos, atribuyendo el intento de ataque a inteligencia ucraniana y aumentando la vigilancia en instalaciones críticas y zonas de operaciones militares locales

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El hallazgo de cientos de explosivos camuflados dentro de plantillas térmicas para calzado ha sido uno de los elementos centrales en la reciente operación de seguridad desarrollada por autoridades rusas. Según informó el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB), un ciudadano extranjero fue detenido en Moscú mientras intentaba introducir estos dispositivos de forma clandestina con la intención de que llegaran a militares rusos en la zona de operaciones.

Tal como publicó el FSB en un comunicado, la captura se produjo en el contexto de una ofensiva más amplia para impedir una serie de ataques terroristas supuestamente orquestados por la inteligencia ucraniana. Estos planes tenían como objetivo tanto a unidades militares como a instalaciones estratégicas en territorio ruso, especialmente en áreas donde se desarrolla la denominada operación militar especial. El medio detalló que la vigilancia se intensificó en instalaciones críticas a raíz de la amenaza.

La investigación realizada por expertos en explosivos del FSB determinó que los artefactos incautados superaban los 500 ejemplares y estaban diseñados para activarse al ser conectados a la red eléctrica. El propósito contemplaba causar mutilaciones a los soldados durante sus actividades en el campo de batalla, bajo el disfraz de un envío de "ayuda humanitaria". El documento oficial resaltó que la naturaleza del equipamiento buscaba minimizar las sospechas y facilitar la entrega directa a las fuerzas desplegadas.

De acuerdo con el FSB, los ataques frustrados no solo involucraban explosivos improvisados, sino también la utilización de vehículos aéreos no tripulados. Los planes presuntamente vinculados a la inteligencia de Ucrania contemplaban el uso de múltiples tecnologías para ejecutar acciones de sabotaje y terrorismo contra objetivos rusos.

El comunicado añade que una empresa con sede en Moscú intentó adquirir drones de fibra óptica como parte de estos preparativos. Según consignó el medio ruso, para comunicarse con la oficina de ventas de la mencionada compañía, los responsables habrían recurrido a cuentas de Telegram previamente hackeadas. Este dato apunta a una diversificación de los métodos empleados para sortear los sistemas de seguridad tradicionales.

El medio subrayó que tras la detención se ha elevado al máximo el nivel de alerta entre los cuerpos de seguridad. El FSB, el Ministerio del Interior y la Guardia Nacional han coordinado esfuerzos para prevenir posibles atentados y neutralizar cualquier otra acción hostil asociada a inteligencia extranjera, focalizando especialmente su atención en Moscú y zonas próximas a frentes activos.

La investigación sigue abierta y las autoridades continúan recabando información sobre la red detrás del detenido, así como la posible existencia de nuevos intentos de infiltración o ataques contra infraestructuras y personal militar ruso. Según reportó el FSB, esta serie de acciones frustradas ha motivado un refuerzo sostenido en los dispositivos de vigilancia y control en infraestructuras consideradas sensibles y áreas estratégicas del país.