Nintendo prepara una versión de la Nintendo Switch 2 con una batería reemplazable para el mercado europeo

Tras la reciente legislación europea sobre “derecho a reparar”, la compañía japonesa ajustará su próxima generación de consolas y mandos permitiendo mayor autonomía y facilidad de mantenimiento, en línea con cambios ya adoptados por Apple y Sony

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El medio japonés Nikkei adelantó que, aunque los cambios de hardware inicialmente se destinaron al mercado europeo, Nintendo evalúa la posibilidad de aplicar modificaciones similares a las consolas que distribuirá en Japón y Estados Unidos en función del nivel de concienciación de los consumidores respecto al "derecho a reparar". Según recopiló Nikkei, la compañía japonesa está desarrollando una versión de su próxima generación de consola, la Nintendo Switch 2, que integrará una batería reemplazable tanto en la consola principal como en los mandos Joy-Con, una actualización que busca cumplir con la más reciente normativa de la Unión Europea.

De acuerdo con Nikkei, Nintendo responde así al reglamento aprobado por la Unión Europea en julio de 2023, el cual establece que todos los dispositivos electrónicos portátiles deberán incorporar baterías que los usuarios puedan reemplazar fácilmente —sin herramientas especializadas— a partir de febrero de 2027. Esta normativa busca garantizar que los productos electrónicos sean más seguros, contribuyan a la sostenibilidad ambiental y se mantengan competitivos en el mercado, facilitando el mantenimiento y prolongando su vida útil. En cumplimiento con estas disposiciones, Nintendo modificará el diseño de la Switch y sus accesorios para simplificar el acceso y la sustitución de los componentes de energía.

Según publicó Nikkei, la implementación de una batería extraíble reducirá las dificultades y costes asociados a la reparación de la consola cuando comience a registrar fallos energéticos, facilitando que los usuarios prolonguen la vida útil de su dispositivo sin depender del servicio técnico. Este rediseño, que se centra inicialmente en el mercado europeo, podría extenderse posteriormente a otras regiones si la demanda de los usuarios y las tendencias regulatorias así lo requieren, según valoró el medio japonés.

La legislación europea sobre el "derecho a reparar" refleja una tendencia que se observa en otros fabricantes globales. Apple, por ejemplo, ya modificó la batería del iPhone 16 Pro, permitiendo que su reemplazo sea más sencillo para cumplir la misma normativa, como recogieron diversos medios. Además, en septiembre pasado, el portal polaco PPE reportó que Sony prepara una versión del mando DualSense para la PlayStation 5 que contará con una batería extraíble, adaptándose también a los requisitos europeos. Esta convergencia de acciones de distintos fabricantes evidencia cómo la regulación europea impacta en la industria global del hardware.

La decisión de Nintendo de modificar la Switch 2 y los Joy-Con también se inserta en el contexto de iniciativas ciudadanas y movimientos tecnológicos que reclaman una mayor autonomía para los consumidores en el mantenimiento de sus adquisiciones electrónicas. Según detalló Nikkei, la nueva legislación pretende que los dispositivos resulten válidos durante un periodo más amplio y reduce el volumen de residuos electrónicos, un objetivo compartido por organizaciones medioambientales y de derechos de los consumidores.

Los cambios que Nintendo proyecta afectan tanto a la consola principal como a sus mandos inalámbricos, los Joy-Con, elementos esenciales de la experiencia interactiva y que, hasta ahora, han contado con baterías integradas y selladas, lo que dificultaba su reemplazo en caso de avería. A través de este rediseño, la firma japonesa busca asegurar que, una vez implementados los cambios requeridos por la Unión Europea, los usuarios podrán acceder directamente a las baterías y gestionarlas sin recurrir a procesos de reparación complejos o costosos.

El medio Nikkei matizó que la priorización de Europa responde directamente a la entrada en vigor de la normativa comunitaria en febrero de 2027, impidiendo la comercialización de nuevos dispositivos electrónicos portátiles que no cumplan con sus criterios. Así, Nintendo se suma a la serie de grandes compañías tecnológicas que han tenido que ajustar el diseño de sus productos para el continente europeo. Si la demanda de autonomía y derecho a la reparación gana tracción en otras regiones, es previsible, según las fuentes consultadas por Nikkei, que la compañía expanda estos cambios al resto de sus mercados principales.

A partir del anuncio de Nintendo, varios analistas consultados por Nikkei señalaron la importancia de las modificaciones dirigidas a satisfacer las expectativas regulatorias y las exigencias de los consumidores. El artículo destaca que el compromiso de empresas como Nintendo, Apple y Sony con la adaptabilidad y la extensión de la vida útil de los productos fortalece la competitividad del mercado y responde a la presión de los organismos reguladores para disminuir el impacto ambiental de la industria electrónica.

La nueva versión de la Nintendo Switch 2 se suma, según Nikkei, a una tendencia de rediseño global de dispositivos electrónicos que apunta a empoderar al usuario permitiéndole realizar tareas básicas de reparación y mantenimiento, algo que diversas asociaciones de consumidores venían reclamando desde hace años en la Unión Europea y que comienza a tener repercusiones en mercados fuera del continente.