Daniela Romero
La Paz, 19 mar (EFE).- Los bolivianos volverán a las urnas el domingo, casi cinco meses después de las elecciones generales, para elegir autoridades regionales y municipales en un escenario político distinto, marcado por el fin de casi dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS) y por un pulso sobre la distribución de recursos públicos y la autonomía de las regiones.
Estas son las claves de cómo Bolivia afronta estos comicios:
La propuesta electoral del "50/50" del presidente Rodrigo Paz impulsa una nueva redistribución de los recursos económicos del Estado para que las gobernaciones y alcaldías cuenten con el 50 % del total de los recursos fiscales, como una forma de fortalecer su autonomía.
La iniciativa ha generado polémica sobre los plazos y pasos legales necesarios para su implementación.
Según Paz, para aplicar el "50/50" se deben eliminar 60 leyes y 40 decretos.
El Partido Demócrata Cristiano (PDC), que llevó a la presidencia a la dupla de Rodrigo Paz y a Edmand Lara, va a las elecciones regionales dividido en al menos tres grupos, según el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Asimismo, tanto el presidente como el vicepresidente, que permanecen distanciados, han optado por impulsar alianzas separadas para la disputa electoral en gobernaciones y alcaldías.
Paz conformó la alianza “Patria” con la participación de su aliado político Samuel Doria Medina; el exalcalde de La Paz Luis Revilla, y la inclusión del partido histórico Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) que en su momento lideró su padre, el expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993).
Lara, en cambio, no logró que el TSE reconociera su agrupación política Nuevas Ideas con Libertad por falta de personería jurídica, por lo que sus candidatos se inscribieron en otras alianzas.
Si bien el Movimiento al Socialismo (MAS), que gobernó Bolivia por casi 20 años, quedó reducido a una mínima representación parlamentaria después de conseguir un 3,16 % de los votos en las elecciones generales de 2025, no perdió su personería jurídica y participará en los comicios regionales, aunque con un número reducido de candidatos a cargos locales en diversas regiones.
Junto al MAS, además compiten otras organizaciones como el Movimiento Tercer Sistema (MTS), APB- Súmate, Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), también Unidad Nacional (UN) de Doria Medina, y la alianza Libre, del expresidente Jorge Tuto Quiroga (2001-2002).
Según el TSE, más de 14 partidos y 29 alianzas compiten en las elecciones.
Para estas elecciones regionales postulan candidatos del MAS, entre ellos quienes fueron seguidores de los expresidentes Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025), para ser gobernadores, alcaldes o asambleístas en diferentes regiones, pero representados por diversas alianzas políticas.
Entre ellos, están Leonardo Loza, exsenador del MAS y muy allegado a Morales, que ahora es candidato a gobernador por Cochabamba (centro) y fue inscrito en la alianza Unidos por el Pueblo; y César Dockweiler, exmilitante del MAS que también fue cercano al exgobernante, ahora es candidato para ser alcalde de La Paz y va con la agrupación Ciudad Humana, que él mismo fundó.
No obstante, la nueva Alianza Unidos por los Pueblos aglutina a la mayoría de los postulantes que representan al MAS, entre seguidores de Morales y de Arce, todos respaldados por la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb).
En total, los bolivianos elegirán el 22 de marzo a 5.432 autoridades regionales y municipales para los próximos cinco años.
Entre los principales cargos figuran los gobernadores de los nueve departamentos del país y los alcaldes de 335 municipios, además de asambleístas regionales y concejales. EFE
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