Irán confirma un ataque de EEUU e Israel contra su centro de enriquecimiento de uranio en Natanz

Las fuerzas nacionales han declarado que la ofensiva sobre la instalación nuclear en la provincia persa no generó amenazas para las comunidades próximas, según el informe oficial del Centro Nacional del Sistema de Seguridad Nuclear divulgado por medios estatales

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El Centro Nacional del Sistema de Seguridad Nuclear de Irán, mediante un comunicado citado por la agencia semioficial iraní Tasnim, informó que no se han registrado fugas de materiales radiactivos tras el ataque dirigido al centro de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan, en la provincia de Natanz. La declaración enfatizó que no existe riesgo para los habitantes de las zonas vecinas, descartando amenazas inmediatas para la salud o el entorno tras la ofensiva reportada contra la instalación.

Las autoridades iraníes confirmaron que las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque contra el complejo nuclear situado en Natanz, hecho que, según informó la agencia Tasnim, marca un episodio de tensión entre el gobierno iraní y la coalición estadounidense-israelí en relación a las actividades nucleares del país. El incidente no implicó la liberación de radiactividad, aspecto que el Centro Nacional del Sistema de Seguridad Nuclear subrayó en su comunicado para tranquilizar a las poblaciones próximas.

Según publicó Tasnim, las autoridades de Irán protestaron oficialmente contra la acción militar, calificándola de violatoria de acuerdos y regulaciones internacionales, como el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y otras normas vinculadas a la seguridad en instalaciones nucleares. El gobierno iraní dirigió sus quejas tanto a foros internacionales como a los organismos responsables de la supervisión de actividades nucleares, exigiendo respeto a las leyes que rigen la protección de infraestructuras civiles.

El ataque sobre el centro de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan representa un nuevo episodio de confrontación en torno al programa nuclear iraní, tema que ha generado debate en la comunidad internacional. De acuerdo con la información difundida por la agencia Tasnim, la respuesta oficial iraní incluyó la reafirmación de su compromiso con los tratados multilaterales que regulan el uso pacífico de la energía nuclear, al tiempo que denunciaba lo que consideró una agresión externa que pone en riesgo la estabilidad regional.

El reporte de Tasnim también destacó que la seguridad en las áreas próximas a la instalación fue verificada por equipos técnicos del Centro Nacional del Sistema de Seguridad Nuclear, que desplegaron controles y mediciones para asegurar la ausencia de contaminación radiactiva. Las autoridades reiteraron que todos los sistemas de contención y seguridad funcionaron de acuerdo a los estándares internacionales, evitando cualquier incidente mayor derivado de la acción militar señalada.

El complejo Shahid Ahmadi Roshan, localizado en la provincia de Natanz, es una de las infraestructuras clave del programa de enriquecimiento de uranio de Irán. A lo largo de los últimos años, la instalación ha sido centro de múltiples discusiones y revisiones por parte de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), en el marco de las negociaciones sobre el desarrollo nuclear iraní. Según consignó la agencia semioficial iraní Tasnim, las autoridades reiteraron que el ataque no alteró la operatividad esencial del sitio.

La acción militar fue condenada por funcionarios del gobierno de Irán, quienes manifestaron a través de la agencia Tasnim que solicitarán una investigación internacional para determinar responsabilidades y prevenir actos similares en el futuro. La declaración oficial incluyó referencias a la importancia de mantener los canales diplomáticos abiertos y priorizar los mecanismos de supervisión global establecidos para el control de materiales y tecnología nuclear.

El comunicado recogido por Tasnim concluyó remarcando el llamado por parte de Irán al respeto de las normativas internacionales y la salvaguarda de las instalaciones nucleares sometidas a supervisión multilateral, argumentando que los ataques contra este tipo de complejos representan una amenaza no solo para la región sino para el sistema internacional de no proliferación nuclear.