La Policía de Alemania realiza redadas contra sospechosos de incendiar torres eléctricas y provocar apagones

Cuatro personas han sido identificadas como principales sospechosas de ataques coordinados con fuego en infraestructura energética de Berlín y otras ciudades, afectando el suministro de miles de hogares y empresas, mientras autoridades investigan vínculos con grupos activistas radicales

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La identificación de cuatro personas como principales sospechosas por sabotaje a la infraestructura energética marca un punto importante en la investigación de ataques coordinados que han dejado a miles de hogares y empresas en Alemania sin suministro eléctrico. Según detalló la Fiscalía alemana, las autoridades acusan a dos hombres y dos mujeres, de entre 28 y 36 años, de protagonizar incendios intencionales que han afectado torres eléctricas y redes de distribución en Berlín y otras ciudades. Estos actos, calificados como “en contra de la Constitución”, forman parte de una serie de acciones que han tenido consecuencias financieras y sociales destacadas en el país.

De acuerdo con la información difundida por la Policía de Alemania y reportada por el medio de comunicación, durante la jornada del martes se llevaron a cabo decenas de redadas en distintas ubicaciones, incluidas viviendas y locales comerciales en Berlín, Hamburgo, Düsseldorf y Kyritz. Participaron unos 500 agentes en este extenso operativo, enfocado en identificar a los responsables de los recientes incendios en torres eléctricas y los consecuentes apagones que afectaron a una parte considerable de la población. Según consignó el medio, a pesar de la identificación de los sospechosos, ninguno de ellos ha sido arrestado hasta el momento.

Entre los episodios bajo investigación se encuentra el ocurrido el 9 de septiembre de 2025, cuando fueron atacadas dos torres eléctricas en el sureste de Berlín por la noche. El fuego destruyó una gran parte de los cables de alta tensión, interrumpiendo el suministro para cerca de 50.000 hogares y unas 2.000 empresas. La estimación de los daños económicos a empresas relacionadas con estos actos varía entre 30 y 70 millones de euros, según los datos actuales recogidos por las autoridades y reportados en los medios nacionales.

Las pesquisas han revelado la posible vinculación de los actos con grupos radicales de extrema izquierda. Conforme a lo publicado, en internet se ha reivindicado la autoría de los ataques, especialmente tras un episodio previo en enero, cuando el grupo denominado Vulkangruppe (Grupo Volcán) asumió la responsabilidad de un nuevo corte masivo de electricidad en la capital, que afectó en aquella ocasión a 100.000 personas. Las acciones incluyeron incendios dirigidos contra infraestructuras clave, como un puente utilizado para soportar cables de la red eléctrica, lo que supuso una interrupción significativa del servicio en la ciudad. En ese entonces, los daños tuvieron un impacto ampliado al dañar uno de los nodos principales de distribución, incrementando la preocupación entre los operadores y usuarios.

El medio informó que el propio grupo Vulkangruppe comunicó públicamente que su objetivo era una central eléctrica de gas, justificando el ataque por el nivel de emisiones que produce la instalación. Además, señalaron que estos incidentes forman parte de una serie continua de protestas que iniciaron en 2011, dirigidas hacia la infraestructura energética y grandes empresas, con motivaciones ambientales y políticas explícitas.

Según publicó la prensa local, los sabotajes investigados no solo han difícilado las operaciones de las empresas afectadas, sino que han representado obstáculos para la vida cotidiana de miles de residentes y trabajadores en las áreas alcanzadas. El corte de energía ha tenido efectos en la cadena de suministro, la atención de servicios básicos y la seguridad pública, temas que se han mantenido como foco principal de atención para las autoridades en las últimas semanas.

La Fiscalía y la Policía continúan examinando los vínculos de las personas identificadas con agrupaciones radicales, así como su posible relación directa con anteriores ataques y apagones registrados en otras ciudades alemanas. Las acciones judiciales se centran en acreditar la responsabilidad de los sospechosos y en determinar la magnitud real de las redes de apoyo que permiten la continuidad de estos ataques. El enfoque en la colaboración y la movilización rápida de los cuerpos de seguridad demuestra la prioridad que el Estado otorga a la protección de su infraestructura crítica.

Por el momento, las investigaciones siguen activas y no descartan ampliar el número de sospechosos, mientras la vigilancia sobre instalaciones energéticas se ha reforzado en toda la zona afectada. La atención en la opinión pública permanece orientada a la evolución de las investigaciones y la respuesta de los actores sociales frente a estas protestas que interpelan la gestión energética actual en Alemania.