EEUU sanciona a una red internacional de financiación para Hezbolá

Estados Unidos ha identificado a 16 personas implicadas en un esquema transnacional de lavado y recaudación de fondos mediante compañías activas en seis países, facilitando decenas de millones de dólares para operaciones de Hezbolá, según el Departamento del Tesoro

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La investigación oficial estadounidense reveló la conexión de empresas en seis países como parte de una operación estructurada para canalizar aproximadamente 100 millones de dólares (86 millones de euros) hacia la financiación de actividades de Hezbolá desde 2020. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos identificó a 16 personas relacionadas con este esquema transnacional, liderado por el empresario Alaa Hassan Hamieh, según detalló el organismo este viernes. El anuncio incluyó la decisión de imponer sanciones a todos los integrantes de la red, señalando el papel de Hamieh y sus colaboradores en el manejo de un entramado de empresas familiares y asociadas.

De acuerdo con el Departamento del Tesoro, las compañías bajo investigación se localizaron en Líbano, Siria, Polonia, Eslovenia, Qatar y Canadá. El funcionamiento de estas firmas permitió el lavado de dinero y recaudación de fondos empleados para mantener las operaciones de la unidad financiera de Hezbolá. La acción de estas compañías habría resultado clave para sostener las capacidades operativas del partido-milicia chií libanés, con el esquema permaneciendo activo durante los últimos cuatro años.

El medio reportó que para las autoridades estadounidenses, la red representa una fuente indispensable de financiamiento para Hezbolá, que mantiene su involucramiento en enfrentamientos en Líbano. Las autoridades sostienen que el grupo hace uso de los recursos desviados para continuar promoviendo la violencia en situaciones de alta tensión regional, a pesar de presiones y llamados internacionales al desarme y la pacificación.

El conflicto de la milicia chií libanesa con Israel ha tenido episodios recientes de escalada. Según publicó el Departamento del Tesoro, Hezbolá inició en octubre de 2023 una serie de ataques con cohetes hacia territorio israelí, en solidaridad con la causa palestina en el contexto de la guerra de Gaza. Las hostilidades llevaron a un acuerdo para el alto el fuego en noviembre de 2024, aunque dicho pacto sufrió continuas violaciones. Hezbolá acusó a Israel de perpetrar ataques indiscriminados, mientras el Gobierno israelí respondía asegurando que la organización continuaba su actividad armada en el sur de Líbano.

El desarrollo de los acontecimientos en la región se vio aún más alterado debido a la evolución de la guerra en Irán, país apoyo de Hezbolá, que según informó el Departamento del Tesoro, desempeña un papel fundamental en la expansión internacional del grupo. La escalada del conflicto, agravada después del 2 de marzo, borró los acuerdos previos de cese al fuego y provocó la reanudación de las acciones militares.

La autoridad estadounidense remarcó en su comunicado que “Irán es la cabeza de la serpiente en lo que respecta al terrorismo global, y sus aliados, como Hezbolá, llevan a cabo la misión de Teherán de sembrar el caos y la destrucción más allá de sus fronteras”, en palabras del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, recogidas por dicho organismo. A esto sumó que “Hezbolá sigue desviando fondos que legítimamente pertenecen al pueblo libanés para financiar sus operaciones terroristas. Esta acción va dirigida contra actores clave dentro de su red financiera global que sustentan sus actividades militantes”.

El Departamento del Tesoro subrayó que el objetivo de estas sanciones es interrumpir la cadena de financiamiento que sostiene a Hezbolá y, en consecuencia, disminuir su capacidad de operar tanto dentro del Líbano como en otras partes del mundo. El anuncio de las sanciones forma parte de una estrategia más amplia para limitar la influencia de organizaciones consideradas terroristas y frenar su acceso a recursos vía sistemas financieros internacionales.

Estas acciones, según consignó el medio estadounidense, buscan también presionar a los gobiernos y bancos de los países mencionados para que supervisen de manera rigurosa el origen y destino de los fondos, evitando que estructuras legales sean utilizadas para canalizar recursos hacia grupos armados. El Departamento del Tesoro insistió en la importancia de la cooperación internacional para detectar, desarticular y sancionar las redes de financiación vinculadas a movimientos militantes en Medio Oriente.

La inclusión de Polonia, Eslovenia, Qatar y Canadá en la lista de países utilizados para estas actividades refleja, según publicó el Departamento del Tesoro, el alcance global de los métodos de recaudación y lavado de fondos empleados por Hezbolá, al tiempo que subraya los retos que enfrentan las autoridades internacionales para rastrear y frenar flujos ilícitos en redes con múltiples jurisdicciones y actores.