Corea del Sur pide a Irán "garantizar la seguridad de navegación" en el estrecho de Ormuz

En medio de la escalada militar en la región, Seúl se mostró “gravemente preocupado” por la crisis en torno a Teherán y urgió acciones que promuevan la estabilidad energética y frenen ataques que amenazan rutas comerciales vitales para Asia y Occidente

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De acuerdo con cifras del Gobierno surcoreano, cerca del 70% del petróleo que importa Corea del Sur circula a través del estrecho de Ormuz, un paso considerado estratégico tanto para Asia como para Occidente, por lo que cualquier perturbación en esa área representa una amenaza directa a su economía y a la seguridad energética global. El Ministerio de Exteriores de Corea del Sur informó este lunes sobre la conversación mantenida entre el ministro surcoreano Cho Hyun y su homólogo iraní Abbas Araqchi, en la que Cho insistió en la necesidad de garantizar la seguridad de la navegación en esa vía marítima ante el aumento de tensión militar en la región.

Según publicó el Ministerio de Exteriores surcoreano, Cho Hyun trasladó a Araqchi su “grave preocupación por la situación” actual en la zona y remarcó el impacto global derivado de la crisis, originada tras la ofensiva que Estados Unidos e Israel lanzaron a finales de febrero contra objetivos en territorio iraní, ofensiva durante la cual las autoridades estiman más de 1.500 fallecimientos. El ministro solicitó a Teherán la adopción de iniciativas dirigidas a disminuir la escalada y a restaurar la estabilidad en el suministro energético, señalando que la actual coyuntura ha provocado un notable incremento del precio internacional del barril de Brent.

El medio consignó que Seúl urgió a las autoridades iraníes a detener los ataques dirigidos contra población civil y contra infraestructura no militar en países del Golfo, petición sustentada en los efectos negativos que tales acciones podrían tener sobre el tránsito naviero y la actividad económica regional. Cho Hyun puntualizó en la relevancia de mantener una navegación libre y segura para buques de distintos países, dadas las consecuencias que cualquier interrupción podría causar en los mercados petroleros y en actividades comerciales clave para varias economías asiáticas.

En la conversación telefónica reportada por el Ministerio de Exteriores surcoreano, el jefe de la diplomacia surcoreana reiteró la urgencia de preservar la estabilidad en el estrecho de Ormuz no solo por motivos económicos, sino también para minimizar los riesgos de un agravamiento de la crisis en Oriente Próximo. Según la nota oficial, Corea del Sur estableció, como respuesta a esta coyuntura, un límite al precio del petróleo importado, medida que no se adoptaba en el país desde hace tres décadas.

El incremento del precio del crudo, según detalló el Gobierno surcoreano, obedece directamente a las recientes hostilidades y a la volatilidad generada por la situación en Irán y el Golfo Pérsico, zonas de paso obligado para exportaciones energéticas esenciales. Las implicancias de esta alza afectan tanto a familias como a industrias en Corea del Sur, cuyo nivel de dependencia del petróleo que transita por Ormuz resulta elevado en comparación con otros países importadores.

El medio también subrayó que Corea del Sur planteó la necesidad de tomar medidas colectivas e internacionales para garantizar la seguridad de las rutas comerciales marítimas que resultan vitales para Asia y Occidente. Estas acciones, de acuerdo con la postura expuesta por Cho Hyun, apuntan no solo a proteger el suministro energético global sino a evitar nuevos incidentes que puedan agravar la escalada militar en la región.

Tal como informó el Ministerio de Exteriores surcoreano, las peticiones formales dirigidas a Irán incluyeron la demanda de acciones concretas para frenar ataques contra civiles y reducir la inestabilidad generada por el conflicto en el Golfo. Corea del Sur argumentó que la protección de la navegación internacional y la cooperación en materia de seguridad energética son indispensables para prevenir efectos adversos mayores en los mercados globales y en las relaciones diplomáticas multilaterales en Asia y Medio Oriente.