Trump resta importancia a la subida del precio del petróleo y el gas: "Pensé que los números serían peores"

El mandatario estadounidense asegura que la escalada bélica en Oriente Próximo impacta menos de lo previsto en el mercado energético, resaltando que esperaba un contexto económico mucho más crítico tras los bombardeos y vaticina un final próximo para el conflicto

Guardar
Imagen DVZH7OXVTVH4ND265DZI7HHY4E

El precio del petróleo Brent experimentó una subida superior al 6% en la mañana de este jueves, superando los 114 dólares por barril antes de la apertura de las bolsas europeas, una cifra significativamente mayor frente a los 72 dólares registrados previamente al ataque realizado por Estados Unidos e Israel sobre Irán. Además, el gas natural de referencia en el mercado holandés TTF mostró un incremento superior al 23%, hasta alcanzar los 67,3 euros por megavatio hora. Esta reacción en los mercados energéticos ocurrió tras los recientes ataques a instalaciones estratégicas en Oriente Próximo, según informó el medio de comunicación citado en la información de base.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia al impacto de estas alzas de precios en el sector energético mundial. Según publicó el medio de comunicación, Trump afirmó que, tras el estallido bélico en la región, esperaba un efecto económico más negativo. “Pensé que los números serían peores. Pensé que subirían más de lo que lo hicieron. Pero estamos haciendo esta incursión y, cuando termine, tendremos un mundo mucho más seguro”, declaró el mandatario desde el Despacho Oval antes de reunirse con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi. En sus declaraciones, Trump destacó que la economía estadounidense mostraba indicadores positivos antes del inicio de las hostilidades en Irán y que los precios del petróleo eran reducidos. “Todo era fantástico. Y vi lo que estaba pasando en Irán y dije: odio tener que hacer esta incursión, pero vamos a tener que hacerlo”, argumentó el presidente.

El contexto actual está marcado por una cadena de ataques que involucraron a refinerías y campos de extracción de gas en diferentes puntos de Oriente Próximo. De acuerdo con lo consignado por la fuente original, Irán atacó un complejo de gas natural licuado en Ras Lafan, una localidad qatarí que alberga parte de la infraestructura energética clave para la región. Esta acción respondió al bombardeo llevado a cabo por Israel sobre South Pars, el mayor yacimiento de gas de Irán.

En relación con el efecto de estos eventos en los mercados internacionales, el medio original detalló que Trump reconoció haber considerado probable una reacción mucho más severa. Según sus palabras: “Dije: 'si hacemos esto, los precios del petróleo subirán, la economía bajará un poco'. Pensé que sería peor, mucho peor, en realidad. Pensé que había una posibilidad de que fuera mucho peor”. No obstante, resaltó que la economía no se ha visto tan golpeada como se temía inicialmente y que el impacto ha sido menor en comparación con sus expectativas.

Trump también proyectó un fin próximo para la crisis en Oriente Próximo, lo que, según su visión, contribuiría a reducir la volatilidad en el sector energético global. Manifestó que el episodio actual terminaría “bastante pronto”, minimizando así la gravedad de las repercusiones para los mercados y la economía mundial.

El aumento en los precios del petróleo y el gas se atribuye a la preocupación de los inversores ante posibles interrupciones de suministro debido a la escalada del conflicto, detalló el medio, así como a la importancia estratégica de las infraestructuras afectadas tanto para la producción como para el flujo internacional de estos recursos.

Previo al inicio de la ofensiva, el mercado internacional del crudo mostraba una tendencia estable y precios relativamente bajos, tal como subrayó Trump en sus declaraciones. No obstante, tras las acciones militares y las respuestas de ambos bandos, las cotizaciones aumentaron de manera abrupta y atrajeron la atención de los principales actores del sector y agentes económicos a nivel global.

De acuerdo con lo publicado, el dirigente estadounidense reiteró que la decisión de intervenir en el conflicto se tomó considerando tanto las posibles consecuencias energéticas como la necesidad de responder a los desarrollos en la región. Expresó que su gobierno asumió la posibilidad de un impacto sobre la economía y los mercados, pero insistió en que la situación actual es menos crítica de lo que había anticipado.

El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, junto con los ataques directos a campos y complejos energéticos, ha contribuido a una atmósfera de volatilidad y vigilancia constante en los principales mercados del mundo. El Brent y el TTF holandés sirven de termómetros para medir el nerviosismo que genera cualquier alteración en la producción o el flujo de hidrocarburos en la región del Golfo.

La relación directa entre el aumento de la violencia y la reacción en los precios de la energía ha sido confirmada tanto por analistas como por representantes de la industria, según publicó el medio original. Las cifras de incremento en las cotizaciones reflejan la sensibilidad del mercado ante interrupciones reales o potenciales en el suministro, especialmente cuando las infraestructuras atacadas representan una parte significativa de la capacidad exportadora del área.

Las declaraciones de Trump, recogidas por el medio, buscan transmitir un mensaje de tranquilidad ante la opinión pública y los mercados, asegurando que la gestión de la crisis incluye estrategias para limitar las consecuencias económicas y sociales derivadas de un choque armado en una de las regiones más relevantes para el abastecimiento energético global.