El hijo del sah pide a EEUU e Israel que respeten la infraestructura civil iraní ante el ultimátum de Trump a Irán

El heredero persa, desde el exilio, solicita que se evite dañar instalaciones clave necesarias para la posible reconstrucción nacional, mientras se intensifican las advertencias de Washington y Tel Aviv sobre respuestas militares inmediatas a la postura de Teherán ante Ormuz

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Reza Pahlaví, quien permanece en el exilio desde el derrocamiento de la monarquía en Irán en 1979, instó a que se protejan las infraestructuras civiles del país para preservar lo necesario para una eventual reconstrucción. De acuerdo con lo publicado por la agencia de noticias Europa Press, el hijo mayor del último sah solicitó a Estados Unidos y a Israel que dirijan sus acciones contra el aparato represor del régimen iraní sin dañar los recursos e instalaciones que la población irá a necesitar en un futuro escenario de cambio político o institucional en la nación persa, cuando faltan pocas horas para que finalice el ultimátum lanzado por el presidente estadounidense Donald Trump a las autoridades de Teherán.

Según consignó Europa Press, Trump estableció el sábado un plazo de cuarenta y ocho horas para que Irán reabra el estratégico estrecho de Ormuz, bajo advertencia de ataques dirigidos contra las centrales eléctricas del país. El mandatario norteamericano sostuvo el domingo ante los medios que la destrucción en Irán sería “total” y afirmó: “Pronto veréis lo que pasa con el ultimátum de las centrales eléctricas. El resultado va a ser muy bueno (...). La destrucción de Irán va a ser total y va a funcionar estupendamente”.

En este contexto, Pahlaví recurrió a sus redes sociales para solicitar expresamente al presidente Trump y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que “continúen atacando al régimen y su aparato represivo”, pero subrayó la importancia de “respetar la infraestructura civil que los iraníes necesitarán para reconstruir” el país. Defendió la tesis de que la infraestructura básica del país pertenece al pueblo y al futuro de Irán, no a las autoridades que gobiernan actualmente, distinguiendo entre lo que denominó la red civil y la “maquinaria de represión y terror utilizada para impedir que ese futuro se convierta en realidad”, según reportó el medio citado.

Tal como detalló Europa Press, el aspirante al trono insistió en la separación estricta entre el Estado iraní, como nación histórica, y el régimen que se instauró tras la revolución islámica. En palabras de Pahlaví, “Irán no es la República Islámica”, subrayando que la principal distinción radica en quiénes se benefician y utilizan la infraestructura: en su visión, la población iraní debe heredar y resguardar aquellos recursos e instalaciones que se requerirán para el desarrollo de un “Irán libre”.

A pesar del llamado de Pahlaví, Donald Trump mantuvo su retórica y las amenazas relacionadas con el cierre de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio global de hidrocarburos, reiterando la posición de Washington sobre la necesidad de reabrir el paso sin condiciones. El presidente de Estados Unidos especificó que, de no cumplirse su demanda antes de que se cumplan las 48 horas establecidas, las centrales eléctricas iraníes serían blanco de ataques, con consecuencias que describió como “destrucción total”.

Europa Press informó que, en su mensaje en redes sociales, Pahlaví reivindicó también el papel del apoyo externo e interno para favorecer un proceso de cambio en Irán. Señaló: “Con el apoyo de Estados Unidos e Israel, y sobre todo con el sacrificio de los patriotas iraníes, la hora de la libertad de Irán está cerca”. Para el heredero persa, el papel de los aliados occidentales adquiere relevancia si contribuyen al debilitamiento del régimen imperante sin menoscabar los activos necesarios para la reconstrucción y el desarrollo nacional.

El conflicto en torno al estrecho de Ormuz acentuó las diferencias estratégicas e ideológicas que sostiene el exiliado príncipe con la cúpula de poder en Teherán. Mientras la administración estadounidense y el gobierno israelí apuestan por la presión militar como instrumento para modificar el comportamiento iraní, la demanda de Pahlaví gira en torno a una transición en la que la infraestructura clave quede preservada para el futuro desarrollo del país lo antes posible, según remarcó Europa Press.

El pedido de Pahlaví de distinguir entre instalaciones civiles y el aparato estatal represivo resalta la preocupación por el impacto humanitario y las posibilidades futuras de normalización. Desde su destierro, el hijo del sah enfatizó en sus mensajes que “la infraestructura civil de Irán pertenece al pueblo iraní y al futuro de un Irán libre”, alineando su postura con sectores de la diáspora que buscan preservar los medios necesarios para enfrentar una posible reconstrucción económica y social en caso de que cambie el gobierno.

Mientras tanto, la tensión en la región creció conforme Washington y Tel Aviv reiteraron la inminencia de acciones militares si el gobierno iraní no accede a las demandas estadounidenses. Europa Press puntualizó que la actual escalada volvió a colocar sobre la mesa el debate sobre el alcance de las intervenciones y los límites éticos y prácticos para evitar que la población civil sufra daños colaterales.

En este marco, la petición de Pahlaví se dirige también hacia la comunidad internacional, orientando el foco hacia la importancia de diferenciar objetivos militares de infraestructuras esenciales para la vida cotidiana y la recuperación posterior a cualquier conflicto. De acuerdo con Europa Press, la persistencia en el llamado a proteger dichos activos centra el debate en torno a las consecuencias de una posible operación militar sobre el tejido social y económico de Irán.

El contexto de este pronunciamiento combina la anticipación por el posible resultado del ultimátum de Trump y las advertencias cruzadas entre Washington, Tel Aviv y Teherán, con las exigencias desde el exilio para que las decisiones de intervención militar consideren los efectos en la población iraní y el potencial de reconstrucción tras un eventual cambio de régimen, según lo consignó el medio europeo.